El rock sólo está presente a cuentagotas en la programación

La agenda del evento organizado por el Ente Cultural de la Provincia contempla pocos recitales de bandas de ese género

10 Sep 2014
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THE WORMS. El grupo actuará el 19 en la sala Caviglia, con un tributo a Pink Floyd, titulado “in The Flesh”. la gaceta / foto de antonio ferroni (archivo)

Basta echarle una ojeada al programa del Septiembre Musical del Ente Cultural de Tucumán para advertir que son pocos, decididamente escasos, los espectáculos de rock. El sábado habrá un par de bandas en el Museo Folclórico (“Burritos” y “Pecadores”) y otras en El Piletón (Rock & Lobos y Paradice City); The Worms estará el 19 en el teatro Orestes Caviglia y algo más en que interior, en ciclos paralelos. Y pare de contar. Como gran figura nacional, en soledad fue convocado Pedro Aznar, que estará en el Mercedes Sosa el 27.

Por supuesto, las críticas de los referentes tucumanos del género no se hicieron esperar. No es la primera que se plantea este tema, una queja que también está presente cuando la Universidad Nacional de Tucumán organiza el Julio Cultural, y el rock se repite como el gran olvidado.

Tony Molteni, líder de Karma Sudaca, opinó: “es una lástima que no haya más espectáculos agendados”. Dueño de una de las voces más potentes del rock local, el cantante se quejó de que no haya más lugares para las bandas tucumanas, para que se expresen y toquen, “sobre todo habiendo tantos y buenos grupos en plena actividad”.

“Siempre se aprovechó el Septiembre Musical para ver en la plaza Independencia a algún grande del rock, con entrada gratos, pero ahora casi se olvidó”, recordó Molteni. “Directamente no entiendo por qué, siendo un género cultural que ha crecido en todo el país; sobre todo aquí en la provincia, se lo deja a un lado. Y no es la primera vez que pasa, desde hace rato que está sucediendo”, agregó.

Santiago Caminos, es más tajante: “Me preocuparía que el Ente Cultural me hubiera invitado, ya que pienso que un adolescente no le pide permiso a su papá para romper la casa ni espera que su papá le dé permiso para eso”. El líder de Tripas Calientes (la banda actúa este viernes en Casa Managua) señaló: “de todos modos, no me sorprende para nada esta actitud, porque el rock propiamente dicho no fue incluido para nada en las actividades culturales de cualquier tipo, y las bandas que participan las considero buenos grupos de música moderna, pero no de rock”.

“La peor gestión”
Mauricio Guzman encabeza la peor de las gestiones culturales estatales en lo referido a las bandas de rock y de música popular. Con la cantidad de grupos que hay en Tucumán, todavía no hay una sala oficial equipada para conciertos, para que las bandas por medio de una asamblea podamos organizar nuestras tocadas y podamos trabajar”, sostuvo Manuel Puchenko, de Skaraway.

El músico de ska punk (otro género sin presencia en el ciclo organizado por la Provincia) defendió la labor independiente. “Por suerte, los grupos brotan como agua y el público aguanta, sostiene y la tiene clara cuando el rockero alza sus reclamos. Para las bandas, todos los meses son el Septiembre Musical”, dijo.

Pero el eje de sus quejas sigue siendo el titular del Ente. “Para Guzman, el músico popular no es un trabajador, no lo considera así. Su gestión es aún más y tan mala, que ni siquiera en su idea de mercado cultural puede seducir a la parte privada y le deja todo al funcionamiento grosero independiente a las bandas, que ni sus propios discos pueden vender porque los locales comerciales sólo compran a los sellos”, sostuvo. Su malestar se fundamenta en que en Tucumán no hay compañías discográficas o editoriales que produzcan material local.

“Que propongan”
Cuando se le preguntó sobre estos reclamos, la productora del Ente Cultural, Ronit Keter, respondió que no se puede conformar a todos con la grilla acotada que se despliega, y que se sustenta en la idea de cubrir los distintos gustos musicales.

La funcionaria fue más allá todavía, y propuso que sean los propios grupos los que se unan y propongan sus espectáculos a las oficinas estatales.

“Es muy complicado hacer una programación, porque siempre algo queda afuera por más buena intención que tenga uno. Y tampoco podemos hacer una movida para que concurra poca gente. Por eso, sería bueno que en lugar de que llegue cada 29 de agosto y se quejen, con anticipación y con tiempo traigan propuestas de espectáculos, sobre todo de aquellas bandas emergentes”, aseveró.

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