“Pantera” y su noche

Píriz Alves fue el motor de un Atlético que estuvo entregado a Sarmiento, hasta que revivió

FIGURA. Píriz Alves fue la gran figura de Atlético. El luchador que no se dio por vencido. FOTO HECTOR PERALTA / LA GACETA FIGURA. Píriz Alves fue la gran figura de Atlético. El luchador que no se dio por vencido. FOTO HECTOR PERALTA / LA GACETA
Creeme si te digo que Atlético era una sinfonía constante de desaciertos al principio del partido con Sarmiento. Creeme si te digo que Atlético se vestía de visitante en su propia casa. No sabía qué hacer con la pelota; la reventaba al vacío. Creeme si te digo que  Atlético resignaba cualquier chance de soñar con algo importante después de la infantil roja a Gonzalo Bazán, a los 17’ del primer tiempo. Creeme si te digo que Atlético despertó, y eso fue gracias al trabajo en la cocina de Sebastián Longo y a la ferocidad de Víctor Píriz Alves para hacer valerse en rodeo ajeno. 

Creeme si te digo que Atlético revivió de las cenizas cuando la “Pantera” se planchó en el suelo a lo ballenita de Maradona en el Centenario de Uruguay y cabeceó al palo derecho de Lucas Ischuk. Atlético entendió que podía ganar, con uno menos y también en igualdad de condiciones, cuando canuto se fue a las duchas antes de tiempo.

Esa palomita raspando la hora del descanso fue el principio de la resurrección del “decano”. Sarmiento, un prócer ayer para regalar chances de liquidar el encuentro, estuvo siempre cerca de aniquilar a Cristian Lucchetti pero ese cerca fue tan imposible como mirar al cielo y que la luna se apoye sobre la palma de tu mano. 

Dicen que pequeñas acciones pueden crear grandes movimientos. Y eso fue lo que logró Píriz. Siempre atento, el morocho rompió todos los pronósticos del clima cuando Ischuk salió a cazar moscas y él puso la cabeza como saben los delanteros: firme al medio y adentro. Gol. Atlético, el Atlético que había asumido un rol de domado al comienzo del show, sometió al visitante, aunque siempre dejándole la puerta abierta a la desgracia. 

Y eso fue porque Alfredo Carrizo dejó pasar dos mano a mano claves (bien Ischuk); “Pulguita” no fue el que sabe ser y Diego Jara despilfarró las que tuvo cuando entró a tapar el hueco de Píriz Alves, el hombre que abrió el camino de la esperanza y que despertó a Atlético parecía listo para irse al cielo.

La Síntesis

Atlético Tucumán: Cristian Lucchetti; Nicolás Romat, Javier Malagueño, Franco Sbuttoni y Franco Canever; Gonzalo Bazán, Diego Barrado y Sebastián Longo; Alfredo Carrizo, Luis Rodríguez  y Víctor Píriz Alves. DT: Héctor Rivoira.

Sarmiento de Junín: Lucas Ischuk; Pablo Aguilar, Franco Coria, Daniel Delgado y Diego Martínez; Yamil Garnier, Silvio Iuvalé y Damián Canuto; Juan Ignacio López, Ramiro López y Jorge Córdoba. DT: Marcelo Fuentes.

GOL: segundo tiempo: 2’ Píriz Alves (A).

Cambios: 33’ Nahuel Roselli (6) por Romat (A), 46’ Marcelo Mosset por Martínez (S) y José Tamburelli (6) por Juan Ignacio López (S); 63’ David Valdez por Longo (A), 70’ Martín Andrizzi por Ramiro López (S), 72’ y Diego Jara por Píriz Alves (A).

Amonestados: Lucchetti, Carrizo (A); Córdoba (S).

Expulsados: 17’ Bazán (A), 45’ Canuto (S) y 89’ Valdez (A).

Estadio: Monumental. 

Árbitro: Fernando Espinoza (mal).



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