23 Noviembre 2003 Seguir en 
Santiago de Chile.- El cantante mexicano Luis Miguel hizo una larga lista de exigencias para dar sus tres recitales en Chile, como un humidificador de ambiente, velas de vainilla al velador, cortinas negras sobre las ventanas de su habitación y hasta comida turca, según consigna un detallado informe de la prensa local.
La visita a Chile, que comenzará mañana, marca el inicio de su gira sudamericana "33" que continuará en Buenos Aires, a partir del 1 de diciembre. En Chile dará tres conciertos: una gala en Espacio Riesco de Santiago (el día 26 de noviembre), una presentación masiva en estadio San Carlos de Apoquindo de Santiago (27); y otra en la Quinta Vergara, el escenario del Festival de Viña del Mar (el día 29). El músico decidió establecerse una semana en el hotel Sheraton de Santiago, donde deberá desembolsar casi 19.000 dólares por su estadía.
De acuerdo con una nota publicada por el diario "Las últimas noticias", Luis Miguel pidió que las ventanas de su suite estén totalmente cubiertas con género negro para evitar el paso de la luz del sol durante las primeras horas de la mañana. Además, debe haber velas de vainilla, un humidificador y una bicicleta de ejercicios, que debe ser ubicada frente a una ventana para poder disfrutar de la vista de Santiago mientras se ejercita. En el camarín del estadio, el astro de la canción solicitó una camilla de masajes -para su terapia de relajación y calentamiento muscular- y que el día de su concierto en el Espacio Riesco se sirva sólo comida italiana.
En San Carlos de Apoquindo deben haber alimentos turcos y, en Viña del Mar, sólo sandwiches porque llegará una hora antes del concierto. Como amante de los buenos vinos, el intérprete de la saga "Romance" también exigió visitar una viña de la zona central apenas haya pisado suelo chileno.
Su idea es sumar varios pares de botellas de vino chileno a la cava personal que posee en su mansión de Acapulco. Sus recitales están prácticamente vendidos. Durarán cerca de dos horas, en las que combina composiciones de su última obra y boleros que grabó en los años noventa. (DPA)
La visita a Chile, que comenzará mañana, marca el inicio de su gira sudamericana "33" que continuará en Buenos Aires, a partir del 1 de diciembre. En Chile dará tres conciertos: una gala en Espacio Riesco de Santiago (el día 26 de noviembre), una presentación masiva en estadio San Carlos de Apoquindo de Santiago (27); y otra en la Quinta Vergara, el escenario del Festival de Viña del Mar (el día 29). El músico decidió establecerse una semana en el hotel Sheraton de Santiago, donde deberá desembolsar casi 19.000 dólares por su estadía.
De acuerdo con una nota publicada por el diario "Las últimas noticias", Luis Miguel pidió que las ventanas de su suite estén totalmente cubiertas con género negro para evitar el paso de la luz del sol durante las primeras horas de la mañana. Además, debe haber velas de vainilla, un humidificador y una bicicleta de ejercicios, que debe ser ubicada frente a una ventana para poder disfrutar de la vista de Santiago mientras se ejercita. En el camarín del estadio, el astro de la canción solicitó una camilla de masajes -para su terapia de relajación y calentamiento muscular- y que el día de su concierto en el Espacio Riesco se sirva sólo comida italiana.
En San Carlos de Apoquindo deben haber alimentos turcos y, en Viña del Mar, sólo sandwiches porque llegará una hora antes del concierto. Como amante de los buenos vinos, el intérprete de la saga "Romance" también exigió visitar una viña de la zona central apenas haya pisado suelo chileno.
Su idea es sumar varios pares de botellas de vino chileno a la cava personal que posee en su mansión de Acapulco. Sus recitales están prácticamente vendidos. Durarán cerca de dos horas, en las que combina composiciones de su última obra y boleros que grabó en los años noventa. (DPA)







