La sombra del Presidente

El oficialismo busca eludir el tratamiento del proyecto de amnistía a piqueteros.

15 Noviembre 2003
Por Angel Anaya

BUENOS AIRES.- El oficialismo de la Cámara de Diputados procurará eludir el tratamiento del proyecto de amnistía a piqueteros propuesto por un sector kirchnerista del Grupo Talcahuano, en lo que resta del actual período ordinario. El argumento es que un tema de esa naturaleza no debe resolverse cuando se avecina la renovación de la mitad de la Cámara. La decisión partió de una solicitud del Presidente, con lo cual el asunto pasará a la futura composición legislativa siempre, claro, que el Poder Ejecutivo convoque a sesiones extraordinarias -como es lo más probable- y lo incluya en los temas seleccionados. Debe recordarse que el 10 de diciembre asumen los nuevos diputados y para el 20 está convocada una movilización nacional de organizaciones piqueteras que, entre sus reclamos, priorizan el polémico proyecto. Según algunos observadores, sería muy improbable que esa iniciativa de parte del Grupo Talcahuano se haya anunciado ruidosamente sin alguna clase de aval de Néstor Kirchner. Se trata de los analistas que suponen una movida del jefe del gobierno para lograr apoyos en dichas organizaciones frente a sus frágiles relaciones con los sectores más poderosos del aparato duhaldista bonaerense.

Real consejo
El proyecto de marras ha coincidido en las expectativas públicas con la visita de los reyes de España y la decisión presidencial de concurrir finalmente a la nueva Cumbre Iberoamericana en Bolivia, pero ninguno de esos hechos lo ha desplazado de los primeros planos, por la magnitud de sus pretensiones. La presencia de Juan Carlos I y Sofía ha tenido matices cálidos suficientes para demostrar una vez más que los sentimientos hispano-argentinos son muy superiores a cualquier diferencia en el debate sobre las empresas españolas. Por su parte, el canciller Rafael Bielsa pudo sentirse ampliamente congratulado por la influencia que el monarca tuvo en la decisión de Kirchner de viajar a la Cumbre de Santa Cruz de la Sierra, quien había descartado esa posibilidad. Bielsa insistió durante días ante el Presidente sobre la importancia de la reunión, no sólo para dar apoyo a la precaria democracia boliviana, sino para que el mismo no sea otra expresión de liderazgo brasileño en la región, como viene renovando desde su asunción el presidente Lula Da Silva.
Como habíamos adelantado, la media sanción por Diputados del Presupuesto 2004, ha constituido un respaldo neto del oficialismo al gobierno, salvo ciertas modificaciones secundarias. Inclusive al conceder a la Jefatura del Gabinete facultades tan cuestionables como la de reasignar partidas al margen del Congreso. En la solidaria votación estuvo hasta el menemismo, fiel a la doctrina peronista de no salirse del plato cuando se trata de conservar el poder. La oposición radical -que favoreció con elevado ausentismo ese resultado- no dejó de argumentar que esa concesión permitiría al gobierno hasta pagar parte de la deuda a determinados inversores afectados por el default. (De nuestra Sucursal)

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