La atención primaria de la salud

Un informe de una especialista mostró serios desajustes en la cobertura y en la calidad.

11 Noviembre 2003
La salud pública constituye uno de los aspectos más críticos de la realidad provincial de los últimos años. Las muertes de niños, víctimas de la desnutrición, desnudaron no sólo la grave situación socio económica, sino también la ineficacia del sistema sanitario y la falta de políticas para brindar una solución global a la problemática y que permitieran disminuir los altos índices de mortalidad infantil.
En el marco de las Jornadas de la Asociación Argentina de Estudios de Población, que se realizaron este fin de semana en Tafí del Valle, la médica sanitarista Elsa Moreno, galardonada por la Organización Mundial de la Salud, presentó un trabajo sobre morbilidad y mortalidad materno infantil en Tucumán entre 1990 y 2001. La investigación de los servicios de atención primaria -base del estudio- mostró serios desajustes en la cobertura y en la calidad. El informe señala que debido a los serios problemas de estructura, proceso y resultados verificados en la evaluación de los centros de salud del sistema, los servicios no están contribuyendo a mejorar los indicadores de salud materno infantil.Las cinco primeras causas de mortalidad infantil en menos de un año -destaca el trabajo- son las perinatales, las malformaciones congénitas, causas externas, infecciones respiratorias agudas y otras dolencias respiratorias. Estas son reductibles en un 58%, en el caso de las neonatales, y en un 61%, en las posneonatales.
El estudio señala que en los centros de atención primaria, los recursos disponibles para el control de las embarazadas pueden calificarse como críticos, de manera que resulta imposible llegar a aceptables coberturas, aun con estrategias de supervisión.
Se indica asimismo que la supervisión que se realiza en los servicios atiende más los aspectos administrativos que la calidad de la atención y esta está centrada en la respuesta a la demanda por patología, y se desatienden las actividades de promoción y de prevención. En lo que respecta a los horarios, la organización de los servicios parece responder más a los intereses de los prestadores que a los de los usuarios.
Si bien la población manifestó en muchos casos estar satisfecha con la atención que se brinda -sobre todo en la relación con el personal-, en todos los centros se notó la ausencia de actividades de participación activa de la comunidad, indica el trabajo.
La especialista afirma que si no se comienza a trabajar desde el centro de atención primaria con la familia, yendo a donde están los problemas, nada va a cambiar. Hay que aumentar los agentes sanitarios. En los centros hay remedios, leche, antibióticos; pero de ahí a que estén al servicio de la gente, hay una distancia. Los servicios están atiborrados y la gente tiene que ir a buscar un buen control prenatal, la vigilancia del crecimiento, la vacuna. Porque después ya es tarde.
Sería más que auspicioso si desde el Ministerio de Salud se convocara a los expertos tucumanos en esa área tan vital para la sociedad -muchos de los cuales gozan de reconocimiento nacional e internacional- para diseñar una política sanitaria que sea no sólo efectiva, sino también que perdure y sobrepase inclusive a los próximos gobiernos, como sucedió en la provincia de Neuquén, donde en la década del 70 se combinaron acciones del área social con un fuerte impulso en la atención primaria y se consiguió un notable descenso de la mortalidad materno infantil. Esa política sanitaria se mantiene desde entonces en esa provincia.
Cada gestión de gobierno que asume se caracteriza por realizar grandes anuncios sobre lo que hará en las diversas áreas. Sería bueno que la actual cumpla con las promesas por el bienestar de todos los tucumanos.

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