Los baños deteriorados

Los servicios sanitarios deben estar en condiciones en cualquier lugar público.

10 Noviembre 2003
Recientemente, en nuestras cartas de lectores, una señora denunció lo que le había ocurrido en una sala de teatro de Tucumán. Cuando quiso utilizar el baño, se encontró con que no había luz y perdió pie en un resumidero al que le faltaba la rejilla. La caída correspondiente, narra, le causó un traumatismo de cráneo y una lesión en el cuero cabelludo.
El caso es revelador de una situación frecuente en los lugares a los que acude público en nuestra ciudad.
Las instalaciones sanitarias, muy a menudo, carecen de los mínimos recaudos de higiene y de seguridad exigibles por quienes las utilizan. Por cierto que ello está indicando la nula acción que cumplen las reparticiones municipales, teóricamente a cargo del respectivo control.
Nos parece que debiera modificarse drásticamente la actitud del poder público en este sentido.
Las inspecciones permanentes y las fuertes multas aplicadas a los infractores constituyen el único camino para que los propietarios de salas de espectáculos, bares, restaurantes y demás se concienticen acerca de su obligación de tener los baños de sus locales en buenas condiciones.

Tamaño texto
Comentarios