Pequeños grandes hechos

Lo que se esconde detrás de las disputas políticas.

08 Noviembre 2003
Por Angel Anaya

BUENOS AIRES.- Un hecho aparentemente pequeño ha puesto en evidencia la clase de armas ocultas que se manejan en nuestros más elevados niveles políticos para descalificar a rivales, aun a costa del conveniente diálogo democrático. En este caso se trata de la solicitud de juicio político para la camarista del fuero comercial Ana Piaggi de Vanossi, planteada por una irrelevante Fundación de Defensa de Usuarios y Contribuyentes, a raíz de un fallo suscripto por aquella que favoreció al Correo Argentino frente al Estado. El pretexto del pedido es haber dado razón al grupo Macri, y el hecho de que la magistrada sea esposa del jurista Jorge Vanossi, elegido diputado nacional por la lista de Mauricio Macri en las recientes elecciones porteñas. Por lo demás, Vanossi fue impugnado anteriormente por el presidente Kirchner como integrante de una comisión calificada de juristas, circunstancia que dio lugar a reacciones críticas en los sectores académicos. El caso mencionado es otro testimonio del angosto criterio político con que el oficialismo nacional suele adoptar decisiones, aun a costa de legítimos cuestionamientos, y que no pocas veces se aplican a través de grupos o entidades supuestamente independientes.

Denuncias
Entre otros episodios con parecido carácter y que evidencian tiros elípticos ejecutados por terceros, la denuncia por el líder piquetero Luis D´Elía, públicamente solidario con el gobierno, sobre supuesto financiamiento de los piquetes duros por el duhaldismo "a través de distintos personajes", ha sumado otro motivo de preocupación al problema de la inseguridad. D´Elía, considerado el piquetero más fiel a Néstor Kirchner, aseguró que el bloqueo del Ministerio de Trabajo por las organizaciones duras tuvo esa financiación, con la cual se pagó igualmente el transporte para la concentración de esta semana en la Plaza de Mayo. Esos dirigentes se preparan en el fin de semana para viajar a reuniones internacionales organizadas por entidades de ultra izquierda, entre otras la Refundación Comunista. El evidente propósito de esas denuncias es debilitar al duhaldismo en su debate sobre la inseguridad en el área metropolitana, aun al precio de agravar la interna partidaria.
Una variedad de circunstancias ha consolidado esta semana el perfil político de Roberto Lavagna. El Encuentro Federal de Industriales, en Rosario, le permitió ampliar el respaldo que días atrás había recibido de empresarios en su renegociación de la deuda, así como escuchar conceptos elogiosos sobre su gestión de los más significativos dirigentes empresariales, sin perjuicio de ciertas diferencias puntuales. Algo semejante se produjo en la reunión de IDEA, en Mar del Plata, donde se calificó como sorprendente la mejora de los recientes meses. El ministro de Economía, quien sin duda encabeza el sector más eficiente del gobierno y alejado de los conflictos políticos del oficialismo, agrega a esa sumatoria de su gestión el esperado reconocimiento de los auditores del Fondo Monetario por el cumplimiento de los deberes del acuerdo contingente. (De nuestra Sucursal)

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