Un viaje que tiene a las respuestas como principal destino

Un viaje que tiene a las respuestas como principal destino

NOVELA LOS AÑOS DE PEREGRINACIÓN DEL CHICO SIN COLOR HARUKI MURAKAMI (Tusquets - Buenos Aires)

MÁQUINA LITERARIA. Murakami no decepciona a sus seguidores. MÁQUINA LITERARIA. Murakami no decepciona a sus seguidores.
01 Diciembre 2013

Da la sensación de que uno pestañea y, en ese mismo instante, Haruki Murakami publica un libro. Desde que se convirtió en una celebridad, el autor japonés que vive en Estados Unidos suma fanáticos y detractores.

Los primeros celebran la aparición de nuevos ejemplares y son capaces de correr a los estantes para obtener uno más de su valioso tesoro. En cambio, los segundos refuerzan sus críticas contra la maquinaria que produce literatura con fines comerciales.

Esta vez, el personaje central es Tsukuru Tazaki, un chico que solía sentarse a contemplar el paso de los trenes durante horas. Era su mayor afición en la adolescencia. Ahora, siendo un joven ingeniero, diseña y construye estaciones de ferrocarriles.

Lleva una vida serena y en extremo solitaria hasta que se cruza con una mujer (Sara), por quien siente una atracción inmediata. Ese vínculo comienza a movilizar sentimientos y reminiscencias traumáticas de su pasado estudiantil.

El joven Tsukuru creía olvidados aquellos episodios que le dejaron una marca indeleble como un tatuaje en la piel. Sin embargo, la memoria fuerza los recuerdos de un episodio que nunca olvidará. En su juventud, Tsukuru asistía a la universidad, donde formaba parte de un grupo de amigos. Compartían más tiempo entre ellos que con sus propias familias. Pero un día el grupo cortó relaciones con Tsukuru, de manera abrupta y sin darle ninguna explicación por ese quiebre.

Al descubrir que ni siquiera le atendían el teléfono, el "chico sin color" comienza un largo "peregrinaje". En los primeros días de la ruptura, la idea del suicidio estaba instalada en Tsukuru. Así vivió los seis meses siguientes: pensando en la muerte. Tenía menos de 20 años. Por alguna extraña razón, la absurda idea de terminar con su vida nunca llegó a concretarse.

Después de cumplir los 30, el ingeniero se plantea aquellos interrogantes sobre el quiebre del grupo de amigos universitarios y comienza una suerte de viaje en busca de respuestas.

La soledad, el amor, la muerte, los sueños perturbadores forman, otra vez, el escenario en el que se mueven los personajes de Murakami. En definitiva, los condimentos infaltables del universo literario "murakamiano", altamente recomendable para fanáticos.

© LA GACETA

Miguel Velárdez

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