Salen a cazar evasores con una red deteriorada

La AFIP ya tiene los instrumentos necesarios para realizar su tarea principal.

03 Noviembre 2003
Por Pablo Kandel

BUENOS AIRES.- Con la sanción definitiva de la segunda parte del paquete antievasión, AFIP ya tiene los instrumentos que necesitaba para salir a cazar evasores como quien sale a atrapar mariposas con una red.
Pero como al mismo tiempo se difundió que se está estudiando un amplio plan de facilidades de pagos, que en una primera etapa abarcaría a autónomos y monotributistas, y después al resto de los contribuyentes, es como si esa red tuviera agujeros más grandes que lo que corresponde, ya que el mero conocimiento de que existen esos proyectos, aun sin conocer sus características, incentiva a retener el dinero que se pensaba destinar al pago de impuestos.
Las facultades que se le dan al fisco incluyen el amplio universo de las presunciones, especialmente en el uso de controles satelitales para calcular las ganancias de los agricultores, que si difieren de las exteriorizadas por los productores en sus declaraciones juradas, se le dará preferencia a lo que indiquen los controles electrónicos desde el cielo.
Lo mismo en lo que respecta al trabajo en negro; si se detecta que hay trabajadores en negro a través de inspecciones, no sólo dará lugar a sanciones en el aspecto previsional, sino que también acrecentará las obligaciones en concepto de Impuesto a las Ganancias, ya que se da la presunción de que quien emplea trabajadores en negro debe tener una rentabilidad superior a la declarada.

Rigurosidad
Esto no siempre es real y la consecuencia de un control más riguroso del trabajo informal, que de todas maneras es necesario, puede ser un mayor desempleo, sobre todo en las provincias, en cultivos regionales y en la construcción, donde la evasión previsional es generalizada y la regularización de los que trabajan en negro es violentamente resistida por ellos mismos, ya que les afecta el salario de bolsillo. Esto es consecuencia de que se deben restar los aportes personales, obra social y otros conceptos, que son el 20% del sueldo bruto.En el sector público hubo una excepción, lo cual conlleva también un privilegio, ya que el blanqueo de los $ 200, que hasta entonces se pagaban en negro, dio lugar a una adecuación de aportes y contribuciones para que no sufriera el salario de bolsillo. En cuanto a las facilidades de pago, se descarta que se trate de un blanqueo o moratoria.
Sin embargo, es un clamor generalizado, particularmente entre las pequeñas y medianas empresas y entre los cuentapropistas y monotributistas, que sufrieron gigantescos atrasos en la "época que devoró la langosta" (casi todo 2001 y hasta el tercer trimestre de 2002, cuando se sufrió la tremenda crisis).
Ellos mantienen una "mochila" de deudas insuperable, y no están en condiciones de pleno acceso al crédito, lo que, a su vez, retrasa la recuperación económica. Todavía falta, para completar el paquete antievasión, que se sancione dentro del Código Penal la figura de asociación ilícita tributaria, para castigar a quienes se coaligan para formar fábricas de facturas truchas, entre los que figuran profesionales en ciencias económicas, abogados, contadores y otras disciplinas.
Asimismo, hace falta crear la figura del "inspector consumidor", con el fin de contrarrestar la práctica de no dar facturas en los comercios. (DyN)

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