17 Octubre 2013 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El gobierno uruguayo entregó ayer una nota a la Embajada argentina en ese país, en respuesta al reclamo que realizó la administración de Cristina Fernández para lograr la "inmediata" suspensión de la resolución que autoriza el aumento del volumen de la producción de la planta de UPM (ex Botnia).
Según informa el diario El País de Uruguay, el canciller Luis Almagro ya entregó una respuesta a la encargada de la sección económico-comercial de la Embajada argentina, Andrea Rosconi, ante la ausencia del embajador Dante Dovena, y en el que acusa al gobierno argentino de "prejuzgar y obstaculizar" las relaciones bilaterales en cuanto al conflicto con la pastera UPM (ex Botnia). En ese sentido dijo que presentó una propuesta "superadora" para aumentar los controles tras el aval al incremento de la producción de la empresa finlandesa.
Parte del texto al que tuvo acceso la prensa porteña expone que "Uruguay ha actuado en todo momento conforme a sus obligaciones internacionales, particularmente las contraídas a través del Estatuto del Río Uruguay". Y sostiene que "no ha roto unilateralmente el diálogo, sino que se ha pronunciado precisamente a favor del mismo". El texto de la Cancillería uruguaya tiene cinco carillas. En él se concluye que "la planta Orión de UPM no contamina", y rechaza los datos que unilateralmente dio la semana pasada, por segunda vez el canciller Héctor Timerman, y en el que los argentinos buscaron mostrar alarmantes índices de contaminación. Los uruguayos afirman ahora que los monitoreos conjuntos "no dan por resultado índices de contaminación".
El ultimátum
Para Montevideo Argentina se negó a dar a conocer los datos de los monitoreos por esa razón, pese haber pasado tres años ya del acuerdo. "Si hay que ir a La Haya iremos", repiten en Uruguay, donde además el propio Mujica advirtió que los "ultimátum sólo los da Dios". Con todo, el mandatario uruguayo, que el pasado 30 de septiembre le anunció a Cristina en persona su decisión, ha dado la orden a sus funcionarios de mantener silencio y no escalar esta tensión de manera verbal.
En Montevideo, siguen considerando que el Gobierno argentino hace un "uso electoral" del conflicto. Mediante una nota entregada en la Embajada de Uruguay en Buenos Aires, la Casa Rosada consideró que la medida dispuesta por el gobierno de José Mujica "constituye una ruptura unilateral del mecanismo de información y consulta". Pero esto fue rechazado por el gobierno oriental.
El vicecanciller uruguayo, Luis Porto, negó que su país haya decidido de forma "unilateral" el aumento de producción de la pastera UPM hasta 1.200.000 toneladas, porque considera que "cumplió con todos los pasos establecidos". (DyN- Télam-El País)
Según informa el diario El País de Uruguay, el canciller Luis Almagro ya entregó una respuesta a la encargada de la sección económico-comercial de la Embajada argentina, Andrea Rosconi, ante la ausencia del embajador Dante Dovena, y en el que acusa al gobierno argentino de "prejuzgar y obstaculizar" las relaciones bilaterales en cuanto al conflicto con la pastera UPM (ex Botnia). En ese sentido dijo que presentó una propuesta "superadora" para aumentar los controles tras el aval al incremento de la producción de la empresa finlandesa.
Parte del texto al que tuvo acceso la prensa porteña expone que "Uruguay ha actuado en todo momento conforme a sus obligaciones internacionales, particularmente las contraídas a través del Estatuto del Río Uruguay". Y sostiene que "no ha roto unilateralmente el diálogo, sino que se ha pronunciado precisamente a favor del mismo". El texto de la Cancillería uruguaya tiene cinco carillas. En él se concluye que "la planta Orión de UPM no contamina", y rechaza los datos que unilateralmente dio la semana pasada, por segunda vez el canciller Héctor Timerman, y en el que los argentinos buscaron mostrar alarmantes índices de contaminación. Los uruguayos afirman ahora que los monitoreos conjuntos "no dan por resultado índices de contaminación".
El ultimátum
Para Montevideo Argentina se negó a dar a conocer los datos de los monitoreos por esa razón, pese haber pasado tres años ya del acuerdo. "Si hay que ir a La Haya iremos", repiten en Uruguay, donde además el propio Mujica advirtió que los "ultimátum sólo los da Dios". Con todo, el mandatario uruguayo, que el pasado 30 de septiembre le anunció a Cristina en persona su decisión, ha dado la orden a sus funcionarios de mantener silencio y no escalar esta tensión de manera verbal.
En Montevideo, siguen considerando que el Gobierno argentino hace un "uso electoral" del conflicto. Mediante una nota entregada en la Embajada de Uruguay en Buenos Aires, la Casa Rosada consideró que la medida dispuesta por el gobierno de José Mujica "constituye una ruptura unilateral del mecanismo de información y consulta". Pero esto fue rechazado por el gobierno oriental.
El vicecanciller uruguayo, Luis Porto, negó que su país haya decidido de forma "unilateral" el aumento de producción de la pastera UPM hasta 1.200.000 toneladas, porque considera que "cumplió con todos los pasos establecidos". (DyN- Télam-El País)







