Los funcionarios aún no encuentran ubicación en la Casa de Gobierno. La reformulación integral del organigrama del Poder Ejecutivo no sólo tuvo ese efecto. Uno más complejo es la redistribución de partidas del casi agotado presupuesto vigente. Si bien los ingresos extras por coparticipación y por la recaudación de Rentas le dan margen de maniobra al gobernador José Alperovich, el uso descontrolado de esa reserva financiera puede provocar una crisis si no se aplica una política de austeridad absoluta hasta fines de año.
Por lo pronto, los técnicos del Ministerio de Economía están trabajando para despejar los eventuales nubarrones. El nuevo organigrama incluye 150 cargos políticos y de carrera, contando los ministros, secretarios de Estado, subsecretarios (retorna esta figura al Poder Ejecutivo), directores de repartición y de organismos descentralizados y autárquicos. Aquí subyace la primera luz de alarma. Para pagarle los salarios al personal de gabinete, el Ministerio de Economía no sólo tomará en cuenta la planilla salarial existente por esos cargos, sino también que apelará a la partida que la gestión del ex gobernador Julio Miranda asignó para el personal político (unos 50 asesores de gabinete). En síntesis, se trata de una suerte de compensación hasta tanto se defina la base del proyecto de Presupuesto 2004.
La segunda luz de alerta que se encendió en la Casa de Gobierno pasa, fundamentalmente, por el hecho de que todo gasto debe estar en sintonía con las metas pactadas con el Gobierno nacional mediante el Plan de Financiamiento Ordenado (PFO). En ese aspecto, en el último bimestre del año no debe impactar negativamente la creación del Ministerio de Seguridad Ciudadana y el retorno del Ministerio de Desarrollo Productivo en el déficit acordado con el Palacio de Hacienda, a través del PFO, cuyo tope asciende a $ 45,1 millones. Esa cifra es casi un 30% superior de lo previsto en el cálculo de gastos y de ingresos vigente, modificado por la anterior composición legislativa.
Medidas en estudio
El proyecto de Presupuesto 2004 será girado a la Cámara en un plazo de 10 días, según la estimación efectuada por el ministro de Economía, Jorge Jiménez. La base de cálculo del gasto será la misma que dejó su antecesor en el cargo, José Alberto Cúneo Vergés, y que ronda los $ 1.250 millones.
Respecto de este tema surgen algunos interrogantes que el nuevo Gobierno debe responder para cerrar el resultado del año próximo con déficit cero, tal como lo reclaman el Gobierno nacional y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Entre otros son:
Educación: la aplicación de la Enseñanza General Básica (EGB 3) desde el año próximo, le significará un gasto anual adicional al Estado de casi $ 5,5 millones sólo en salarios docentes y otros $ 12 millones para ampliar la infraestructura escolar.
Salud: el Gobierno debe redeterminar la inversión que hará para que los consultorios externos y los quirófanos de los hospitales de cabecera funcionen en doble turno, como quiere el nuevo gobernador.
Seguridad: es la gran discusión que hay en el área económica sobre la cantidad de recursos que se le asignará a la docena de organismos que depende de esta estructura.
Reformulación: una de las ideas en análisis del gabinete es la de fusionar los entes provinciales reguladores de Energía y del Agua para generar ahorros presupuestarios.
Rentas: la recaudación mensual prevista para 2004 es de $ 24 millones.
Los planes trazados deberán tener rápida ejecución. Esa sería la pauta dada por Alperovich a su gabinete. El plazo previsto por el gobernador sería de 40 días. La palabra movilidad será el signo distintivo de esta gestión.







