Cosas que les pasan a los niños

Según la mirada de Isol Misenta.

18 Agosto 2013

Infantil
Cosas que pasan
ISOL (Fondo de Cultura - Buenos Aires)


La nena se plantea a sí misma qué pasaría "si tuviera el pelo lacio", "si tuviera un caballo" u ojos verdes, si fuera más alta o fuerte como un árbol o cantara como un pájaro.

La nena no sólo se pregunta. Detrás de sus preguntas, hay más. La nena ansía. Tener. Ser y tener. En ella se debaten el deseo y la insatisfacción, lo que está, lo que no está, lo que falta; se imprimen las proyecciones de la imaginación que buscan romper con las barreras de lo posible. Y sobrevuela el concepto de belleza, la idea del todo frente a una necesidad verdadera, la facultad de elegir o el inconformismo (¡Y eso que hablamos de deseos internos y no de mercado y consumo!).

Hasta que aparece un genio y... bueno: sabemos que los genios cumplen deseos, pero nadie dice que hagan maravillas y modifiquen a las personas, ¿no?

La nena es, en definitiva, una nena. Pero al leer Cosas que pasan, uno cae en la cuenta de que, todos esos pequeños interrogantes propios de la infancia, se arrastran a la adultez con aire de conflicto. Cosas que pasan resumen buena parte de la sustancia que caracteriza a la obra de Isol Misenta. En las ilustraciones -con sus colores desfasados, fuera de los contornos, más allá de la línea- tanto como en la temática -la ingenuidad y el cinismo; o, como ella misma dice en la entrevista, "cierto salvajismo unido a un candor irresistible". En fin: ruptura.

© LA GACETA

Hernán Carbonel

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