Mucha agua, ropa clara y... ¡quietitos!

Según un especialista, si no hay más remedio que empezar las clases, la jornada debería ser más corta. El acondicionador de aire es un derecho.

A CADA RATO. Que no haga falta que pregunten: ¿seño, puedo tomar agua? ¡Que la seño los mande! LA GACETA / FOTO DE INES QUINTEROS ORIO (ARCHIVO) A CADA RATO. Que no haga falta que pregunten: "¿seño, puedo tomar agua"? ¡Que la "seño" los mande! LA GACETA / FOTO DE INES QUINTEROS ORIO (ARCHIVO)
06 Febrero 2013

Estamos a menos de 20 días de que empiecen las clases, según el calendario oficial, y los calores siguen sin dar tregua. ¿Qué recaudos hay que tomar en casa? ¿Qué medidas deben implementar las escuelas?

"Estoy totalmente en desacuerdo con que empiecen las clases en este momento. En estos días en los que las temperaturas máximas son elevadísimas y las mínimas no bajan de 20º, la ciudad no llega a refrescarse, y los cuerpos, tampoco", advierte el pediatra Lorenzo Marcos. "Este Tucumán no es como el de mi infancia, en la Escuela Mitre. Entonces no teníamos ni ventiladores, pero no éramos más de 30 chicos hacinados en un aula y ... ¡corría aire! Se ha construido de tal manera que los edificios no sólo impiden que haya brisa; emiten calor todo el día. Los acondicionadores de aire (sin los que, por otro lado, estar en la ciudad es un infierno) hacen lo mismo, y los vehículos, ni hablemos; además de calor, contaminantes", añadió.

- Pero, ante el hecho consumado de que las clases van a comenzar, ¿qué hacemos?

- Creo que se podrían proponer estas medidas. Por supuesto que me parecen insuficientes, sólo un parche: implementar hasta fines de marzo una jornada reducida, 8 a 11 y 15 a 18 (aunque en realidad cualquier hora de la siesta es una barbaridad), y que las clases no duren más de media hora. Ventilar las aulas adecuadamente y asegurar que haya suficientes ventiladores; proveer de agua fresca a través de dispenser; no exigir guardapolvos; que los chicos usen prendas amplias de algodón; no pedirles material que implique que carguen mochilas voluminosas. Idealmente, que en todas las aulas se instalen acondicionadores de aire. Hoy eso no es un artículo suntuoso, es una necesidad básica. Debería incluirse entre los derechos de los escolares.

- ¿Qué debe hacerse con la actividad física?

- Limitarla. Los chicos necesitan para tomar los recreos lugares sombreados; y deben programarse actividades recreativas que interesen pero los lleven a quedarse quietos, de modo que transpiren lo menos posible.

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- ¿A qué signos hay que estar alerta?

- El golpe de calor se produce en cuatro etapas, pero ya en la primera aparecen síntomas que hay que atender: sofocos, dolor de cabeza, vómitos... Y, además, que no se sorprendan si los chicos están más violentos. Si a los adultos nos ofusca y nos altera sufrir el calor, para los chicos es aún más difícil.

Qué es un golpe de calor
El golpe de calor es un trastorno grave; se produce cuando no se logra disipar más calor del que se genera o se absorbe; lleva a que el cuerpo supere los 40°C y afecta al sistema nervioso central. Puede incluso provocar un coma. Se produce especialmente durante las llamadas olas de calor (más de tres días por encima de 32,3°C) como las que estamos viviendo. Cuando se sospeche que se está ante un golpe de calor urge la consulta médica. Entretanto, se busca un enfriamiento inmediato, llevando el paciente a un lugar más frío, desnudándolo y mojándole la piel.

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