"Hacer coincidir las fantasías con la realidad es todo un arte"

01 Febrero 2013

"La actividad sexual depende de una multiplicidad de factores. Lo importante es el momento personal que cada individuo atraviesa. Estar en el ámbito más sensual o excitante pero con una relación de pareja quebrada, seguramente no dará buenos resultados. Y el hombre no puede disimularlo, ya que su actividad sexual está dada por su función eréctil", ejemplifica el doctor Fabián Gómez.

La fantasía de las vacaciones puede jugar decididamente en contra si algún otro factor anda fallando. Puede funcionar como una suerte de presión que disminuya la sensación de placer en el varón, disconforme porque piensa que su rendimiento "no es el que debería".

Otra "trampa" capaz de boicotear una sexualidad satisfactoria en verano puede ser la idea de querer tener durante las vacaciones todo el sexo que no se tuvo durante el año laborable. No hay que olvidar que las vacaciones suelen conllevar su propio menú de actividades y situaciones: levantarse temprano para ver amanecer, realizar excursiones, convivir con toda la familia en un ámbito más reducido que el que se tiene cotidianamente, salir a comer, estar más cansado que de costumbre, ir a la playa, etcétera, que no siempre dejan tiempo ni ocasión para la intimidad.

Pueden surgir conflictos
Otro aspecto que destacó Gómez es que las vacaciones suelen ser un momento donde los padres pasan más tiempo que de costumbre con sus hijos. Este es otro factor que hace que no siempre el verano sea -para las parejas con hijos- el mejor momento para tener relaciones. La convivencia más intensa, además, favorece la emergencia de los conflictos que la rutina de las ocupaciones ayudó a disimular el resto del año. 

Las expectativas no cumplidas generan frustración, y es eso -asegura nuestro especialista- lo que reflejan algunos pacientes cuando después del receso laboral concurren al consultorio sexológico preocupados porque las cosas no les salieron tal cual pensaban.

"Para una persona con hipertensión, fumadora, con diabetes o problemas cardíacos (causas reconocidas de disfunción eréctil), que venía con una vida sexual aceptable, una situación como esta puede ser un empujón hacia el abismo", apuntó Gómez.

"En verano, mujeres y hombres se visten con menos ropa, muestran más su cuerpo, lo que sin duda produce un estímulo visual mucho mayor que en invierno. Aunque en realidad -define Gómez- la época más propicia para el sexo depende de cada uno y es algo muy subjetivo". Y hacer coincidir las fantasías con la realidad es todo un arte.

Tené en cuenta estos tips: 

1- En verano o invierno, el buen diálogo en la pareja suele ser mejor predictor del buen sexo que la temperatura ambiente.

2- Para que las vacaciones sean sexualmente intensas es primordial elegir un sitio donde haya muy pocas otras cosas para hacer.

3 - El parámetro de una buena sexualidad es el grado subjetivo de satisfacción y no la frecuencia ni la cantidad de relaciones. No hay una definición científica universal de lo que es "tener buen sexo", válida para todas las personas.

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4- El hábito de fumar, la obesidad, el sedentarismo y el historial de enfermedades crónicas pueden afectar la función eréctil en el varón.

5- Las dificultades para la erección no pueden ser atribuidas al clima: es necesario concurrir a un especialista para que diagnostique la causa, que bien puede ser una enfermedad.

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