Tomá precauciones para evitar infecciones, intoxicaciones, diarreas y quemaduras
Antes de salir de viaje averiguá cuáles son las enfermedades prevalentes en el destino elegido, cumplí con el calendario de vacunas obligatorias y llevá el botiquín de viaje. Aplicate varias veces al día el repelente para insectos. Comé alimentos frescos y que hayan conservado la cadena de frío. Tomá mucho líquido, preferentemente agua segura. No comprés comida en la calle.
04 Enero 2013 Seguir en 

¡Por fin llegaron las vacaciones, los días de aventuras, enamoramiento, boliches, playa, sol, relax...! Muchos ya están gozando de su merecido descanso. Otros cuentan los días deseosos de iniciar el periplo que los alejará de la vida rutinaria... Pero ¡cuidado! El hecho de que estés de vacaciones y quieras desconectarte del trabajo o de los estudios no implica que no te olvidés de tu salud y la de tu familia. Por el contrario, las patologías propias del verano (hongos, diarreas, intoxicaciones, males infecciosos y quemaduras, entre otras) siempre están al acecho...
Si elegís lugares exóticos o playas de otros países tomá todos recaudos para que los males no te asalten por sorpresa, como les ocurrió a más de 200 viajeros y tripulantes (de 2.600 personas) que abordaron en Nueva York el crucero "Queen Mary 2" para visitar las playas del Caribe. Sufrieron vómitos y diarrea días antes de recibir a bordo el 2013. Y aunque aún se desconoce la causa (el barco llegó ayer a Brooklyn), epidemiólogos sospechan que se trata del norovirus, un germen muy contagioso que provoca más de 20 millones de casos anuales de gastroenteritis en EE.UU.
Diarrea del viajero
Pero no hace falta marcharse a un destino exótico para sufrir algunas enfermedades típicas de las vacaciones. Hay infecciones que son un clásico en todos los destinos turísticos, incluidos los más cercanos, como la "diarrea del turista" (cuando el organismo no tolera los condimentos propios de algunos países) y otras enfermedades gastrointestinales. El cambio de hábitos alimentarios y de horarios puede hacer que el organismo reaccione mal. También influye el calor: descompone los alimentos fácilmente provocando intoxicaciones. Para prevenir la diarrea es importante beber siempre agua potable, embotellada, y cuidar la higiene y la cadena de frío de los alimentos que se consumen. En general, la diarrea es inofensiva pero molesta. En bebés y niños pequeños puede ser muy peligrosa porque los puede deshidratar rápidamente. Lo más importante cuando se viaja es beber mucha agua. Ofrecé a los niños y personas mayores agua pura. Si tu bebé es aún muy pequeño, en caso de riesgo de deshidratación podés darle una solución de glucosa con una jeringa o mamadera. Es aconsejable que tu familia no tome agua corriente, y en situación de riesgo extremo no usés cubitos de hielo en las bebidas.
Manos limpias
Para que las infecciones no empañen tus vacaciones, mantené a raya medidas de higiene tan simples como el lavado de manos con agua y jabón. Si todo el mundo cumpliera con este hábito después de ir al baño y antes de comer ¡se evitarían muchas enfermedades infecciosas y se cortarían muchas cadenas de contagio! Averiguá qué enfermedades prevalecen en el destino que visitarás y cuáles podés prevenirlas con vacunas.
Si vas a visitar las Cataratas o las playas de Brasil -por ejemplo- recordá que en el punto fronterizo tripartito (Paraguay, Brasil y Argentina) es zona caliente de dengue, fiebre amarilla y paludismo o malaria, todas transmitidas por mosquitos. Hay vacuna para la fiebre amarilla, no así para el dengue y el paludismo. Entonces, no te olvidés de usar siempre repelente para insectos. Cuidado especial merecen los niños y los mayores, máxime si sufren patologías crónicas. ¡No te olvidés de la medicación que toman!
Insolación
Otra de las afecciones comunes en vacaciones es la insolación con diferentes grados de peligro. Enrojecimiento de la piel, ampollas, incluso mareos son algunos de sus síntomas. Para prevenirla usá una crema con alto índice de protección solar de forma continuada. También es importante cubrirse la cabeza y tomar mucho líquido para mantener la hidratación y -lo más importante- no se expongan al sol las horas de más calor: desde las 11 hasta las 17.
Fiebre, resfríos y tos
A menudo los niños presentan fiebre alta repentina. Tratá de controlarla vos misma con las indicaciones del pediatra, con antipiréticos, que contienen ibuprofeno, con compresas de agua fría y baños de inmersión con agua templada. Si la fiebre no baja consultá a un médico.
No usés ventiladores ni acondicionadores de aire para enfriar un cuerpo caliente, ya que favorecen los resfríos. Es mejor que apagués el aire acondicionado de la habitación y del auto. La diferencia de temperatura entre el exterior y el interior no debe ser superior a 6 grados. Si afuera hiciese 30 grados, por ejemplo, en la habitación del hotel no debés estar a menos de 24 grados. La temperatura corporal muy alta es signo de alguna enfermedad.
Un resfrío o una gripe en los viajes de verano puede aparecer con tos, que es un síntoma. Si no desaparece después de unos días, no apelés a la automedicación. Consultá al médico.
Intoxicación alimentaria
La mayoría de los casos de intoxicación alimentaria se produce por bacterias como la salmonela. Esta infección puede producir cólicos intestinales, diarrea, náuseas, sudoración, escalofríos y vómitos. Por lo tanto, comé sólo alimentos bien cocidos, o si son crudos -como frutas y verduras- lavalos muy bien y que estén bien cortados. Evitá los huevos y la comida que se mantiene caliente con papel film. Especialmente debes prestar atención al pescado y la carne: si no son frescos o no han sido almacenados de forma incorrecta existe riesgo de intoxicación alimentaria. Si sospechás que padeces una intoxicación por alimentos, acordate de lo que has comido y acudí a un médico. La fórmula clásica de prevención para las comidas en el exterior es: cocinar, hervir, pelar. Si cumplís con estos pasos podés comer sin dudas ni temores.
Picaduras de insectos
Las picaduras de avispas y abejas son dolorosas y generalmente no son peligrosas, salvo en las personas alérgicas. Si el aguijón queda en la piel sacalo immediatamente con una pinza de cejas. Para aliviar el dolor, se puede frotar el sitio de la picadura con una cebolla cortada, gel contra picaduras, vinagre o una toallita húmeda. Si la inflamación persiste después de sacar el aguijón, quizás se deba a una reacción alérgica. Consultá rápidamente a un médico. Con más razón si se trata de una picadura en la boca, ya que existe el peligro de ahogo. Usá insecticida en el ambiente para aque abejas, avispas y otros insectos se mantengan lejos. No usés perfume porque los atrae.
1- Usá gorra o sombrero cuando estés bajo el sol
Si vos o tus hijos pasan mucho tiempo al sol sin sombrero o gorra corrés peligro de sufrir un golpe de calor o insolación. Es conveniente que a los niños le mojés la cabeza con agua fría y fresca o con toallas frías. Si la temperatura sigue siendo alta, aún fuera de las horas pico, vos y tu familia deben tomar mucho líquido fresco ¡pero no muy frío! y tomar descansos frecuentes a la sombra, en un lugar donde haya corriente de aire. Ni los adultos ni los niños deben realizar esfuerzo físico bajo el sol.
2- Náuseas y mareos son comunes en los viajes
Quizás ya viviste la experiencia. A poco de emprender el viaje algunos de los chicos dice: "No me siento bien..." El mareo es común en niños, aunque le puede pasar a cualquiera. Antes de partir pedile al pediatra que te recete la medicación que debés darles. No dejés que jueguen, pinten o lean durante el viaje. Es mejor que miren adelante por el cristal frontal (no por su ventanilla) para reducir las náuseas. Dales una rodaja de limón para que la huelan. Esto ayuda a controlar un estómago alterado.
3- Qué hacer frente a una herida pequeña
Si alguien sufre una herida dejala que sangre un momento, limpiala y desinfectala rápido y luego presioná los bordes para que deje de sangrar. Cubrila con un apósito esterilizado. Si se trata de una herida profunda o muy ancha tendrás que acudir al centro asistencial más cercano. Si alguien de tu familia es alérgico prepará con antelación la medicación adecuada para los distintos desencadenantes que pueden agravar la alergia. Conviene que hablés con el médico antes de salir de viaje.
4- Yogur y pepino refrescan las quemaduras leves
Si usaste alguna crema con baja protección solar y te quemaste un poco la piel, algunos remedios caseros pueden ayudarte a salir del paso: el yogur, queso de untar, rodajas de pepino o tomate no sólo refrescan la piel sino que también le proveen líquido, la hidratan. Podés usar, además, las cremas o los geles especiales que vienen para aliviar el enrojecimiento. Si a alguien le aparecen ampollas consultá al médico. La quemadura solar se evita con las mismas medidas preventivas que para la insolación.
5- Tené al día las vacunas obligatorias
Chequeá que el calendario de vacunación esté completo y respetá las indicaciones de los guías durante las excursiones. Y, si a pesar de todas las precauciones alguien de tu familia contrae una determinada infección es fundamental que averigués si existe cobertura médica internacional. Es importante que en las vacaciones seas prudentes y responsable en todo sentido. El viaje y los paseos deben ser placenteros sin necesidad de exponerse a riesgos innecesarios.
6- Consejos para que disfrutés de tus vacaciones
Para que disfrutés de unas vacaciones seguras y saludables te damos algunas recomendaciones: extremá la higiene en cualquier lugar, lavate las manos con frecuencia y no comprés alimentos a vendedores callejeros. Es más seguro darse un baño en el mar que en algunos ríos o lagos, ya que pueden ser un foco de enfermedades parasitarias. Acostumbrate a contratar un seguro médico que pueda responder ante una emergencia. Practicá sexo seguro para evitar males de transmisión sexual.
Si elegís lugares exóticos o playas de otros países tomá todos recaudos para que los males no te asalten por sorpresa, como les ocurrió a más de 200 viajeros y tripulantes (de 2.600 personas) que abordaron en Nueva York el crucero "Queen Mary 2" para visitar las playas del Caribe. Sufrieron vómitos y diarrea días antes de recibir a bordo el 2013. Y aunque aún se desconoce la causa (el barco llegó ayer a Brooklyn), epidemiólogos sospechan que se trata del norovirus, un germen muy contagioso que provoca más de 20 millones de casos anuales de gastroenteritis en EE.UU.
Diarrea del viajero
Pero no hace falta marcharse a un destino exótico para sufrir algunas enfermedades típicas de las vacaciones. Hay infecciones que son un clásico en todos los destinos turísticos, incluidos los más cercanos, como la "diarrea del turista" (cuando el organismo no tolera los condimentos propios de algunos países) y otras enfermedades gastrointestinales. El cambio de hábitos alimentarios y de horarios puede hacer que el organismo reaccione mal. También influye el calor: descompone los alimentos fácilmente provocando intoxicaciones. Para prevenir la diarrea es importante beber siempre agua potable, embotellada, y cuidar la higiene y la cadena de frío de los alimentos que se consumen. En general, la diarrea es inofensiva pero molesta. En bebés y niños pequeños puede ser muy peligrosa porque los puede deshidratar rápidamente. Lo más importante cuando se viaja es beber mucha agua. Ofrecé a los niños y personas mayores agua pura. Si tu bebé es aún muy pequeño, en caso de riesgo de deshidratación podés darle una solución de glucosa con una jeringa o mamadera. Es aconsejable que tu familia no tome agua corriente, y en situación de riesgo extremo no usés cubitos de hielo en las bebidas.
Manos limpias
Para que las infecciones no empañen tus vacaciones, mantené a raya medidas de higiene tan simples como el lavado de manos con agua y jabón. Si todo el mundo cumpliera con este hábito después de ir al baño y antes de comer ¡se evitarían muchas enfermedades infecciosas y se cortarían muchas cadenas de contagio! Averiguá qué enfermedades prevalecen en el destino que visitarás y cuáles podés prevenirlas con vacunas.
Si vas a visitar las Cataratas o las playas de Brasil -por ejemplo- recordá que en el punto fronterizo tripartito (Paraguay, Brasil y Argentina) es zona caliente de dengue, fiebre amarilla y paludismo o malaria, todas transmitidas por mosquitos. Hay vacuna para la fiebre amarilla, no así para el dengue y el paludismo. Entonces, no te olvidés de usar siempre repelente para insectos. Cuidado especial merecen los niños y los mayores, máxime si sufren patologías crónicas. ¡No te olvidés de la medicación que toman!
Insolación
Otra de las afecciones comunes en vacaciones es la insolación con diferentes grados de peligro. Enrojecimiento de la piel, ampollas, incluso mareos son algunos de sus síntomas. Para prevenirla usá una crema con alto índice de protección solar de forma continuada. También es importante cubrirse la cabeza y tomar mucho líquido para mantener la hidratación y -lo más importante- no se expongan al sol las horas de más calor: desde las 11 hasta las 17.
Fiebre, resfríos y tos
A menudo los niños presentan fiebre alta repentina. Tratá de controlarla vos misma con las indicaciones del pediatra, con antipiréticos, que contienen ibuprofeno, con compresas de agua fría y baños de inmersión con agua templada. Si la fiebre no baja consultá a un médico.
No usés ventiladores ni acondicionadores de aire para enfriar un cuerpo caliente, ya que favorecen los resfríos. Es mejor que apagués el aire acondicionado de la habitación y del auto. La diferencia de temperatura entre el exterior y el interior no debe ser superior a 6 grados. Si afuera hiciese 30 grados, por ejemplo, en la habitación del hotel no debés estar a menos de 24 grados. La temperatura corporal muy alta es signo de alguna enfermedad.
Un resfrío o una gripe en los viajes de verano puede aparecer con tos, que es un síntoma. Si no desaparece después de unos días, no apelés a la automedicación. Consultá al médico.
Intoxicación alimentaria
La mayoría de los casos de intoxicación alimentaria se produce por bacterias como la salmonela. Esta infección puede producir cólicos intestinales, diarrea, náuseas, sudoración, escalofríos y vómitos. Por lo tanto, comé sólo alimentos bien cocidos, o si son crudos -como frutas y verduras- lavalos muy bien y que estén bien cortados. Evitá los huevos y la comida que se mantiene caliente con papel film. Especialmente debes prestar atención al pescado y la carne: si no son frescos o no han sido almacenados de forma incorrecta existe riesgo de intoxicación alimentaria. Si sospechás que padeces una intoxicación por alimentos, acordate de lo que has comido y acudí a un médico. La fórmula clásica de prevención para las comidas en el exterior es: cocinar, hervir, pelar. Si cumplís con estos pasos podés comer sin dudas ni temores.
Picaduras de insectos
Las picaduras de avispas y abejas son dolorosas y generalmente no son peligrosas, salvo en las personas alérgicas. Si el aguijón queda en la piel sacalo immediatamente con una pinza de cejas. Para aliviar el dolor, se puede frotar el sitio de la picadura con una cebolla cortada, gel contra picaduras, vinagre o una toallita húmeda. Si la inflamación persiste después de sacar el aguijón, quizás se deba a una reacción alérgica. Consultá rápidamente a un médico. Con más razón si se trata de una picadura en la boca, ya que existe el peligro de ahogo. Usá insecticida en el ambiente para aque abejas, avispas y otros insectos se mantengan lejos. No usés perfume porque los atrae.
1- Usá gorra o sombrero cuando estés bajo el sol
Si vos o tus hijos pasan mucho tiempo al sol sin sombrero o gorra corrés peligro de sufrir un golpe de calor o insolación. Es conveniente que a los niños le mojés la cabeza con agua fría y fresca o con toallas frías. Si la temperatura sigue siendo alta, aún fuera de las horas pico, vos y tu familia deben tomar mucho líquido fresco ¡pero no muy frío! y tomar descansos frecuentes a la sombra, en un lugar donde haya corriente de aire. Ni los adultos ni los niños deben realizar esfuerzo físico bajo el sol.
2- Náuseas y mareos son comunes en los viajes
Quizás ya viviste la experiencia. A poco de emprender el viaje algunos de los chicos dice: "No me siento bien..." El mareo es común en niños, aunque le puede pasar a cualquiera. Antes de partir pedile al pediatra que te recete la medicación que debés darles. No dejés que jueguen, pinten o lean durante el viaje. Es mejor que miren adelante por el cristal frontal (no por su ventanilla) para reducir las náuseas. Dales una rodaja de limón para que la huelan. Esto ayuda a controlar un estómago alterado.
3- Qué hacer frente a una herida pequeña
Si alguien sufre una herida dejala que sangre un momento, limpiala y desinfectala rápido y luego presioná los bordes para que deje de sangrar. Cubrila con un apósito esterilizado. Si se trata de una herida profunda o muy ancha tendrás que acudir al centro asistencial más cercano. Si alguien de tu familia es alérgico prepará con antelación la medicación adecuada para los distintos desencadenantes que pueden agravar la alergia. Conviene que hablés con el médico antes de salir de viaje.
4- Yogur y pepino refrescan las quemaduras leves
Si usaste alguna crema con baja protección solar y te quemaste un poco la piel, algunos remedios caseros pueden ayudarte a salir del paso: el yogur, queso de untar, rodajas de pepino o tomate no sólo refrescan la piel sino que también le proveen líquido, la hidratan. Podés usar, además, las cremas o los geles especiales que vienen para aliviar el enrojecimiento. Si a alguien le aparecen ampollas consultá al médico. La quemadura solar se evita con las mismas medidas preventivas que para la insolación.
5- Tené al día las vacunas obligatorias
Chequeá que el calendario de vacunación esté completo y respetá las indicaciones de los guías durante las excursiones. Y, si a pesar de todas las precauciones alguien de tu familia contrae una determinada infección es fundamental que averigués si existe cobertura médica internacional. Es importante que en las vacaciones seas prudentes y responsable en todo sentido. El viaje y los paseos deben ser placenteros sin necesidad de exponerse a riesgos innecesarios.
6- Consejos para que disfrutés de tus vacaciones
Para que disfrutés de unas vacaciones seguras y saludables te damos algunas recomendaciones: extremá la higiene en cualquier lugar, lavate las manos con frecuencia y no comprés alimentos a vendedores callejeros. Es más seguro darse un baño en el mar que en algunos ríos o lagos, ya que pueden ser un foco de enfermedades parasitarias. Acostumbrate a contratar un seguro médico que pueda responder ante una emergencia. Practicá sexo seguro para evitar males de transmisión sexual.
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