26 Diciembre 2012 Seguir en 

Hasta hace un par de décadas la edad de las personas era el patrón que indicaba cómo debían vestirse, adónde ir, qué cosas hacer. Pero esas diferencias se están borrando actualmente, y la sociedad va en camino de un nuevo paradigma respecto de la vejez.
Hoy los adultos mayores se atreven a ocupar espacios en las universidades, en centros culturales, en plazas u otros espacios públicos que antes estaban reservados a los jóvenes. También la ropa es casi la misma para los niños, los jóvenes y los mayores.
A la vez, hay muchos profesionales que han visto la necesidad de capacitarse para atender o asistir a los mayores en este nuevo modelo de "envejecimiento activo".
Según datos proporcionados por la Dirección Nacional para Adultos Mayores, en 2012 aumentó el número de alumnos en las especialidades gerontológicas, a la vez que se sumaron más estudiantes al posgrado en Gerontología que dicta la Universidad de Mar del Plata.
La "uniage"
El psicogerontólogo Ricardo Iacub, comentó: "si vas a un centro de jubilados las personas mayores están en posiciones que antes eran atribuibles a los jóvenes; bailan, cantan, se divierten".
Según el especialista, profesor sobre tercera edad en las universidades de Mar del Plata y de Buenos Aires, los adultos mayores ven el cambio pero no terminan de asimilar lo revolucionario de esa transformación que están protagonizando.
"Es en este sentido que tomamos el concepto de uniage, que implica la pérdida de patrones definidos por edad, y que es análogo al cambio del unisex, que surgió cuando se visibilizó que el mundo iba hacia una igualdad de género", explicó.
Pocos van al geriátrico
Según el Censo 2010, hay en Argentina 5,7 millones de habitantes mayores de 60 años, lo que convierte al país en uno de los más envejecidos de la región, de los cuales solo el 1,5% vive en residencias de larga estadía, vulgarmente conocidos como geriátricos.
"Este dato de adultos institucionalizados es interesante, porque es muy bajo en relación a lo que está presente en el imaginario de la sociedad -subrayó Iacub-. Cuando uno pregunta en clase: '¿qué porcentaje de mayores creen que viven en residencias de larga estadía?', los alumnos responden con cifras cercanas al 50%".
Por otra parte, la Dirección para Adultos Mayores llevó a cabo en noviembre un relevamiento sobre la calidad de vida de las personas mayores. "Es la primera vez que una encuesta se aproxima a problemáticas tales como abuso y maltrato, sexualidad y satisfacción vital", informó Mónica Roqué, responsable del organismo.
"Conocer mejor las necesidades y la autopercepción que los mayores tienen es indispensable, porque se trata de un colectivo heterogéneo ya que no hay nada que una persona de más de 60 años 'deba' hacer. Por lo tanto esta información servirá para profundizar las políticas de fortalecimiento del rol del adulto mayor en nuestra sociedad", explicó.
Hoy los adultos mayores se atreven a ocupar espacios en las universidades, en centros culturales, en plazas u otros espacios públicos que antes estaban reservados a los jóvenes. También la ropa es casi la misma para los niños, los jóvenes y los mayores.
A la vez, hay muchos profesionales que han visto la necesidad de capacitarse para atender o asistir a los mayores en este nuevo modelo de "envejecimiento activo".
Según datos proporcionados por la Dirección Nacional para Adultos Mayores, en 2012 aumentó el número de alumnos en las especialidades gerontológicas, a la vez que se sumaron más estudiantes al posgrado en Gerontología que dicta la Universidad de Mar del Plata.
La "uniage"
El psicogerontólogo Ricardo Iacub, comentó: "si vas a un centro de jubilados las personas mayores están en posiciones que antes eran atribuibles a los jóvenes; bailan, cantan, se divierten".
Según el especialista, profesor sobre tercera edad en las universidades de Mar del Plata y de Buenos Aires, los adultos mayores ven el cambio pero no terminan de asimilar lo revolucionario de esa transformación que están protagonizando.
"Es en este sentido que tomamos el concepto de uniage, que implica la pérdida de patrones definidos por edad, y que es análogo al cambio del unisex, que surgió cuando se visibilizó que el mundo iba hacia una igualdad de género", explicó.
Pocos van al geriátrico
Según el Censo 2010, hay en Argentina 5,7 millones de habitantes mayores de 60 años, lo que convierte al país en uno de los más envejecidos de la región, de los cuales solo el 1,5% vive en residencias de larga estadía, vulgarmente conocidos como geriátricos.
"Este dato de adultos institucionalizados es interesante, porque es muy bajo en relación a lo que está presente en el imaginario de la sociedad -subrayó Iacub-. Cuando uno pregunta en clase: '¿qué porcentaje de mayores creen que viven en residencias de larga estadía?', los alumnos responden con cifras cercanas al 50%".
Por otra parte, la Dirección para Adultos Mayores llevó a cabo en noviembre un relevamiento sobre la calidad de vida de las personas mayores. "Es la primera vez que una encuesta se aproxima a problemáticas tales como abuso y maltrato, sexualidad y satisfacción vital", informó Mónica Roqué, responsable del organismo.
"Conocer mejor las necesidades y la autopercepción que los mayores tienen es indispensable, porque se trata de un colectivo heterogéneo ya que no hay nada que una persona de más de 60 años 'deba' hacer. Por lo tanto esta información servirá para profundizar las políticas de fortalecimiento del rol del adulto mayor en nuestra sociedad", explicó.
Lo más popular







