ROSARIO.- Goles y a la bolsa, pero de comercio. Las acciones del triunfo que logró San Martín en Rosario cotizan en oro. ¿Por qué? Luego de una semana complicada en todo sentido (institucional, económico y deportivo), el 3 a 2 a Tiro Federal adquiere relevancia galáctica. Es que en un partido cambiante, el equipo de La Ciudadela pudo concretar las situaciones que se le presentaron.
Los cambios que Pedro Monzón realizó en el complemento terminaron siendo clave: los ingresos de Nicolás Herrera y de Germán Medina cambiaron la pobre imagen futbolística que el equipo había mostrado en los primeros 45?. Pero, en realidad, el cotejo en sí estuvo lejos de ser beneficioso para los "santos", porque en la primera situación clara que el local tuvo, Leandro Armani no perdonó. Se anticipó en la zaga y colocó un cabezazo preciso: 1 a 0.
Después del acierto del artillero local, el encuentro volvió a hundirse en un mar de mediocridad. Hasta que llegó una jugada que terminó siendo determinante. En la media cancha, Alfredo González Bordón le pegó un codazo sin sentido a Balvorín y su premio fue la roja. Chau.
Entonces, con un hombre de más, San Martín cambió radicalmente; salió con otra actitud y en su primer ataque a fondo, Lucas Rodríguez envió un centro al corazón del área que Jorge Scolari mandó a la red. El empate, 1 a 1, le dio gas al "santo", que a los 8? se adelantó en el marcador. Gustavo Ibáñez clavó un pelotazo perfecto, de tiro libre, al ángulo izquierdo del uno "tirolense" y marcó el 2 a 1.
Pero a San Martín siempre hay algo que lo complica. Cuando parecía que iba a manejar con tranquilidad la diferencia, Hoyos chocó contra un compañero, perdió el balón y el colombiano Johalín Palacios estableció el 2 a 2. El golpe fue duro, pero no definitivo. Justo sobre el final, Germán Medina y Herrera combinaron puro toque. Fue golazo del riojano y triunfazo de San Martín, que ya se acostumbró a ganar seguido en Rosario.
Los cambios que Pedro Monzón realizó en el complemento terminaron siendo clave: los ingresos de Nicolás Herrera y de Germán Medina cambiaron la pobre imagen futbolística que el equipo había mostrado en los primeros 45?. Pero, en realidad, el cotejo en sí estuvo lejos de ser beneficioso para los "santos", porque en la primera situación clara que el local tuvo, Leandro Armani no perdonó. Se anticipó en la zaga y colocó un cabezazo preciso: 1 a 0.
Después del acierto del artillero local, el encuentro volvió a hundirse en un mar de mediocridad. Hasta que llegó una jugada que terminó siendo determinante. En la media cancha, Alfredo González Bordón le pegó un codazo sin sentido a Balvorín y su premio fue la roja. Chau.
Entonces, con un hombre de más, San Martín cambió radicalmente; salió con otra actitud y en su primer ataque a fondo, Lucas Rodríguez envió un centro al corazón del área que Jorge Scolari mandó a la red. El empate, 1 a 1, le dio gas al "santo", que a los 8? se adelantó en el marcador. Gustavo Ibáñez clavó un pelotazo perfecto, de tiro libre, al ángulo izquierdo del uno "tirolense" y marcó el 2 a 1.
Pero a San Martín siempre hay algo que lo complica. Cuando parecía que iba a manejar con tranquilidad la diferencia, Hoyos chocó contra un compañero, perdió el balón y el colombiano Johalín Palacios estableció el 2 a 2. El golpe fue duro, pero no definitivo. Justo sobre el final, Germán Medina y Herrera combinaron puro toque. Fue golazo del riojano y triunfazo de San Martín, que ya se acostumbró a ganar seguido en Rosario.








