La historia sigue sin un final

Los directivos no renunciarán hasta el jueves, día en el que se tratará el balance

REUNIÓN CUMBRE. Los dirigentes, encabezados por Abraham Salame, se reunieron anoche para aprobar la renuncia de Rubén Ale y otros miembros. LA GACETA / FOTO DE HÉCTOR PERALTA REUNIÓN CUMBRE. Los dirigentes, encabezados por Abraham Salame, se reunieron anoche para aprobar la renuncia de Rubén Ale y otros miembros. LA GACETA / FOTO DE HÉCTOR PERALTA
25 Octubre 2011
Fue una jornada llena de tensiones, rumores y desmentidas. Recién por la noche se aclaró el panorama. El presidente Abraham Salame logró que no se produjera la renuncia de varios directivos para tratar el jueves el balance en la Asamblea General Ordinaria y, de paso, evitar que el club quedara acéfalo y se viera obligado a llamar a elecciones anticipadas, tal como pretenden los socios opositores.

La renuncia de Rubén Ale generó angustia en el oficialismo y esperanza en la oposición. Se esperaba por la noche la dimisión de por lo menos otros cinco miembros. Sin embargo, sólo se aceptó la dimisión del presidente, de Alejandro Ale, de Ricardo Contino y de José Reyna. Estos dos últimos ya habían tomado esta decisión tiempo atrás, pero anoche se reunió la directiva para aceptárselas.

"Tenemos fuerzas para seguir adelante. No es momento para hablar de elecciones, sino para ver cómo se puede hacer para sacar adelante al club", adelantó Salame.

Sin embargo, puertas adentro y durante la reunión, el ahora presidente del club, les solicitó a sus pares que no renuncien. "Aceptamos hacerlo para que el balance se apruebe el jueves. Ese será nuestro último acto de gobierno. El viernes presentaremos nuestras renuncias en el club y en Personas Jurídicas por las dudas no quieran aceptarla", señaló un directivo que confirmó que él y otros dos integrantes darán este paso.

No se sabe qué pasará con los hombres que son del riñón de Ale. Hasta el momento, sólo Alejandro Ale dimitió, pero no los otros hombres que fueron puestos por él en la comisión directiva y que son de su extrema confianza. Si son aún más los que se marchan, el club quedará acéfalo, por lo que la Comisión Fiscalizadora o Salame tendrán que llamar a elecciones. (Ver nota aparte)

"No tenemos de dónde aferrarnos para seguir adelante. Además, la gente quiere que nos vayamos cuanto antes. Por una cuestión de solidaridad con el presidente que nos eligió para acompañarlo tenemos que ir pensando en una transición por el bien de la entidad", destacó otro directivo que renunciará el viernes.

Mientras los dirigentes definen los pasos que darán, los socios Autoconvocados y la Agrupación JCC se reunieron anoche en la terraza de un edificio de barrio Sur para analizar que postura que tomarán.

Si bien por la tarde se habían mostrado proclives a bajar el nivel del conflicto, al observar la actitud de Salame y parte de la comisión directiva decidieron endurecer aún más su plan de lucha. No sólo seguirán sin concurrir al estadio, sino que irán por todo para rechazar el balance del jueves. Esta historia continuará con el transcurso de las horas.

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