UNO QUE SE SALVA. La reaparición de Hernán Pérez (centro) es una buena noticia en medio de tantas pálidas. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
13 Octubre 2011 Seguir en 

Cuando la mano viene cruzada es mejor no arriesgar nada y aguardar a que pase el temporal. Lo único que queda es esperar que la diosa fortuna tenga un poco de piedad y tienda una mano salvadora. San Martín parece un velero en alta mar tratando de hacerle frente a una tormenta poderosa, que amenaza con destrozarlo todo.
Crisis institucional, problemas financieros, hinchas autoconvocados, equipo que no encuentra el rumbo. La bola de nieve se hace cada vez más grande en Ciudadela y nadie parece capaz de encontrar la fórmula para revertir este duro momento. Pero todo no termina ahí. Mientras el plantel aceptaba la promesa de pago por parte de los dirigentes y comenzaba a enfocarse en el partido del viernes contra Central Córdoba en Santiago del Estero, otro problema apareció en el horizonte "santo": el número de lesionados aumenta día a día.
"Como ya es una costumbre, tenemos jugadores descartados por lesión. Por eso estamos viendo de qué manera armamos el equipo para jugar en Santiago", expresó el técnico Pedro Damián Monzón.
Las lesiones fueron una constante desde que arrancó el campeonato pero lo curioso es que, aparentemente, el problema institucional tiene mucho que ver con este inconveniente. "Estuvimos hablando con el médico y parece que las lesiones son más por problemas psicológicos. El estrés que están sufriendo los jugadores por el momento que viven termina repercutiendo en su físico. Pero no queda otra que ponerle el pecho y darle para adelante", señaló un "Moncho" resignado.
San Martín parece un boxeador al borde del nocaut. Recibe un golpe tras otro, tambalea, pero aún no cae. Sigue tratando de embocar un golpe milagroso que revierta su angustiante situación. Y Monzón tiene fe en que la mano va cambiar en cualquier momento. "Sé que las desgracias se va a terminar. Sólo espero que sea lo más pronto posible", imploró.
Pero en medio de tantas pálidas, las buenas noticias se festejan por partida doble. Por eso el DT tomó con mucha alegría la recuperación de Hernán Pérez. El volante está totalmente recuperado de su lesión y podrá ser de la partida contra los santiagueños. "Estoy muy contento de volver al primer equipo. Esta es la oportunidad para demostrarle a Pedro que puedo serle útil. Siempre trabajo para estar entre los once. Pero si no me toca entrar, trato de sumar desde afuera", dijo el ex volante de Almagro.
Según Pérez, las lesiones que aquejan al plantel son sólo una mala racha. "Estamos teniendo mucha mala suerte. Si bien es cierto que es un campeonato duro y con mucho roce físico, las lesiones vivieron todas juntas. Para mí es una mala racha, no creo que los problemas extra futbolísticos influyan. Una vez que el jugador entra a la cancha se olvida de todos los problemas que se viven en la semana", finalizó.
Crisis institucional, problemas financieros, hinchas autoconvocados, equipo que no encuentra el rumbo. La bola de nieve se hace cada vez más grande en Ciudadela y nadie parece capaz de encontrar la fórmula para revertir este duro momento. Pero todo no termina ahí. Mientras el plantel aceptaba la promesa de pago por parte de los dirigentes y comenzaba a enfocarse en el partido del viernes contra Central Córdoba en Santiago del Estero, otro problema apareció en el horizonte "santo": el número de lesionados aumenta día a día.
"Como ya es una costumbre, tenemos jugadores descartados por lesión. Por eso estamos viendo de qué manera armamos el equipo para jugar en Santiago", expresó el técnico Pedro Damián Monzón.
Las lesiones fueron una constante desde que arrancó el campeonato pero lo curioso es que, aparentemente, el problema institucional tiene mucho que ver con este inconveniente. "Estuvimos hablando con el médico y parece que las lesiones son más por problemas psicológicos. El estrés que están sufriendo los jugadores por el momento que viven termina repercutiendo en su físico. Pero no queda otra que ponerle el pecho y darle para adelante", señaló un "Moncho" resignado.
San Martín parece un boxeador al borde del nocaut. Recibe un golpe tras otro, tambalea, pero aún no cae. Sigue tratando de embocar un golpe milagroso que revierta su angustiante situación. Y Monzón tiene fe en que la mano va cambiar en cualquier momento. "Sé que las desgracias se va a terminar. Sólo espero que sea lo más pronto posible", imploró.
Pero en medio de tantas pálidas, las buenas noticias se festejan por partida doble. Por eso el DT tomó con mucha alegría la recuperación de Hernán Pérez. El volante está totalmente recuperado de su lesión y podrá ser de la partida contra los santiagueños. "Estoy muy contento de volver al primer equipo. Esta es la oportunidad para demostrarle a Pedro que puedo serle útil. Siempre trabajo para estar entre los once. Pero si no me toca entrar, trato de sumar desde afuera", dijo el ex volante de Almagro.
Según Pérez, las lesiones que aquejan al plantel son sólo una mala racha. "Estamos teniendo mucha mala suerte. Si bien es cierto que es un campeonato duro y con mucho roce físico, las lesiones vivieron todas juntas. Para mí es una mala racha, no creo que los problemas extra futbolísticos influyan. Una vez que el jugador entra a la cancha se olvida de todos los problemas que se viven en la semana", finalizó.







