29 Septiembre 2011 Seguir en 
MURCIA, España.- Una familia marroqí se llevó una agradable noticia al saber que el banco con el que tenía deudas no los va a echar de su casa, pese a haber estado amenazados de desahucio en dos ocasiones.
La sucursal, para alegría de ellos, decidió cancelar la suma por un préstamo de 48.000 euros que pidió esta familia hace diez años, y cuyas letras dejaron de pagar al quedarse el padre de la familia sin trabajo.
El banco llegó a un acuerdo en el que establece que estas personas se comprometan a pagar un alquiler de 250 euros al mes durante los próximos cinco años y así tendrá una opción de compra al cabo de ese tiempo.
"Es la mejor solución para ellos y para el banco", dijo un directivo. Así, la familia empieza a ver la luz después de año y medio de tinieblas, sin trabajo y con la amenaza del desahucio.
Todo comenzó cuando el padre de la familia se vio obligado a cerrar el taller donde trabajaba. Diez años atrás, con unos ingresos mensuales que iban entre los 1.200 y los 1.400 euros, adquirió una vivienda y solicitó un préstamo de 48.000 euros al Banco Guipuzcoano (ahora Sabadell), donde se comprometió a pagar 360 euros al mes durante 15 años. Fue pagando religiosamente hasta que la crisis le obligó a cerrar el taller y se quedó sin ingresos.
Sin embargo, La postura del banco, que le dio una solución razonable, les permitirá volver a conciliar el sueño, algo que les resultaba difícil en los últimos meses. (Especial)
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