Los indígenas amazónicos desafían a Evo y reanudan la marcha sobre La Paz
El grupo que se opone a la construcción de una ruta seguirá con la protesta, pese a los cambios de ministros. Tras el paro que afectó a la capital, la COB exigió que se rescinda el contrato con la empresa brasileña que iba a realizar la obra
29 Septiembre 2011 Seguir en 
LA PAZ.- Indígenas amazónicos bolivianos anunciaron que reanudarán su marcha contra una carretera en la selva financiada por Brasil, reafirmando un desafío político que ha puesto contra las cuerdas al presidente Evo Morales. La reanudación de la marcha de centenares de kilómetros desde las llanuras amazónicas hasta las alturas de La Paz fue anunciada al día siguiente de que el izquierdista Morales empezara a pagar, con el cambio forzado de dos ministros, el costo político de la repudiada intervención policial del domingo a la protesta indígena.
Los indígenas, fortalecidos por una ola nacional de solidaridad que incluyó un paro parcial convocado por la Central Obrera Boliviana (COB), proclamaron en una manifestación en el pueblo norteño de Rurrenabaque, donde se reagrupaban, que "la lucha sigue. Viva la histórica marcha por el TIPNIS, la marcha continúa", planteó una resolución de los aproximadamente 200 indígenas concentrados en Rurrenabaque que fue leída por la dirigente Mariana Guasanía.
Los indígenas, que partieron el 15 de agosto de la ciudad tropical de Trinidad en una marcha de rechazo a una carretera que atravesaría el Territorio Indígena y Parque Nacional Isidoro Sécure (Tipnis), fueron reprimidos cuando estaban a mitad de camino, a unos 300 kilómetros de La Paz.
La resolución señaló que los indígenas, que demandaban inicialmente ser consultados sobre el proyecto carretero, exigen una ley que garantice que la obra no pasará por el Tipnis, el parque de 1,2 millones de hectáreas que es su propiedad colectiva.
Morales anunció el lunes la suspensión temporal del proyecto y propuso un referendo para consultar a la población sobre uno de sus emprendimientos más ambiciosos. Pero los indígenas ahora rechazan la consulta.
Guasanía indicó que los marchistas demandan también una investigación imparcial sobre la represión policial, de la que responsabilizaban a Sacha Llorenti, quien renunció al Ministerio de Gobierno y fue reemplazado por Wilfredo Chávez, que se desempeñaba como viceministro.
El otro cambio en el gabinete fue el de la ministra de Defensa, Cecilia Chacón, por Rubén Saavedra, quien había ocupado ya ese cargo hasta principios de este año. Chacón dimitió aduciendo no estar de acuerdo con la represión a los indígenas. La dirigente indígena agregó que no estaba confirmado si la represión provocó muertes -como reportaron medios locales-, aunque aseguró que había todavía decenas de desaparecidos. Morales, al reajustar su gabinete, pidió disculpas a los indígenas por la "imperdonable brutalidad" policial, negó haber ordenado esa intervención y acusó a varios medios locales de distorsionar lo sucedido. El gobernante de la etnia aymara, primer mandatario indígena de Bolivia, enfrentó hasta ahora dura oposición de sectores conservadores pero no de los pueblos "originarios" a los que dice representar. Morales explicó varias veces que impulsaba el proyecto vial de 306 kilómetros y U$S 420 millones, en atención a una demanda del departamento central de Cochabamba para comunicarse con el Amazona.
La COB, tras el paro nacional de 24 horas exigió al gobierno rescindir un contrato con la empresa brasileña OAS para construir la carretera. La protesta obrera tuvo impacto en La Paz, donde los manifestantes intentaron romper un cerco policial que protegía el Palacio Quemado. "El paro expresa solidaridad con nuestros hermanos indígenas y sirve para exigir que no se construya ninguna carretera por el Tipnis", remarcó Pedro Montes, secretario general de la COB. (Reuter-DPA)
Los indígenas, fortalecidos por una ola nacional de solidaridad que incluyó un paro parcial convocado por la Central Obrera Boliviana (COB), proclamaron en una manifestación en el pueblo norteño de Rurrenabaque, donde se reagrupaban, que "la lucha sigue. Viva la histórica marcha por el TIPNIS, la marcha continúa", planteó una resolución de los aproximadamente 200 indígenas concentrados en Rurrenabaque que fue leída por la dirigente Mariana Guasanía.
Los indígenas, que partieron el 15 de agosto de la ciudad tropical de Trinidad en una marcha de rechazo a una carretera que atravesaría el Territorio Indígena y Parque Nacional Isidoro Sécure (Tipnis), fueron reprimidos cuando estaban a mitad de camino, a unos 300 kilómetros de La Paz.
La resolución señaló que los indígenas, que demandaban inicialmente ser consultados sobre el proyecto carretero, exigen una ley que garantice que la obra no pasará por el Tipnis, el parque de 1,2 millones de hectáreas que es su propiedad colectiva.
Morales anunció el lunes la suspensión temporal del proyecto y propuso un referendo para consultar a la población sobre uno de sus emprendimientos más ambiciosos. Pero los indígenas ahora rechazan la consulta.
Guasanía indicó que los marchistas demandan también una investigación imparcial sobre la represión policial, de la que responsabilizaban a Sacha Llorenti, quien renunció al Ministerio de Gobierno y fue reemplazado por Wilfredo Chávez, que se desempeñaba como viceministro.
El otro cambio en el gabinete fue el de la ministra de Defensa, Cecilia Chacón, por Rubén Saavedra, quien había ocupado ya ese cargo hasta principios de este año. Chacón dimitió aduciendo no estar de acuerdo con la represión a los indígenas. La dirigente indígena agregó que no estaba confirmado si la represión provocó muertes -como reportaron medios locales-, aunque aseguró que había todavía decenas de desaparecidos. Morales, al reajustar su gabinete, pidió disculpas a los indígenas por la "imperdonable brutalidad" policial, negó haber ordenado esa intervención y acusó a varios medios locales de distorsionar lo sucedido. El gobernante de la etnia aymara, primer mandatario indígena de Bolivia, enfrentó hasta ahora dura oposición de sectores conservadores pero no de los pueblos "originarios" a los que dice representar. Morales explicó varias veces que impulsaba el proyecto vial de 306 kilómetros y U$S 420 millones, en atención a una demanda del departamento central de Cochabamba para comunicarse con el Amazona.
La COB, tras el paro nacional de 24 horas exigió al gobierno rescindir un contrato con la empresa brasileña OAS para construir la carretera. La protesta obrera tuvo impacto en La Paz, donde los manifestantes intentaron romper un cerco policial que protegía el Palacio Quemado. "El paro expresa solidaridad con nuestros hermanos indígenas y sirve para exigir que no se construya ninguna carretera por el Tipnis", remarcó Pedro Montes, secretario general de la COB. (Reuter-DPA)
Lo más popular







