Berlusconi pierde el apoyo de la Iglesia y enfrenta más juicios

Condenan la conducta del primer ministro

28 Septiembre 2011
ROMA.- El jefe de gobierno italiano Silvio Berlusconi, cada vez más acorralado por la justicia italiana, que examina la apertura de un nuevo juicio por sus escándalos sexuales, perdió definitivamente el apoyo de la Iglesia católica tras la dura condena del episcopado.

"Compartimos en forma unánime el análisis del cardenal Angelo Bagnasco sobre la delicada situación política y cultural que atraviesa Italia", anunció ayer Domenico Pompili, portavoz de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI). "Mortifica tener que constatar comportamientos no sólo contrarios al público decoro sino intrínsecamente tristes y vacuos", aseguró el cardenal Bagnasco, presidente de la CEI, en el discurso de apertura del consejo permanente de la institución.

Sin mencionar el nombre de Berlusconi, el purpurado condenó la conducta del premier, lo que suscitó reacciones en todas las capas de la sociedad. Según el cardenal, "los comportamientos licenciosos y las relaciones inapropiadas son en sí mismos negativos y producen daño social", por lo que pidió que se "purifique" el clima para proteger las nuevas generaciones. La jerarquía de la iglesia ha apoyado tradicionalmente al gobierno conservador de Berlusconi, pese a su controvertida vida disipada, debido a que se ha pronunciado siempre contra el matrimonio homosexual, la eutanasia pasiva, la investigación con células madre y aprobó ampliar la financiación pública de colegios religiosos.

Sin embargo, decidió unirse a la condena de los empresarios y de los diarios más influyentes del país que pidieron la semana pasada su dimisión. La situación de Berlusconi se agravó ayer después de que el tribunal de Nápoles considerara que el primer ministro pudo incurrir en el delito de "incitación a mentir a la autoridad judicial" al aconsejar al empresario Gianpaolo Tarantini de guardar silencio sobre el pago a prostitutas de lujo y bellas jóvenes para participar en sus fiestas privadas, organizadas entre 2008 y 2009. Para los fiscales existen elementos que indican que el jefe de gobierno compró el silencio de Tarantini, quien obtenía así favores del magnate de las comunicaciones y primer ministro.

Si se confirman tales sospechas, Berlusconi, que ya está implicado en varios casos judiciales por fraude, soborno y prostitución de menor, podría ser juzgado por un nuevo delito. (AFP)

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