12 Septiembre 2011 Seguir en 
TEHERAN.- El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, acusó a Estados Unidos de haber utilizado los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 como pretexto para iniciar guerras.
"Este incidente fue un juego complicado utilizado por EEUU como pretexto para atacar a Irak y a Afganistán y derramar sangre de gente inocente", dijo el mandatario en un discurso
En varias ocasiones, Ahmadineyad apuntó que todavía hay "100 preguntas sin respuesta" sobre los ataques terroristas de 2001 y EEUU, por lo tanto, deben aclararse todos los aspectos del incidente. También acusó a Washington y a sus aliados de haber usado los ataques como pretexto para enriquecerse con el petróleo de los países que invadieron.
En su discurso del año pasado ante la Asamblea General de la ONU, Ahmadineyad causó indignación generalizada, al afirmar que algunos "segmentos" del Gobierno estadounidense "orquestaron" los ataques para "revertir la crisis económica estadounidense y controlar Medio Oriente con el fin también de salvar al régimen sionista (Israel)".
Quedó dividida
Poner a los iraníes de acuerdo nunca es fácil. Existe un importante grupo, en el que se incluye el presidente Ahmadineyad, que cree que los ataques del 11-S fueron una invención de EEUU. Otros, más moderados, señalan a Al Qaeda como responsable. Cada quien, defiende un argumento diferente según la posición que ocupe en la República islámica.
Por eso resulta llamativo que leales y críticos; izquierdistas, radicales y reformistas; jóvenes y viejos, coincidan en que los ataques del 11-S terminaron por beneficiar al régimen islámico. "La respuesta de EEUU a los atentados hizo que Irán se convirtiera en un país mucho más fuerte", aseguró Mohamad Morandi, uno de los analistas políticos más cercanos a las ideas de régimen.
El ataque a Afganistán como la invasión de Iraq, añade, terminaron por dejar a Irán en una posición más estratégica que hace 10 años, cuando estaban en la escena regional los talibanes y Saddam Hussein, dos enemigos acérrimos de Teherán. "Todo se debe a la falta de cálculo", apunta Marandi, que defiende la idea de que EEUU nunca supo prever lo que podía pasar en la zona porque siempre estuvo mal asesorado por expatriados que viven en EEUU y hace tiempo dejaron de entender la región. (DPA-Especial)
"Este incidente fue un juego complicado utilizado por EEUU como pretexto para atacar a Irak y a Afganistán y derramar sangre de gente inocente", dijo el mandatario en un discurso
En varias ocasiones, Ahmadineyad apuntó que todavía hay "100 preguntas sin respuesta" sobre los ataques terroristas de 2001 y EEUU, por lo tanto, deben aclararse todos los aspectos del incidente. También acusó a Washington y a sus aliados de haber usado los ataques como pretexto para enriquecerse con el petróleo de los países que invadieron.
En su discurso del año pasado ante la Asamblea General de la ONU, Ahmadineyad causó indignación generalizada, al afirmar que algunos "segmentos" del Gobierno estadounidense "orquestaron" los ataques para "revertir la crisis económica estadounidense y controlar Medio Oriente con el fin también de salvar al régimen sionista (Israel)".
Quedó dividida
Poner a los iraníes de acuerdo nunca es fácil. Existe un importante grupo, en el que se incluye el presidente Ahmadineyad, que cree que los ataques del 11-S fueron una invención de EEUU. Otros, más moderados, señalan a Al Qaeda como responsable. Cada quien, defiende un argumento diferente según la posición que ocupe en la República islámica.
Por eso resulta llamativo que leales y críticos; izquierdistas, radicales y reformistas; jóvenes y viejos, coincidan en que los ataques del 11-S terminaron por beneficiar al régimen islámico. "La respuesta de EEUU a los atentados hizo que Irán se convirtiera en un país mucho más fuerte", aseguró Mohamad Morandi, uno de los analistas políticos más cercanos a las ideas de régimen.
El ataque a Afganistán como la invasión de Iraq, añade, terminaron por dejar a Irán en una posición más estratégica que hace 10 años, cuando estaban en la escena regional los talibanes y Saddam Hussein, dos enemigos acérrimos de Teherán. "Todo se debe a la falta de cálculo", apunta Marandi, que defiende la idea de que EEUU nunca supo prever lo que podía pasar en la zona porque siempre estuvo mal asesorado por expatriados que viven en EEUU y hace tiempo dejaron de entender la región. (DPA-Especial)
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