28 Julio 2011 Seguir en 
OSLO.- El primer ministro de Noruega afirmó que su país responderá con "más democracia" al doble atentado de la semana pasada. "Es absolutamente posible tener una sociedad abierta, democrática e inclusiva y al mismo tiempo tener medidas de seguridad y no ser ingenuo", dijo el premier Jens Stoltenberg en declaraciones a medios locales.
Con el país escandinavo aún conmocionado por la matanza de 76 personas por parte de un extremista, Stoltenberg agregó que los noruegos se defenderán mostrando que no temen a la violencia y participando más activamente en política.
El jefe de gobierno dijo que su promesa de apertura incluye defender la libertad de pensamiento aun si ésta abarca visiones extremas como la del noruego de 32 años que el viernes pasado detonó un coche bomba frente a la sede del gobierno y luego entró a los tiros a un campamento de jóvenes del Partido Laborista.
"Debemos ser muy claros para distinguir entre visiones, opiniones extremas; que es completamente legal, legítimo tener. Lo que no es legítimo es tratar de implementar esas visiones extremas usando la violencia", prosiguió. "Habrá una Noruega antes y una después del 22 de julio. Pero espero y también creo que la Noruega que veremos después será más abierta, una sociedad más tolerante que la que teníamos antes", agregó.
La brutal acción de Anders Behring Breivik sacudió a Noruega, una nación plácida y liberal del norte de Europa de menos de 5 millones de habitantes.
El gobierno indicó que una mujer danesa de 43 años, Hanne Balch Fjalestad, murió en el ataque, en la primera confirmación de una víctima fatal extranjera.
Breivik confesó el ataque ante la Justicia y dijo que lo hizo para salvar a Occidente de una colonización musulmana. La matanza puso bajo presión a la policía por haber tardado una hora y media en llegar al lugar donde Breivik mató a tiros a la mayoría de las víctimas pese a que la isla donde estaba el campamento está a 40 km de Oslo. (Télam)
Con el país escandinavo aún conmocionado por la matanza de 76 personas por parte de un extremista, Stoltenberg agregó que los noruegos se defenderán mostrando que no temen a la violencia y participando más activamente en política.
El jefe de gobierno dijo que su promesa de apertura incluye defender la libertad de pensamiento aun si ésta abarca visiones extremas como la del noruego de 32 años que el viernes pasado detonó un coche bomba frente a la sede del gobierno y luego entró a los tiros a un campamento de jóvenes del Partido Laborista.
"Debemos ser muy claros para distinguir entre visiones, opiniones extremas; que es completamente legal, legítimo tener. Lo que no es legítimo es tratar de implementar esas visiones extremas usando la violencia", prosiguió. "Habrá una Noruega antes y una después del 22 de julio. Pero espero y también creo que la Noruega que veremos después será más abierta, una sociedad más tolerante que la que teníamos antes", agregó.
La brutal acción de Anders Behring Breivik sacudió a Noruega, una nación plácida y liberal del norte de Europa de menos de 5 millones de habitantes.
El gobierno indicó que una mujer danesa de 43 años, Hanne Balch Fjalestad, murió en el ataque, en la primera confirmación de una víctima fatal extranjera.
Breivik confesó el ataque ante la Justicia y dijo que lo hizo para salvar a Occidente de una colonización musulmana. La matanza puso bajo presión a la policía por haber tardado una hora y media en llegar al lugar donde Breivik mató a tiros a la mayoría de las víctimas pese a que la isla donde estaba el campamento está a 40 km de Oslo. (Télam)







