Nuevas protestas tienen a mal traer a Piñera

Pobladores afectados por el sismo de 2010 exigen celeridad en la reconstrucción de pueblos.

APOYO. La aprobación popular de la gestión de Piñera está en baja. REUTERS
APOYO. La aprobación popular de la gestión de Piñera está en baja. REUTERS
22 Julio 2011
SANTIAGO DE CHILE.- Damnificados del terremoto que azotó Chile en 2010 se enfrentaron con la policía durante una protesta para exigir mayor rapidez en la reconstrucción del país. Los choques, en los que al menos seis personas sufrieron heridas, ocurrieron en la sureña localidad costera de Dichato, totalmente destruida por el movimiento telúrico y el posterior tsunami. "Estamos como en un estado de guerra. No somos terroristas, somos pobladores que estamos pidiendo la reconstrucción de Dichato", planteó la dirigenta vecinal Lorena Arce.

Las autoridades, aunque admitieron retrasos en las labores, lanzaron esta semana un millonario plan de reconstrucción, que sin embargo no logró aunar los apoyos de los alcaldes de la zona.

El ministro de Vivienda, Rodrigo Pérez, admitió que la situación es muy dura para los damnificados, quienes enfrentan este año un invierno con temperaturas bajo cero.

"Siempre las cosas se pueden hacer mejor, nosotros lamentamos que haya protestas. Estamos abriendo un diálogo con los vecinos, pero hay que entender que el problema de Dichato va más allá de meramente el tema de vivienda", sostuvo el funcionario. Los pobladores de Dichato, donde cinco olas gigantes ingresaron al pueblo tras el terremoto de febrero de 2010, viven desde entonces en casas de madera de 16 metros cuadrados con baño compartido.

En la localidad, otrora un balneario turístico, el tsunami arrastró casas por kilómetros, dejó un barco detrás de un cerro y cambió la geografía costera. "Esto (los daños del terremoto) nos puede destruir", dijo el entonces presidente electo Sebastián Piñera a sus asesores. Puentes, hospitales, colegios y carreteras quedaron de hecho destruidos, sumando daños por U$S 30.000 millones, un 17 % del PBI. Ante la crisis, Piñera prometió una reconstrucción veloz, deseo que tropezó con atrasos y escándalos políticos que lo obligaron a pedir la renuncia de su ministra de Vivienda, Magdalena Matte, y de la intendenta (gobernadora) de la zona Jacqueline van Rysselberghe.

El gobierno, que ha pedido calma a los pobladores, sufre el derrumbe de su popularidad, que cayó a un histórico 31 %, según una empresa de opinión ligada al oficialismo. La caída en el apoyo a Piñera, que ha debido nombrar tres gabinetes en 16 meses, ocurre en la antesala de las elecciones municipales de 2012 y presidenciales de 2013. Pero, la oposición de centroziquierda, que gobernó entre 1990 y 2010, tiene un rechazo ciudadano superior al del gobierno: casi el 70 %. (Télam)

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios