16 Julio 2011 Seguir en 
BRASILIA/SAN PABLO.- El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se internará desde los próximos días en un hospital especializado de San Pablo (Brasil) para seguir con su tratamiento médico contra el cáncer, según difundió la estatal Agencia Brasil, de noticias.
Un portavoz del hospital Sirio Libanés, que no fue identificado, confirmó que existe un contacto entre esa institución y el Gobierno venezolano. "Pero sin la confirmación del paciente o de su familia no hay nada oficial; estamos esperándola para planificar su tratamiento", declaró el vocero.
Representantes del mandatario caribeño (en especial, su canciller Nicolás Maduro, en un viaje relámpago a Brasilia) negociaron directamente con asesores de la presidente brasileña, Dilma Rousseff. Ninguno de los gobiernos involucrados avaló ni desmintió la información.
La propia Rousseff se trató exitosamente de un cáncer linfático en ese centro médico en 2009, donde al año siguiente luego se recuperó de la misma dolencia el presidente de Paraguay, Fernando Lugo, quien habría convencido a Chávez de que se interne en el nosocomio. También estuvo bajo tratamiento el ex vicepresidente brasileño, José Alencar, quien murió en abril después de 13 años de sufrir un cáncer estomacal.
El diario O Estado de Sao Paulo señaló que Lugo y Chávez hablaron del tema la semana pasada, cuando ambos presidentes se encontraron con ocasión de los festejos del bicentenario de la independencia de Venezuela.
El venezolano, de 56 años, fue operado dos veces en La Habana (la primera el 10 de junio, y la restante, el 20 de ese mes) por un tumor canceroso en la zona pélvica; regresó a Caracas el 4 de julio, y el miércoles admitió que a corto plazo podría necesitar un tratamiento de quimio o de radioterapia.
Chávez habló ayer en la estatal Venezolana de Televisión (VTV), pero no abordó su problema de salud sino que se centró en la necesidad de acelerar la transformación del sistema penitenciario del país, para convertir las cárceles "en centros de formación del hombre nuevo", dentro de un plan de humanización de los penales.
"Deberían ser centros abiertos donde los privados de libertad vivan, pero en cambio hay un hacinamiento con mafias incrustadas. Hay que sanarlo; hay que aplicarle un tratamiento profundo y extirpar tumores, porque es un cáncer social", sostuvo, en referencia elíptica a su dolencia. (Especial-AFP-DPA-Télam-Reuters)
Un portavoz del hospital Sirio Libanés, que no fue identificado, confirmó que existe un contacto entre esa institución y el Gobierno venezolano. "Pero sin la confirmación del paciente o de su familia no hay nada oficial; estamos esperándola para planificar su tratamiento", declaró el vocero.
Representantes del mandatario caribeño (en especial, su canciller Nicolás Maduro, en un viaje relámpago a Brasilia) negociaron directamente con asesores de la presidente brasileña, Dilma Rousseff. Ninguno de los gobiernos involucrados avaló ni desmintió la información.
La propia Rousseff se trató exitosamente de un cáncer linfático en ese centro médico en 2009, donde al año siguiente luego se recuperó de la misma dolencia el presidente de Paraguay, Fernando Lugo, quien habría convencido a Chávez de que se interne en el nosocomio. También estuvo bajo tratamiento el ex vicepresidente brasileño, José Alencar, quien murió en abril después de 13 años de sufrir un cáncer estomacal.
El diario O Estado de Sao Paulo señaló que Lugo y Chávez hablaron del tema la semana pasada, cuando ambos presidentes se encontraron con ocasión de los festejos del bicentenario de la independencia de Venezuela.
El venezolano, de 56 años, fue operado dos veces en La Habana (la primera el 10 de junio, y la restante, el 20 de ese mes) por un tumor canceroso en la zona pélvica; regresó a Caracas el 4 de julio, y el miércoles admitió que a corto plazo podría necesitar un tratamiento de quimio o de radioterapia.
Chávez habló ayer en la estatal Venezolana de Televisión (VTV), pero no abordó su problema de salud sino que se centró en la necesidad de acelerar la transformación del sistema penitenciario del país, para convertir las cárceles "en centros de formación del hombre nuevo", dentro de un plan de humanización de los penales.
"Deberían ser centros abiertos donde los privados de libertad vivan, pero en cambio hay un hacinamiento con mafias incrustadas. Hay que sanarlo; hay que aplicarle un tratamiento profundo y extirpar tumores, porque es un cáncer social", sostuvo, en referencia elíptica a su dolencia. (Especial-AFP-DPA-Télam-Reuters)







