14 Julio 2011 Seguir en 
TOKIO.- El primer ministro japonés, Naoto Kan, aseguró que la crisis nuclear de Fukushima lo había convencido de que Japón debía desprenderse de la energía nuclear y llegar a deshacerse de todas las centrales atómicas.
La crisis de radiación en la central de Fukushima, de la empresa Tokyo Electric Power Co, desatada por el terremoto y el tsunami del 11 de marzo, ha provocado debates sobre el papel de la energía nuclear en Japón, que es una zona sísmica y de pocos recursos, así como la preocupación por la escasez de energía porque 35 de los 54 reactores están detenidos.
"Dada la cantidad de riesgos asociada a la generación de energía nuclear, me he dado cuenta de que la tecnología nuclear no se puede organizar únicamente con medidas de seguridad convencionales", declaró. "Creo que deberíamos apuntar hacia una sociedad que no sea dependiente de la generación de energía atómica", agregó.
La central de Fukushima sigue filtrando radiación a cuatro meses del terremoto y el tsunami que la afectó, aunque Kan afirma que los trabajadores estaban a punto de lograr el objetivo de refrigeración estable de los reactores a mediados de julio y que el Gobierno esperaba adelantar a enero la fecha límite de apagar los reactores dañados. Kan advirtió que era prematuro fijar un marco temporal para alcanzar el objetivo de una sociedad sin energía nuclear, pero planteó que sería un proceso gradual.
El impopular primer ministro ha estado más atento a las preocupaciones públicas sobre la energía nuclear, pero se duda que supervise la implementación de la política energética porque ha prometido renunciar, aunque no ha dado fecha.
Kan también sostuvo que Japón podría evitar la escasez de energía en verano e invierno gracias a esfuerzos de conservación de energía y el abastecimiento interno de compañías, a pesar de la gran cantidad de reactores que se encuentran desactivados para inspecciones u otros trabajos. El mandatario aseguró que el Gobierno tomaría medidas para aliviar el impacto a los consumidores y negocios de la pérdida a corto plazo de energía nuclear por los reactores dañados. Japón produce un 30 % de su energía en las centrales nucleares y antes del terremoto y el tsunami de marzo tenía previsto que para 2030 el porcentaje sería del 53 %.
El terremoto y el tsunami que arrasaron Japón en marzo pasado produjeron daños por U$S 210.000 millones, la catástrofe natural más cara de la historia. (Reuter-DPA)
La crisis de radiación en la central de Fukushima, de la empresa Tokyo Electric Power Co, desatada por el terremoto y el tsunami del 11 de marzo, ha provocado debates sobre el papel de la energía nuclear en Japón, que es una zona sísmica y de pocos recursos, así como la preocupación por la escasez de energía porque 35 de los 54 reactores están detenidos.
"Dada la cantidad de riesgos asociada a la generación de energía nuclear, me he dado cuenta de que la tecnología nuclear no se puede organizar únicamente con medidas de seguridad convencionales", declaró. "Creo que deberíamos apuntar hacia una sociedad que no sea dependiente de la generación de energía atómica", agregó.
La central de Fukushima sigue filtrando radiación a cuatro meses del terremoto y el tsunami que la afectó, aunque Kan afirma que los trabajadores estaban a punto de lograr el objetivo de refrigeración estable de los reactores a mediados de julio y que el Gobierno esperaba adelantar a enero la fecha límite de apagar los reactores dañados. Kan advirtió que era prematuro fijar un marco temporal para alcanzar el objetivo de una sociedad sin energía nuclear, pero planteó que sería un proceso gradual.
El impopular primer ministro ha estado más atento a las preocupaciones públicas sobre la energía nuclear, pero se duda que supervise la implementación de la política energética porque ha prometido renunciar, aunque no ha dado fecha.
Kan también sostuvo que Japón podría evitar la escasez de energía en verano e invierno gracias a esfuerzos de conservación de energía y el abastecimiento interno de compañías, a pesar de la gran cantidad de reactores que se encuentran desactivados para inspecciones u otros trabajos. El mandatario aseguró que el Gobierno tomaría medidas para aliviar el impacto a los consumidores y negocios de la pérdida a corto plazo de energía nuclear por los reactores dañados. Japón produce un 30 % de su energía en las centrales nucleares y antes del terremoto y el tsunami de marzo tenía previsto que para 2030 el porcentaje sería del 53 %.
El terremoto y el tsunami que arrasaron Japón en marzo pasado produjeron daños por U$S 210.000 millones, la catástrofe natural más cara de la historia. (Reuter-DPA)







