14 Julio 2011 Seguir en 
LA HABANA.- Más de 40 líderes opositores y ex presos políticos cubanos presentaron ayer una nueva plataforma de transición democrática en la isla. "(Hay que) realizar un verdadero diálogo nacional e iniciar el proceso de cambios legales sin exclusiones, para que el pueblo pueda conservar todo lo positivo que ha creado y cambiar soberanamente aquello que decida cambiar mediante un plebiscito", se planteó en el documento, en el que se piden nuevas leyes.
El pronunciamiento (titulado El Camino del Pueblo) está firmado, entre muchos otros, por Guillermo Fariñas, Laura Pollán, Oswaldo Payá, Manuel Cuesta Morúa, Félix Navarro, Angel Moya y José Daniel Ferrer. "Es viable y necesario, es un mensaje a todo el pueblo", sostuvo Payá, premio Sajarov 2002.
En la propuesta se solicitaron normas que garanticen la libertad de expresión, de prensa, de asociación, de credo, de migración interna e externa, y el derecho de todos a ser electos para cargos públicos.
"Lográndose los espacios de participación que se abrirán con estos cambios legales y con el respeto en la práctica de los derechos ciudadanos, habrá que convocar a elecciones libres y a una Asamblea Constituyente", se planteó.
Los disidentes propusieron una serie de "pasos" para este propósito, como "crear una Comisión Nacional integrada por miembros del Gobierno y de la oposición democrática y por otros componentes de la sociedad civil, incluyendo representantes de los sindicatos, las iglesias y las fraternidades".
Controles a negocios
Las autoridades cubanas, por su parte, analizan acciones para poner "orden" a la proliferación de pequeños negocios privados surgidos a partir de 2010, cuando el Gobierno anunció medidas de fomento de la actividad por cuenta propia, para descomprimir el Estado.
Un informe en la televisión estatal divulgó que ya se otorgaron 313.000 permisos a nuevos cuentapropistas, desde que comenzó el proceso de entregas de licencias. Desde el Ministerio del Trabajo se confirmó que seguirá ampliándose el número de negocios, pero que ello deberá ocurrir "bajo el orden establecido" para tal fin.
El Ministerio de la Construcción anunció, por su parte, un proceso para "certificar" los productos hechos por privados (ladrillos, bloques, tejas y otros), para garantizar la calidad del material no estatal. (Télam-AFP)
El pronunciamiento (titulado El Camino del Pueblo) está firmado, entre muchos otros, por Guillermo Fariñas, Laura Pollán, Oswaldo Payá, Manuel Cuesta Morúa, Félix Navarro, Angel Moya y José Daniel Ferrer. "Es viable y necesario, es un mensaje a todo el pueblo", sostuvo Payá, premio Sajarov 2002.
En la propuesta se solicitaron normas que garanticen la libertad de expresión, de prensa, de asociación, de credo, de migración interna e externa, y el derecho de todos a ser electos para cargos públicos.
"Lográndose los espacios de participación que se abrirán con estos cambios legales y con el respeto en la práctica de los derechos ciudadanos, habrá que convocar a elecciones libres y a una Asamblea Constituyente", se planteó.
Los disidentes propusieron una serie de "pasos" para este propósito, como "crear una Comisión Nacional integrada por miembros del Gobierno y de la oposición democrática y por otros componentes de la sociedad civil, incluyendo representantes de los sindicatos, las iglesias y las fraternidades".
Controles a negocios
Las autoridades cubanas, por su parte, analizan acciones para poner "orden" a la proliferación de pequeños negocios privados surgidos a partir de 2010, cuando el Gobierno anunció medidas de fomento de la actividad por cuenta propia, para descomprimir el Estado.
Un informe en la televisión estatal divulgó que ya se otorgaron 313.000 permisos a nuevos cuentapropistas, desde que comenzó el proceso de entregas de licencias. Desde el Ministerio del Trabajo se confirmó que seguirá ampliándose el número de negocios, pero que ello deberá ocurrir "bajo el orden establecido" para tal fin.
El Ministerio de la Construcción anunció, por su parte, un proceso para "certificar" los productos hechos por privados (ladrillos, bloques, tejas y otros), para garantizar la calidad del material no estatal. (Télam-AFP)







