13 Julio 2011 Seguir en 
LONDRES/BELFAST- Católicos y protestantes volvieron a enfrentarse en la madrugada del martes en Irlanda del Norte, con un saldo de 22 policías heridos (aunque ninguno en grave condición), vehículos quemados y diferentes destrozos provocados por bombas molotov arrojadas por los manifestantes.
El Servicio de la Policía para Irlanda del Norte explicó que los choques comenzaron cuando grupos de protestantes lanzaron cientos de artefactos incendiarios en toda la provincia con motivo de la festividad del 12 de junio, por lo que las zonas más violentas son motivo de especial preocupación de las autoridades irlandesas y británicas.
En medio de los enfrentamientos con católicos registrados en Belfast, en particular en los barrios de Broadway y Oldpark, manifestantes secuestraron un colectivo, hicieron bajar a los pasajeros y al conductor y lo estrellaron contra un destacamento policial.
Las bombas molotov arrojadas también incendiaron una furgoneta y una moto, además de provocar conatos de incendios en diversas partes de la ciudad, que fueron rápidamente controlados por los bomberos. También se oyeron disparos de armas de fuego, pero no se reportaron heridos por bala.
Las fuerzas policiales, atacadas con una lluvia de piedras y palos, respondieron disparando munición de goma y con el uso de un camión hidrante.
Los fuertes enfrentamientos entre los católicos nacionalistas que exigen la incorporación de Irlanda del Norte a la República de Irlanda (independiente de la corona británica) y los protestantes que defienden su integración con el Reino Unido, volvieron a surgir hace varias semanas, al comenzar la temporada de los tradicionales desfiles religiosos que reúnen a decenas de miles de protestantes vestidos de naranja (simpatizantes de la Orden de Orange).
La mayor tensión se vivía anoche, fecha exacta de la conmemoración de la victoria en 1690 del rey protestante, Guillermo de Orange, sobre el rey católico Jacobo II, en la batalla de Boyne, que ayudó a garantizar que la supremacía protestante en el norte irlandés. Muchos católicos consideran estos desfiles provocativos y a menudo suelen producirse violentas protestas cuando cruzan los barrios donde la mayoría es de fe católica.
En 1998, los Acuerdos de Viernes Santo lograron cerrar 30 años de fuertes enfrentamientos armados y la desactivación del IRA (grupo paramilitar integrado por católicos). Desde entonces, la violencia se redujo, pero no pudo ser totalmente eliminada. (Télam-DPA)
El Servicio de la Policía para Irlanda del Norte explicó que los choques comenzaron cuando grupos de protestantes lanzaron cientos de artefactos incendiarios en toda la provincia con motivo de la festividad del 12 de junio, por lo que las zonas más violentas son motivo de especial preocupación de las autoridades irlandesas y británicas.
En medio de los enfrentamientos con católicos registrados en Belfast, en particular en los barrios de Broadway y Oldpark, manifestantes secuestraron un colectivo, hicieron bajar a los pasajeros y al conductor y lo estrellaron contra un destacamento policial.
Las bombas molotov arrojadas también incendiaron una furgoneta y una moto, además de provocar conatos de incendios en diversas partes de la ciudad, que fueron rápidamente controlados por los bomberos. También se oyeron disparos de armas de fuego, pero no se reportaron heridos por bala.
Las fuerzas policiales, atacadas con una lluvia de piedras y palos, respondieron disparando munición de goma y con el uso de un camión hidrante.
Los fuertes enfrentamientos entre los católicos nacionalistas que exigen la incorporación de Irlanda del Norte a la República de Irlanda (independiente de la corona británica) y los protestantes que defienden su integración con el Reino Unido, volvieron a surgir hace varias semanas, al comenzar la temporada de los tradicionales desfiles religiosos que reúnen a decenas de miles de protestantes vestidos de naranja (simpatizantes de la Orden de Orange).
La mayor tensión se vivía anoche, fecha exacta de la conmemoración de la victoria en 1690 del rey protestante, Guillermo de Orange, sobre el rey católico Jacobo II, en la batalla de Boyne, que ayudó a garantizar que la supremacía protestante en el norte irlandés. Muchos católicos consideran estos desfiles provocativos y a menudo suelen producirse violentas protestas cuando cruzan los barrios donde la mayoría es de fe católica.
En 1998, los Acuerdos de Viernes Santo lograron cerrar 30 años de fuertes enfrentamientos armados y la desactivación del IRA (grupo paramilitar integrado por católicos). Desde entonces, la violencia se redujo, pero no pudo ser totalmente eliminada. (Télam-DPA)







