13 Julio 2011 Seguir en 
KABUL.- Ahmed Wali Karzai, hermano menor del presidente de Afganistán, Hamid Karzai, y hombre fuerte en el sur del país, fue asesinado ayer en Kandahar. Su atacante, un miembro de su propia custodia, también murió. Su crimen fue inmediatamente reivindicado por los talibanes.
La víctima era un controvertido personaje, que estaba acusado de corrupción y de tener vínculos con el narcotráfico en una inestable y estratégica región, donde las fuerzas de la OTAN combaten contra los guerrilleros. "Se trata de uno de nuestros mayores éxitos desde que comenzó la ofensiva", declaró el portavoz de los talibanes, Yusuf Ahmadi. Otro vocero del grupo insurgente, Qari Yusuf Ahmadi, aseveró que con el asesinato, Afganistán se libró de una persona que oprimía al pueblo.
El asesinato tuvo lugar poco antes de que el Presidente afgano recibiera a su homólogo francés, Nicolas Sarkozy, quien anunció el retiro de 1.000 de los 4.000 militares que tiene su país en la región antes de fines de 2012. "Es la vida de los afganos. Esperamos poder poner fin al sufrimiento de la gente. Pertenecemos a Alá y a él regresamos", dijo el presidente Karzai con lágrimas en los ojos. (AFP-DPA-Télam)
La víctima era un controvertido personaje, que estaba acusado de corrupción y de tener vínculos con el narcotráfico en una inestable y estratégica región, donde las fuerzas de la OTAN combaten contra los guerrilleros. "Se trata de uno de nuestros mayores éxitos desde que comenzó la ofensiva", declaró el portavoz de los talibanes, Yusuf Ahmadi. Otro vocero del grupo insurgente, Qari Yusuf Ahmadi, aseveró que con el asesinato, Afganistán se libró de una persona que oprimía al pueblo.
El asesinato tuvo lugar poco antes de que el Presidente afgano recibiera a su homólogo francés, Nicolas Sarkozy, quien anunció el retiro de 1.000 de los 4.000 militares que tiene su país en la región antes de fines de 2012. "Es la vida de los afganos. Esperamos poder poner fin al sufrimiento de la gente. Pertenecemos a Alá y a él regresamos", dijo el presidente Karzai con lágrimas en los ojos. (AFP-DPA-Télam)







