El "doctor terror" es el nuevo líder de Al Qaeda

El médico egipcio Ayman al Zawahiri fue designado al frente de la organización islámica, pero carece del carisma de Osama bin Laden. El cirujano se escondería en algún sitio en la frontera entre Afganistán y Pakistán. Debilidades y desafíos del grupo armado.

17 Junio 2011
ESTAMBUL.- Al Qaeda tiene un nuevo líder: el oculista Ayman al Zawahiri, procedente de una familia de renombre de El Cairo, es (por lo menos) igual de radical que su predecesor, Osama bin Laden, muerto por un comando militar norteamericano el 1 de mayo. Sus amigos de la infancia y ex compañeros lo describen como un hombre independiente y solitario de gran inteligencia.

"El liderazgo general del grupo Al Qaeda, luego de completar sus consultas, anuncia que el jeque doctor Ayman al Zawahiri, que Dios le otorgue éxito, ha asumido la responsabilidad de comandar al grupo", se anunció en el sitio Ansar al-Mujahideen (Seguidores de los Guerreros Santos).

Lo conocen como el "doctor terror". Su paradero es desconocido, aunque se cree que está escondido en algún lugar de la frontera entre Afganistán y Pakistán. Estados Unidos ofrece una recompensa de U$S 25 millones por información que permita su captura o condena.

Es el nuevo número uno absoluto en el mundo del terrorismo islamista. Desde la cúpula de la asociación más peligrosa del mundo, da instrucciones a miles de extremistas que luchan contra los "líderes corruptos e infieles". Pese a ello, es poco probable que el cirujano egipcio logre alguna vez la importancia que tuvo el millonario saudí entre 2001 y 2010.

El ex funcionario de inteligencia de los EE.UU., Robert Ayers, lo calificó como "una pálida sombra de Bin Laden, un burócrata gris": mientras que Sajjan Gohel, de la consultora de seguridad Asia-Pacific Foundation, subrayó que carece de habilidad para unificar a las facciones árabes. Otros, como el periodista Abdel-Bari Atwan, lo rescatan y lo mencionan como el cerebro operacional de la red y gracias al cual llegó a ser una amenaza mundial.

Sin embargo, lo cierto es que la influencia global de Al Qaeda se redujo en los últimos años, en parte porque los revolucionarios árabes desplazaron ideológicamente a los terroristas; y también a que Al Zawahiri, pese a ser igual de rígido en lo religioso que Bin Laden, carece de su carisma. Henry Wilkinson, de la consultora Janusian, aseguró: "el principal logro de Al Qaeda fue haber sobrevivido". El nuevo jefe parece más un obstinado clérigo del odio que un seductor capaz de reclutar a jóvenes para perpetrar atentados suicidas. Y eso tiene mucho que ver con su pasado (ver "La biografía...) pues, al contrario que el fundador de Al Qaeda, que nunca pisó una celda, el egipcio estuvo preso de joven, una experiencia que lo radicalizó.

El comienzo

El domingo cumplirá 60 años; procede de una familia burguesa de clase media. El islam desempeñó un importante papel en su educación. Sus compañeros de clase afirman que de niño era un solitario y que sobresalía por su inteligencia. Sobre todo, siempre era el mejor en árabe y en inglés.

Tras sus estudios, se estableció para ejercer medicina en el acomodado barrio de Maadi. Pero su admiración por el islam político, que experimentó en los Hermanos Musulmanes, no cesó.

En 1973 se unió a la agrupación terrorista Yihad Islámica y en 1981 fue encarcelado por sospechas de terrorismo. Un tribunal lo condenó a tres años de prisión por posesión ilegal de armas, sin poder probar su participación en el atentado mortal contra el presidente Anwar el Sadat. Tras estar en Arabia Saudí, Chechenia y Europa, fue a la ciudad paquistaní de Peshawar, donde en 1987 conoció a Bin Laden. Once años después, los dos hombres decidieron (junto con otros terroristas) formar una organización conjunta. Entonces nació Al Qaeda. (Especial-DPA-Reuters)

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