27 Junio 2003 Seguir en 
"El problema grave del servicio de energía eléctrica no se presenta en todo el país, sino especialmente en aquellos sectores ligados a la exportación. Hoy están altamente comprometidos El Bracho (departamento Cruz Alta, donde operan tres centrales térmicas), Rosario Oeste, Ramallo, San Nicolás, Henderson, Olavarría, sectores que han pasado en un grado muy superior a la demanda que se esperaba de ellos en 2001". Así lo advirtió anoche, en diálogo con LA GACETA, el CEO (jefe ejecutivo) de Transener, Silvio Rasnich, quien disertó ayer en el Primer Encuentro de Minería e Infraestructura del NOA, que finalizará hoy en la Sociedad Rural de Tucumán.
Según el ejecutivo de la empresa transportadora de electricidad, esta situación constituye "un warning (advertencia) muy serio; es una luz amarilla que se puede transformar en roja en cualquier momento". Rasnich consideró que hay tiempo, aunque muy escaso, para que el servicio de energía eléctrica en la Argentina supere todos los problemas. "Para que tengamos un sector con un futuro brillante, el Gobierno debe determinar pautas que den certidumbre a largo plazo", dijo.
El directivo afirmó que la crisis energética no es un tema coyuntural de reestructuración de tarifas, sino un problema de sustentabilidad del sistema. "Hoy la situación del área tiene dos vertientes claras. La primera es la sustentabilidad para poner al sistema en condiciones operativas. La segunda es cómo va a reaccionar el Gobierno para pagar las deudas y cómo van a hacer los privados para poder afrontar el pago de la deuda y en qué plazos", puntualizó Rasnich.
Un marco necesario
Según el jefe ejecutivo de Transener, para poder reestructurar la deuda, el Gobierno deberá crear el marco necesario. Si no lo hace -advirtió- conseguir créditos en el país va a resultar muy difícil. Señaló que después de dos años de demoras, la conformación de ese marco no debería pasar de diciembre, para poder negociar con tranquilidad y reestructurar debidamente el sector.
"Si el Gobierno sigue en su juego de dilaciones, sería como caminar en el precipicio y andar con una pierna en el aire para ver si se puede hacer equilibrio. Es muy peligroso", advirtió Rasnich.
Según el ejecutivo de la empresa transportadora de electricidad, esta situación constituye "un warning (advertencia) muy serio; es una luz amarilla que se puede transformar en roja en cualquier momento". Rasnich consideró que hay tiempo, aunque muy escaso, para que el servicio de energía eléctrica en la Argentina supere todos los problemas. "Para que tengamos un sector con un futuro brillante, el Gobierno debe determinar pautas que den certidumbre a largo plazo", dijo.
El directivo afirmó que la crisis energética no es un tema coyuntural de reestructuración de tarifas, sino un problema de sustentabilidad del sistema. "Hoy la situación del área tiene dos vertientes claras. La primera es la sustentabilidad para poner al sistema en condiciones operativas. La segunda es cómo va a reaccionar el Gobierno para pagar las deudas y cómo van a hacer los privados para poder afrontar el pago de la deuda y en qué plazos", puntualizó Rasnich.
Un marco necesario
Según el jefe ejecutivo de Transener, para poder reestructurar la deuda, el Gobierno deberá crear el marco necesario. Si no lo hace -advirtió- conseguir créditos en el país va a resultar muy difícil. Señaló que después de dos años de demoras, la conformación de ese marco no debería pasar de diciembre, para poder negociar con tranquilidad y reestructurar debidamente el sector.
"Si el Gobierno sigue en su juego de dilaciones, sería como caminar en el precipicio y andar con una pierna en el aire para ver si se puede hacer equilibrio. Es muy peligroso", advirtió Rasnich.







