08 Junio 2011 Seguir en 
WASHINGTON.- Estados Unidos y Alemania respaldaron ayer la reelección de Ban Ki-moon como secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, quien formalizó su deseo de seguir en el cargo por un nuevo mandato.
Este fue uno de los temas abordados por el presidente norteamericano, Barack Obama, y la canciller germana, Ángela Merkel, en su reunión en la capital norteamericana. Según el Gobierno estadounidense, bajo el mandato de Ban la ONU desempeñó un "papel crítico" en los desafíos internacionales, pero se le reclamó profundizar las reformas para reducir costos y burocracia. "Naciones Unidas es una institución imperfecta pero indispensable", subrayó la Casa Blanca.
"Ban responde por mediación, juego limpio entre los países y por la solución pacífica de conflictos. Esta es también la política que Alemania respalda en la ONU", afirmó el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Guido Westerwelle, aunque admitió que el organismo necesita cambios urgentes porque no refleja el actual equilibrio de poder, sino el que existía tras la Segunda Guerra Mundial.
En su cumbre, los mandatarios discutieron sus diferencias sobre política fiscal, la crisis de la zona euro y la guerra en Libia. También se analizó la candidatura de la ministra de Finanzas de Francia, Christine Lagarde, para reemplazar a Dominique Strauss-Kahn como jefe del FMI.
La visita de la canciller alemana se produce en momentos en que se conoció una nueva caída de la popularidad de Obama, por la desaprobación al manejo de la economía, al creciente déficit en el presupuesto y al lento ritmo de la recuperación, según un sondeo de Washington Post-ABC News. El 49% de los consultados objetó su desempeño en estos campos.
El mandatario norteamericano perdió además a su jefe de asesores económicos, Austan Goolsbee, quien renunció al cargo para retomar su cátedra de Economía en la Universidad de Chicago. (Especial-DPA-Reuter-Télam)
Este fue uno de los temas abordados por el presidente norteamericano, Barack Obama, y la canciller germana, Ángela Merkel, en su reunión en la capital norteamericana. Según el Gobierno estadounidense, bajo el mandato de Ban la ONU desempeñó un "papel crítico" en los desafíos internacionales, pero se le reclamó profundizar las reformas para reducir costos y burocracia. "Naciones Unidas es una institución imperfecta pero indispensable", subrayó la Casa Blanca.
"Ban responde por mediación, juego limpio entre los países y por la solución pacífica de conflictos. Esta es también la política que Alemania respalda en la ONU", afirmó el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Guido Westerwelle, aunque admitió que el organismo necesita cambios urgentes porque no refleja el actual equilibrio de poder, sino el que existía tras la Segunda Guerra Mundial.
En su cumbre, los mandatarios discutieron sus diferencias sobre política fiscal, la crisis de la zona euro y la guerra en Libia. También se analizó la candidatura de la ministra de Finanzas de Francia, Christine Lagarde, para reemplazar a Dominique Strauss-Kahn como jefe del FMI.
La visita de la canciller alemana se produce en momentos en que se conoció una nueva caída de la popularidad de Obama, por la desaprobación al manejo de la economía, al creciente déficit en el presupuesto y al lento ritmo de la recuperación, según un sondeo de Washington Post-ABC News. El 49% de los consultados objetó su desempeño en estos campos.
El mandatario norteamericano perdió además a su jefe de asesores económicos, Austan Goolsbee, quien renunció al cargo para retomar su cátedra de Economía en la Universidad de Chicago. (Especial-DPA-Reuter-Télam)
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