19 Junio 2003 Seguir en 
Buenos Aires.- El ex ministro de la Producción, José Ignacio de Mendiguren, reveló que los ejecutivos de bancos extranjeros que protestaron contra la pesificación asimétrica aceptaron la medida antes de que se pusiera en práctica, y dijo que el tope de U$S 100.000 que se había puesto para la pesificación uno a uno de las deudas fue suprimido para simplificar la operatoria. "Cuando los bancos vieron que no iban a poder cobrarle a nadie, aceptaron la pesificación asimétrica, que se hacía para cumplir con la promesa del entonces presidente Eduardo Duhalde, respecto de que quienes depositaron dólares iban a recibir dólares", dijo De Mendiguren en una entrevista.
"Como todos los sectores de la producción habían acumulado una cantidad de intereses que eran leoninos, esa era una etapa para repartir pérdidas", opinó.
De Mendiguren señaló que cuando se analizaba la pesificación, el escenario planteaba un dólar a $ 1,50 ó $ 1,60, y añadió que según un informe que presentó el entonces presidente del Banco Central, Mario Blejer, si no se pesificaba la economía, la incobrabilidad del sistema financiero iba a ser del 85%, mientras que si se hacía la pesificación, ese nivel iba a ser del 15%.
A su criterio, no existió la licuación de deudas de la que se lo acusó. "Las empresas grandes tenían deudas en el exterior, que no recibieron seguro de cambio, así que en los únicos lugares donde pudo haber licuación es en los sectores que habían tomado fondos en el mercado local y que tuvieran ingresos en dólares; por ejemplo, los agroexportadores", concluyó. (Télam)
"Como todos los sectores de la producción habían acumulado una cantidad de intereses que eran leoninos, esa era una etapa para repartir pérdidas", opinó.
De Mendiguren señaló que cuando se analizaba la pesificación, el escenario planteaba un dólar a $ 1,50 ó $ 1,60, y añadió que según un informe que presentó el entonces presidente del Banco Central, Mario Blejer, si no se pesificaba la economía, la incobrabilidad del sistema financiero iba a ser del 85%, mientras que si se hacía la pesificación, ese nivel iba a ser del 15%.
A su criterio, no existió la licuación de deudas de la que se lo acusó. "Las empresas grandes tenían deudas en el exterior, que no recibieron seguro de cambio, así que en los únicos lugares donde pudo haber licuación es en los sectores que habían tomado fondos en el mercado local y que tuvieran ingresos en dólares; por ejemplo, los agroexportadores", concluyó. (Télam)







