Un careo cruzó a Pérez con un comisario

24 Marzo 2011
¿Cómo fue el procedimiento en el que se detuvo a Alejandro Darío Pérez? ¿El ex oficial entregó su arma voluntariamente o se resistió? ¿Quiénes secuestraron el auto del imputado? Las preguntas se repitieron constantemente en la vigésimo cuarta jornada del juicio por el crimen del juez de Menores Héctor Agustín Aráoz. Y a casi todas ellas, el ex jefe de la división Seguridad Personal de la Policía, Luis Alberto Núñez, respondió que no recordaba esas situaciones.

Aráoz fue asesinado el 26 de noviembre de 2004 de diez balazos en su casa de avenida Aconquija 2.950, Yerba Buena. El fiscal Guillermo Herrera imputó a Pérez y a Ema Hortensia Gómez por el homicidio. Los ex policías de la comisaría de Banda del Río Salí, Rodolfo Domínguez, Andrés Fabersani y Rubén Albornoz, están acusados de incumplimiento de los deberes de funcionario público y encubrimiento agravado.

Núñez, por orden de Herrera, llevó adelante varias actuaciones al inicio de la investigación. "El sábado a la mañana estuvimos en la escena del crimen, recolectando pruebas que no habían sido habidas a la noche", describió Núñez como su primera actividad en la causa.

La discusión central pasó por el secuestro del arma de Pérez. Según Núñez, el ex oficial la entregó voluntariamente. El abogado del imputado, por su parte, alegó que este se opuso a la medida. Por eso, solicitó un careo entre ambos.

Como todas los careos que se realizaron hasta ahora, ninguno cedió en sus posiciones. Antes de Núñez, culminó su declaración el ex prosecretario de Aráoz, Ángel Manuel Acevedo. El testigo había comenzado a trabajar en el juzgado 10 días antes del crimen. "En el tiempo que estuve, jamás escuché hablar de Gómez", dijo. Además, contradijo al testigo Matías Villafañe, que afirma que al juez lo mataron en un asado. "Los empleados estuvieron en el juzgado a la tarde", afirmó.

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