15 Junio 2003 Seguir en 
Trás la instrumentación de la Ley de Convertibilidad, en 1991, se produjo en el país un fenómeno de optimismo generalizado de la gente. La población sentía la necesidad de invertir, de desarrollar proyectos nuevos y productivos, de cambiar o mejorar su vivienda, de comprarse un auto, o simplemente de hacer un viaje. En definitiva, buscaba mejorar la calidad de vida.
Hoy, 12 años después, las condiciones generales del país presentan marcadas diferencias con las de los primeros años de los 90, pero el optimismo parece ser el mismo. Sin el fantasma de la hiperinflación, hay más pobreza y mayor endeudamiento externo, entre muchos otros factores. Pero pareciera que la gente tiene una gran apetencia por salir del pozo. Esto se percibe en los resultados del sondeo de opinión realizado este mes por la firma "Sociología y Mercado - Grupo consultor", que dirigen Julio Chit y Roxana Laks. Se buscó conocer el posible destino que darían los encuestados a sus ahorros, para el supuesto de tener la oportunidad de generarlos. "El relevamiento, realizado sobre 200 casos en el Gran San Miguel de Tucumán, estuvo dirigido a segmentos de la población con línea telefónica activa, por lo que se trata de sectores medios y altos", aclararon Chit y Laks.
Según los especialistas, de los datos obtenidos en el sondeo se advierte que existiría una asociación entre la actitud de optimismo de los encuestados y sus posibles decisiones de tipo económico. La opción más elegida, la adquisición de inmuebles (45%) se caracterizaría por ser una alternativa de bajo riesgo, por lo tangible, por algo "que se puede ver y tocar". Las refacciones en el hogar (22%) marcan también una tendencia a mejorar la calidad de vida de recuperar cierto nivel social.
En el rubro "otros" (19%), los tucumanos dicen que invertirían en microemprendimientos, negocios e inversiones agrícolas, en menores porcentajes. "Quizás signifiquen las preferencias vinculadas a una posterior etapa de consolidación económica y social, y supongan asumir un riesgo empresario desde la producción", destacan Chit y Laks.
Poco interes en opciones financieras
En el sondeo de opinión realizado por Sociología y Mercado también se indagó sobre la actitud del ciudadano respecto al futuro de la Nación y de la provincia. Se observa un marcado optimismo (89%) respecto del plano nacional, contra sólo un 9% de consultados que expresaron que no eran optimistas. Julio Chit y Roxana Laks, responsables del sondeo, dejaron en claro que el 50% de los encuestados que se mostraron optimistas alcanza un elevado nivel de educación, desde terciaria incompleta a universitaria completa.
La consulta respecto del futuro de Tucumán mostró que el porcentaje de optimistas bajó al 55%, con notable crecimiento de los que dijeron que no eran optimistas (24%)y de los que no quisieron o no supieron contestar (21%). "Si bien el optimismo es alto, la confianza en el futuro no está sellada", recalcó Chit. Opinó que no se decide de la misma manera en escenarios políticos y económicos caracterizados por la inestabilidad, la desconfianza y la incertidumbre, que en aquellos en los cuales o por ser un nuevo gobierno o por lo que se dijo que se haría la gente se manifiesta optimista.
Un dato notable del relevamiento -realizado entre el 7 y el 8 del corriente-, es que la gente consultada le da la espalda a las opciones financieras especulativas y de corto plazo, que predominan en las preferencias de los inversores en épocas de desconfianza e incertidumbre. "Ante un dólar con tendencia bajista y frente a una confianza en el sistema bancario aún no totalmente restablecida, las alternativas de ahorro a través de la compra de dólares o depósitos en bancos aparecen con bajos porcentajes de preferencias", señala el informe de Sociología y Mercado.
Varios factores pueden mejorar las expectativas
Los resultados del relevamiento realizado por Sociología y Mercado en Tucumán coinciden con el informe presentado la semana pasada por la Fundación Mercado, que revela que en mayo se registró un récord en la confianza de la gente, en Tucumán y en las principales ciudades del país. Según este estudio, comparando mayo con abril pasado, los índices promedio de todo el país subieron 115%, aunque los habitantes de San Miguel de Tucumán muestran permanentemente menos expectativas y confianza en el crecimiento de la economía que sus pares de Capital Federal, Gran Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Rosario, Bahía Blanca y Neuquén.
Es posible que las marcas de Tucumán crezcan una vez que se elijan a fines de mes las nuevas autoridades de la provincia y cuando desaparezcan definitivamente los angustiantes Bocade. Comerciantes y empresarios en general tienen el convencimiento de que Tucumán vivirá un "boom" de consumo cuando sólo circule el efectivo. "Habrá una baja generalizada de precios y la gente pronto se acostumbrará a usar nuevamente el dinero de verdad", anticipó el presidente de la FET, Eduardo El Eter.
Otro indicador del espíritu optimista de los tucumanos es el gran interés que evidenciaron los emprendedores de esta provincia en los créditos de la hoy Subsecretaría de las PyME de la Nación. El organismo ponderó a Tucumán como una plaza que presentó gran cantidad de proyectos (133 en total) por un monto de $ 4,5 millones.
También se destaca el auge inversor que vive el sector azucarero a partir del establecimiento de los aranceles por ley, y el gran momento de la citricultura, con el ingreso del limón al mercado japonés, producido este año.
Hoy, 12 años después, las condiciones generales del país presentan marcadas diferencias con las de los primeros años de los 90, pero el optimismo parece ser el mismo. Sin el fantasma de la hiperinflación, hay más pobreza y mayor endeudamiento externo, entre muchos otros factores. Pero pareciera que la gente tiene una gran apetencia por salir del pozo. Esto se percibe en los resultados del sondeo de opinión realizado este mes por la firma "Sociología y Mercado - Grupo consultor", que dirigen Julio Chit y Roxana Laks. Se buscó conocer el posible destino que darían los encuestados a sus ahorros, para el supuesto de tener la oportunidad de generarlos. "El relevamiento, realizado sobre 200 casos en el Gran San Miguel de Tucumán, estuvo dirigido a segmentos de la población con línea telefónica activa, por lo que se trata de sectores medios y altos", aclararon Chit y Laks.
Según los especialistas, de los datos obtenidos en el sondeo se advierte que existiría una asociación entre la actitud de optimismo de los encuestados y sus posibles decisiones de tipo económico. La opción más elegida, la adquisición de inmuebles (45%) se caracterizaría por ser una alternativa de bajo riesgo, por lo tangible, por algo "que se puede ver y tocar". Las refacciones en el hogar (22%) marcan también una tendencia a mejorar la calidad de vida de recuperar cierto nivel social.
En el rubro "otros" (19%), los tucumanos dicen que invertirían en microemprendimientos, negocios e inversiones agrícolas, en menores porcentajes. "Quizás signifiquen las preferencias vinculadas a una posterior etapa de consolidación económica y social, y supongan asumir un riesgo empresario desde la producción", destacan Chit y Laks.
En el sondeo de opinión realizado por Sociología y Mercado también se indagó sobre la actitud del ciudadano respecto al futuro de la Nación y de la provincia. Se observa un marcado optimismo (89%) respecto del plano nacional, contra sólo un 9% de consultados que expresaron que no eran optimistas. Julio Chit y Roxana Laks, responsables del sondeo, dejaron en claro que el 50% de los encuestados que se mostraron optimistas alcanza un elevado nivel de educación, desde terciaria incompleta a universitaria completa.
La consulta respecto del futuro de Tucumán mostró que el porcentaje de optimistas bajó al 55%, con notable crecimiento de los que dijeron que no eran optimistas (24%)y de los que no quisieron o no supieron contestar (21%). "Si bien el optimismo es alto, la confianza en el futuro no está sellada", recalcó Chit. Opinó que no se decide de la misma manera en escenarios políticos y económicos caracterizados por la inestabilidad, la desconfianza y la incertidumbre, que en aquellos en los cuales o por ser un nuevo gobierno o por lo que se dijo que se haría la gente se manifiesta optimista.
Un dato notable del relevamiento -realizado entre el 7 y el 8 del corriente-, es que la gente consultada le da la espalda a las opciones financieras especulativas y de corto plazo, que predominan en las preferencias de los inversores en épocas de desconfianza e incertidumbre. "Ante un dólar con tendencia bajista y frente a una confianza en el sistema bancario aún no totalmente restablecida, las alternativas de ahorro a través de la compra de dólares o depósitos en bancos aparecen con bajos porcentajes de preferencias", señala el informe de Sociología y Mercado.
Los resultados del relevamiento realizado por Sociología y Mercado en Tucumán coinciden con el informe presentado la semana pasada por la Fundación Mercado, que revela que en mayo se registró un récord en la confianza de la gente, en Tucumán y en las principales ciudades del país. Según este estudio, comparando mayo con abril pasado, los índices promedio de todo el país subieron 115%, aunque los habitantes de San Miguel de Tucumán muestran permanentemente menos expectativas y confianza en el crecimiento de la economía que sus pares de Capital Federal, Gran Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Rosario, Bahía Blanca y Neuquén.
Es posible que las marcas de Tucumán crezcan una vez que se elijan a fines de mes las nuevas autoridades de la provincia y cuando desaparezcan definitivamente los angustiantes Bocade. Comerciantes y empresarios en general tienen el convencimiento de que Tucumán vivirá un "boom" de consumo cuando sólo circule el efectivo. "Habrá una baja generalizada de precios y la gente pronto se acostumbrará a usar nuevamente el dinero de verdad", anticipó el presidente de la FET, Eduardo El Eter.
Otro indicador del espíritu optimista de los tucumanos es el gran interés que evidenciaron los emprendedores de esta provincia en los créditos de la hoy Subsecretaría de las PyME de la Nación. El organismo ponderó a Tucumán como una plaza que presentó gran cantidad de proyectos (133 en total) por un monto de $ 4,5 millones.
También se destaca el auge inversor que vive el sector azucarero a partir del establecimiento de los aranceles por ley, y el gran momento de la citricultura, con el ingreso del limón al mercado japonés, producido este año.







