13 Junio 2003 Seguir en 
"Para determinar qué debe hacerse con el sistema financiero, primero hay que definir qué tipo de país queremos". La afirmación proviene del gerente general del Banco Credicoop, Carlos Heller. "No vale la pena cambiar nada si es que se pretende continuar con un país macrocefálico, que concentre cada vez su economía y consolide una estructura de exclusión social", dijo ayer en su visita a LA GACETA.
Según el banquero, para tratar de consolidar la reactivación económica que se experimenta desde hace algunos meses, y permitir que ese fenómeno se transforme en un crecimiento sostenido "hay que hacer arrancar la maquinaria, tratando de acrecentar la demanda en el mercado interno".
Destacó que producir ese cambio en una economía tan deteriorada resulta una tarea harto difícil. Resaltó la importancia de las exportaciones, pero advirtió que no son la solución, ya que no llegan ni siquiera al 15% del PBI.
El factor dinamizante
El banquero sostuvo que como el gran factor dinamizante de la economía es el mercado interno, este debe ser incentivado para que la gente pueda tener mayor poder de compra y la demanda aumente. "Eso -señaló- puede venir a través de mayores ingresos, de modificaciones de las políticas impositivas y de acceso a financiamiento barato, o a través de una combinación de esos factores".
Sobre el debate generado por el sistema financiero, Heller considera que el eje de la discusión pasa por decidir si se lo reducirá aún más que en la década de los 90 y si se continuará concentrándolo, o si, por el contrario, se lo orientará para que motorice el crecimiento productivo.
Señaló que en diez años de convertibilidad, la banca sufrió cambios sustanciales que fueron nefastos para el país. Entre esas variantes, observó que la cantidad de entidades financieras se redujo a la mitad, lo que sólo benefició a la banca extranjera. Indicó, por otra parte, que más del 80% de los créditos lo recibió un 5% de la población (incluyendo empresas y personas) y que también geográficamente se generó una desigualdad, ya que más del 80% de los préstamos se volcó solamente en la Pampa Húmeda.
Por último, estimó como "saludables y trascendentes" a las primeras acciones del gobierno de Néstor Kirchner. "Es la primera vez, en mucho tiempo, que un presidente trata de cumplir con lo que dijo en su discurso preelectoral", concluyó el titular de la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (Abappra).
Según el banquero, para tratar de consolidar la reactivación económica que se experimenta desde hace algunos meses, y permitir que ese fenómeno se transforme en un crecimiento sostenido "hay que hacer arrancar la maquinaria, tratando de acrecentar la demanda en el mercado interno".
Destacó que producir ese cambio en una economía tan deteriorada resulta una tarea harto difícil. Resaltó la importancia de las exportaciones, pero advirtió que no son la solución, ya que no llegan ni siquiera al 15% del PBI.
El factor dinamizante
El banquero sostuvo que como el gran factor dinamizante de la economía es el mercado interno, este debe ser incentivado para que la gente pueda tener mayor poder de compra y la demanda aumente. "Eso -señaló- puede venir a través de mayores ingresos, de modificaciones de las políticas impositivas y de acceso a financiamiento barato, o a través de una combinación de esos factores".
Sobre el debate generado por el sistema financiero, Heller considera que el eje de la discusión pasa por decidir si se lo reducirá aún más que en la década de los 90 y si se continuará concentrándolo, o si, por el contrario, se lo orientará para que motorice el crecimiento productivo.
Señaló que en diez años de convertibilidad, la banca sufrió cambios sustanciales que fueron nefastos para el país. Entre esas variantes, observó que la cantidad de entidades financieras se redujo a la mitad, lo que sólo benefició a la banca extranjera. Indicó, por otra parte, que más del 80% de los créditos lo recibió un 5% de la población (incluyendo empresas y personas) y que también geográficamente se generó una desigualdad, ya que más del 80% de los préstamos se volcó solamente en la Pampa Húmeda.
Por último, estimó como "saludables y trascendentes" a las primeras acciones del gobierno de Néstor Kirchner. "Es la primera vez, en mucho tiempo, que un presidente trata de cumplir con lo que dijo en su discurso preelectoral", concluyó el titular de la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (Abappra).







