17 Marzo 2011 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El ministro de Economía, Amado Boudou, admitió ante la Embajada de Estados Unidos algunos problemas de la política económica oficial, entre las que mencionó el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (Indec), y advirtió que corregir esas cuestiones implicaría un enorme costo político, según revelaron nuevos cables diplomáticos difundidos en el sitio Wikileaks.
Nuevos cables confidenciales dados a conocer por el matutino La Nación señalan que el titular de la cartera económica reconoció que el Gobierno no está en posición de afrontar aspectos controvertidos de sus políticas económicas, tales como los problemas asociados con la agencia oficial de estadísticas.
Las palabras de Boudou aparecen en un cable enviado a Washington y firmado por la embajadora estadounidense en Buenos Aires, Vilma Martínez, luego de una reunión mantenida en enero del año pasado con el funcionario nacional. Pese a esa admisión, se destaca que el ministro habló de las dificultades para afrontar la situación. A juicio de Boudou, según reflejan esos documentos reservados, enfrentar esos problemas conllevaría un enorme costo político para el Gobierno dadas las agresivas campañas de la prensa local.
El reconocimiento de Boudou sobre el problema del Indec se produjo en el marco del enfrentamiento de la Casa Rosada con el entonces presidente del Banco Central, Martín Redrado, por el uso de reservas para pagar deuda pública. El funcionario, según publicó La Nación, se catalogó como desenfadadamente pro-Estados Unidos; pero dejó en claro que tenía que evitar hacer publica esa posición.
El ministro de Economía había asegurado el lunes que el Gobierno no observa una inflación estructural. "Cuando hay algún problema con los precios, el Gobierno sale a atacarlo. Eso pasó con el tema de la carne. La situación está controlada", había afirmado. En particular, las estadísticas del Indec son sospechadas de supuesta manipulación y suelen ser menores a las calculadas por consultoras privadas y economistas independientes. (DyN-DPA)
Nuevos cables confidenciales dados a conocer por el matutino La Nación señalan que el titular de la cartera económica reconoció que el Gobierno no está en posición de afrontar aspectos controvertidos de sus políticas económicas, tales como los problemas asociados con la agencia oficial de estadísticas.
Las palabras de Boudou aparecen en un cable enviado a Washington y firmado por la embajadora estadounidense en Buenos Aires, Vilma Martínez, luego de una reunión mantenida en enero del año pasado con el funcionario nacional. Pese a esa admisión, se destaca que el ministro habló de las dificultades para afrontar la situación. A juicio de Boudou, según reflejan esos documentos reservados, enfrentar esos problemas conllevaría un enorme costo político para el Gobierno dadas las agresivas campañas de la prensa local.
El reconocimiento de Boudou sobre el problema del Indec se produjo en el marco del enfrentamiento de la Casa Rosada con el entonces presidente del Banco Central, Martín Redrado, por el uso de reservas para pagar deuda pública. El funcionario, según publicó La Nación, se catalogó como desenfadadamente pro-Estados Unidos; pero dejó en claro que tenía que evitar hacer publica esa posición.
El ministro de Economía había asegurado el lunes que el Gobierno no observa una inflación estructural. "Cuando hay algún problema con los precios, el Gobierno sale a atacarlo. Eso pasó con el tema de la carne. La situación está controlada", había afirmado. En particular, las estadísticas del Indec son sospechadas de supuesta manipulación y suelen ser menores a las calculadas por consultoras privadas y economistas independientes. (DyN-DPA)
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