Se apostaba a metros de la escuela para vender "paco"

Un "dealer", denunciado por los vecinos, ocultaba entre sus ropas marihuana y cocaína.

CONCURRIDA. Chicos y adultos van a la noche a la escuela Fray Pérez. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
CONCURRIDA. Chicos y adultos van a la noche a la escuela Fray Pérez. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
12 Marzo 2011
Su razonamiento fue lógico: si los jóvenes eran sus principales clientes, la mejor forma de hacer que aumenten las ventas era ir hacia donde estaban ellos. Y eso hizo un dealer de Alderetes. Cuando cayó el sol, se acomodó en la plaza principal de la ciudad, a metros de la escuela Fray Manuel Pérez, y aguardó la llegada de los compradores. Allí estaba cuando apareció la Policía. "Es importante que el vecino denuncie, como lo hizo en este caso, para que podamos intervenir", dijo el comisario Jorge Racedo, jefe de Regional Este, quien supervisó el operativo.

A las 20 del jueves, en la base de Patrulla Motorizada de Alderetes sonó el teléfono. Un desconocido aseveró que un joven vestido de pantalón vaquero y remera blanca estaba vendiendo drogas en la plaza principal.

Hacia allí fueron los motoristas, que ubicaron rápidamente al sospechoso. "El personal lo interceptó. Habría estado comercializando porros y cocaína frente a la escuela. Por desgracia, se produjo un pequeño tumulto; varias personas intentaron impedir el procedimiento", dijo Racedo.

Debido a estos incidentes, explicó el comisario, algunos agentes acabaron con el uniforme roto y lesiones leves. "En presencia de testigos, se requisó al sospechoso y se le secuestró 12 gramos de marihuana y 10 ?papeles? de cocaína", añadió. Por ello, el sospechoso quedó a disposición del juez federal Daniel Bejas.

El sospechoso fue reducido en la esquina de Laprida y José Colombres, a una cuadra de la comisaría de Alderetes. "Se ve que estaba a la espera de habituales clientes", conjeturó Racedo.

Los adolescentes que se reúnen en la plaza le dijeron a LA GACETA que el lugar cambia mucho de la mañana a la noche. "Ahora (era de día) está todo bien; pero más tarde se llena de ?barritas? y ahí no sé qué pasa", le comentó un estudiante de 16 años a este diario. LA GACETA intentó hablar con docentes de la escuela, pero estos optaron por no hacer declaraciones.

Una vecina aseveró que es usual ver movimientos extraños en la plaza, a la que concurren grandes y chicos. "La Digedrop debería instalarse acá; yo veo que se drogan todo el tiempo, pero no puedo involucrarme", dijo la mujer, de 60 años. Otro hombre que estaba con ella asentía. El propio Racedo aclaró que el caso tiene precedentes. "El año pasado, frente a otra escuela de Alderetes, había sido arrestado otro presunto vendedor de drogas", dijo.

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