08 Marzo 2011 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Los reclamos de aumentos salariales en paritarias iniciaron marzo con demandas de hasta un 40% de incrementos de sueldos, por parte de los gremios enrolados en las opositoras CGT Azul y Blanca y de la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA).
La embestida inicial estuvo a cargo del Sindicato de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicios, que lidera Carlos Acuña y milita en el sector de Luis Barrionuevo. Según adelantaron, ese gremio ratificará en los próximos días, un pedido de aumento salarial del 40%.
Las fuertes demandas de incrementos de sueldos que se anuncian desde el barrionuevismo quedó graficada ayer cuando el gastronómico Dante Caamaño aseguró que la inflación del año pasado en su sector, se ubicó en un 37% y que, por ende, ese sería el monto incremento salarial a reclamar.
"Nosotros no somos loquitos; somos más que prudentes", remarcó Caamaño, y dijo, además, que ya en diciembre del año pasado "estábamos perdiendo un 6% del poder adquisitivo de nuestros salarios".
En tanto, el secretario general de la Central de los Trabajadores de la Argentina (CTA), Pablo Micheli, dijo que su sector resolvió que la pauta salarial para este año no debe ser inferior al 30% de aumento. "Ese monto fue decidido en base al costo de vida, la inflación y el crecimiento de la economía del 8%", destacó.
Micheli insistió en que antes de discutir sueldos en paritarias "se debe reunir el Consejo del Salario Mínimo para fijar el nuevo piso salarial y no hacerlo al revés como se viene haciendo hasta ahora que primero se discuten paritarias y a mediados de año de fija el nuevo salario mínimo".
Mientras tanto, el vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja, se refirió a las negociaciones salariales y aseguró que la preocupación central no es la negociación, sino que hay una escalada de pedidos que tienen que ver poco con la realidad. Acotó que los gremios "ya no están pidiendo porcentajes, están pidiendo mínimos remuneratorios, que ni siquiera los quiero decir porque si no son la base de lo que piden los siguientes". Aseveró que en esta escalada "no se está mirando ni el empleo, ni la productividad, ni la competitividad, es decir, no se está mirando cómo nos va a ir si nos desbordamos". Funes de Rioja, enfatizó: "lo que piden, no lo veo como una cifra lógica. Cifras que superen lo que es la estimación de inflación probable, proyectan hacia arriba, empujan y espiralizan expectativas".
"El número que nosotros pensábamos a principio de año, que la negociación salarial debía estar entre el 15 y el 20% y no arriba del 20%, ahora ponen cifras que están subiendo eso a un 40%, y arriba de eso hay otros que ponen otros números, entonces todo eso es artificial", remató Funes de Rioja.
En esta línea, el estudio Bein & Asociados reveló que el costo de vida de los argentinos se encareció un 1,4% en febrero respecto de enero. (DyN-NA)
La embestida inicial estuvo a cargo del Sindicato de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicios, que lidera Carlos Acuña y milita en el sector de Luis Barrionuevo. Según adelantaron, ese gremio ratificará en los próximos días, un pedido de aumento salarial del 40%.
Las fuertes demandas de incrementos de sueldos que se anuncian desde el barrionuevismo quedó graficada ayer cuando el gastronómico Dante Caamaño aseguró que la inflación del año pasado en su sector, se ubicó en un 37% y que, por ende, ese sería el monto incremento salarial a reclamar.
"Nosotros no somos loquitos; somos más que prudentes", remarcó Caamaño, y dijo, además, que ya en diciembre del año pasado "estábamos perdiendo un 6% del poder adquisitivo de nuestros salarios".
En tanto, el secretario general de la Central de los Trabajadores de la Argentina (CTA), Pablo Micheli, dijo que su sector resolvió que la pauta salarial para este año no debe ser inferior al 30% de aumento. "Ese monto fue decidido en base al costo de vida, la inflación y el crecimiento de la economía del 8%", destacó.
Micheli insistió en que antes de discutir sueldos en paritarias "se debe reunir el Consejo del Salario Mínimo para fijar el nuevo piso salarial y no hacerlo al revés como se viene haciendo hasta ahora que primero se discuten paritarias y a mediados de año de fija el nuevo salario mínimo".
Mientras tanto, el vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja, se refirió a las negociaciones salariales y aseguró que la preocupación central no es la negociación, sino que hay una escalada de pedidos que tienen que ver poco con la realidad. Acotó que los gremios "ya no están pidiendo porcentajes, están pidiendo mínimos remuneratorios, que ni siquiera los quiero decir porque si no son la base de lo que piden los siguientes". Aseveró que en esta escalada "no se está mirando ni el empleo, ni la productividad, ni la competitividad, es decir, no se está mirando cómo nos va a ir si nos desbordamos". Funes de Rioja, enfatizó: "lo que piden, no lo veo como una cifra lógica. Cifras que superen lo que es la estimación de inflación probable, proyectan hacia arriba, empujan y espiralizan expectativas".
"El número que nosotros pensábamos a principio de año, que la negociación salarial debía estar entre el 15 y el 20% y no arriba del 20%, ahora ponen cifras que están subiendo eso a un 40%, y arriba de eso hay otros que ponen otros números, entonces todo eso es artificial", remató Funes de Rioja.
En esta línea, el estudio Bein & Asociados reveló que el costo de vida de los argentinos se encareció un 1,4% en febrero respecto de enero. (DyN-NA)
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