11 Junio 2003 Seguir en 
Buenos Aires.- Luego de alcanzar niveles récord durante el año pasado, la pobreza empezó a ceder en los últimos meses y entre setiembre de 2002 y mayo de 2003 más de 1,7 millón de habitantes dejaron de ser pobres, merced a una mejora en sus ingresos y la baja de los precios de la canasta básica, según una estimación difundida ayer por el Ministerio de Economía.
Hasta el mes pasado, alrededor de 17.081.000 habitantes urbanos eran pobres, es decir no les alcanza el dinero para la adquisición de un mínimo de servicios y ropa, contra los 18.840.000 de la medición de setiembre de 2002.
Dentro de este universo de pobres, 7.737.000 son indigentes, es decir que no cuentan con el dinero mínimo ni para comer, contra 8.835.000 millones de setiembre del año pasado, lo que implica que 1.098.000 personas pasaron de la indigencia a la pobreza.
Los cálculos oficiales estiman que la población urbana ronda los 36 millones de habitantes, por lo que se calcula que el 49% es pobre y, de este porcentaje, el 22% es indigente, contra el 55% y 25%, respectivamente, de setiembre.
"Estamos siendo conservadores con estos cálculos", destacó el director de Políticas Macroeconómicas, José Luis Maia, en declaraciones a la prensa, al explicar los alcances de estas proyecciones de los datos del Indec.
Maia destacó que la pobreza está bajando rápidamente desde niveles elevadísimos y consideró que la medición del Indec también reflejará esta baja. En el período analizado se aprecia una mejora de los ingresos, producto del efecto combinado de beneficios de planes asistenciales, aumentos salariales privados -por decreto- y estimaciones por aumentos de productividad superiores a las mejoras salariales otorgadas por decreto. (DyN-Télam)
Hasta el mes pasado, alrededor de 17.081.000 habitantes urbanos eran pobres, es decir no les alcanza el dinero para la adquisición de un mínimo de servicios y ropa, contra los 18.840.000 de la medición de setiembre de 2002.
Dentro de este universo de pobres, 7.737.000 son indigentes, es decir que no cuentan con el dinero mínimo ni para comer, contra 8.835.000 millones de setiembre del año pasado, lo que implica que 1.098.000 personas pasaron de la indigencia a la pobreza.
Los cálculos oficiales estiman que la población urbana ronda los 36 millones de habitantes, por lo que se calcula que el 49% es pobre y, de este porcentaje, el 22% es indigente, contra el 55% y 25%, respectivamente, de setiembre.
"Estamos siendo conservadores con estos cálculos", destacó el director de Políticas Macroeconómicas, José Luis Maia, en declaraciones a la prensa, al explicar los alcances de estas proyecciones de los datos del Indec.
Maia destacó que la pobreza está bajando rápidamente desde niveles elevadísimos y consideró que la medición del Indec también reflejará esta baja. En el período analizado se aprecia una mejora de los ingresos, producto del efecto combinado de beneficios de planes asistenciales, aumentos salariales privados -por decreto- y estimaciones por aumentos de productividad superiores a las mejoras salariales otorgadas por decreto. (DyN-Télam)







