10 Febrero 2011 Seguir en 
Muchos avances y procesos de cambios en este mundo se deben a la imitación. En todos los rubros y en todos los niveles existen innovadores exitosos y una enorme legión de seguidores e imitadores. Por eso no es extraño que muchos gerentes y dueños de PyME se inspiren en las publicidades y acciones de marketing que hacen otras empresas, y busquen adaptarlas y utilizarlas en su propia empresa.
En el tema de marketing y publicidad los referentes suelen ser las grandes compañías multinacionales que nos sorprenden a diario con avisos de televisión divertidos, emotivos, creativos y acciones promocionales novedosas y originales.
Sin duda estar atento y "empaparse" de lo que hacen otras empresas es muy positivo. El problema surge cuando esas ideas deben aplicarse a nivel local y no se tienen en cuenta aspectos básicos del negocio: la gente a la que está dirigida, la escala de la empresa, el rubro, los objetivos comerciales y por supuesto la idiosincrasia de nuestro mercado. Una prueba de ello es el lenguaje que se utiliza para captar la atención del consumidor (50% Off, Sale Off, entre otras).
Cuando estos aspectos no se tienen en cuenta, es muy habitual cometer errores como estos:
Asumir que la marca es conocida -como cualquier multinacional- y malgastar el presupuesto comunicando aspectos secundarios e irrelevantes.
Utilizar términos en inglés o mecanismo de participación muy complicados, que no son conocidos por nuestros clientes.
Descartar formas muchas más simples y directas de llegar al cliente, que no pueden ser aprovechadas por las multinacionales pero que son muy accesibles para una PyME.
En resumen: es bueno buscar inspiración en otras empresas pero hay que comprender las diferencias abismales que existen entre una PyME y una multinacional, y también entre los clientes y los mercados.
En el tema de marketing y publicidad los referentes suelen ser las grandes compañías multinacionales que nos sorprenden a diario con avisos de televisión divertidos, emotivos, creativos y acciones promocionales novedosas y originales.
Sin duda estar atento y "empaparse" de lo que hacen otras empresas es muy positivo. El problema surge cuando esas ideas deben aplicarse a nivel local y no se tienen en cuenta aspectos básicos del negocio: la gente a la que está dirigida, la escala de la empresa, el rubro, los objetivos comerciales y por supuesto la idiosincrasia de nuestro mercado. Una prueba de ello es el lenguaje que se utiliza para captar la atención del consumidor (50% Off, Sale Off, entre otras).
Cuando estos aspectos no se tienen en cuenta, es muy habitual cometer errores como estos:
Asumir que la marca es conocida -como cualquier multinacional- y malgastar el presupuesto comunicando aspectos secundarios e irrelevantes.
Utilizar términos en inglés o mecanismo de participación muy complicados, que no son conocidos por nuestros clientes.
Descartar formas muchas más simples y directas de llegar al cliente, que no pueden ser aprovechadas por las multinacionales pero que son muy accesibles para una PyME.
En resumen: es bueno buscar inspiración en otras empresas pero hay que comprender las diferencias abismales que existen entre una PyME y una multinacional, y también entre los clientes y los mercados.








