30 Enero 2011 Seguir en 
El apetito por bonos soberanos de la Argentina seguirá firme este año y, aunque los papeles globales desacelerarían su ritmo de valorización, otros títulos de deuda sacarán nuevo brillo gracias al prometedor crecimiento económico esperado en pleno año electoral.
La expansión y una renovación de las relaciones con inversionistas foráneos han mejorado el riesgo país, que se dirige hacia los 400 puntos desde los 470 actuales si avanzan las negociaciones con el Club de París para normalizar una millonaria deuda incumplida. "Recomendamos bonos argentinos. La Argentina es uno de los muy pocos países de América latina que este año va a tener un buen desempeño en bonos en renta fija", aseveró a la agencia Reuters Kathryn Rooney, estratega macroeconómica de Bulltick Capital Markets en Miami.
"Tienen más espacio de apreciarse, especialmente versus otros bonos de la región", explicó.
Los cupones vinculados a la expansión económica, emitidos hace cinco años tras la reestructuración de la deuda incumplida en 2002 y que rindieron jugosos beneficios el año pasado, están de nuevo en el radar de los inversores. Se estima que este año la economía nacional crecerá un 6%. Sus atractivos retornos ya superaron un 18% en lo que va del año y, según RBS, se recuperarían si fueran afectados por alguna debilidad o riesgo externo.
"Tienen potencial todavía para crecer de un 20% a un 30% este año, tanto en dólares como en pesos", dijo Eduardo Blasco, de la asesoría de inversiones Maxinver.
El año pasado, los cupones atados al crecimiento de la economía rindieron enormes ganancias de hasta el 200%, dada una expansión del PBI que se estima en torno de un 9% para el 2010, una de las tasas más altas de la región.
El panorama seguirá siendo positivo si los retumbantes precios de las materias primas agrícolas ayudan a llenar las arcas fiscales. "No habrá problemas en pagar la deuda y va a ser muy buen año para bonos atados al crecimiento, cuyo precio ya tuvo una apreciación muy fuerte, y aún hay espacio para que se aprecie más", dijo Rooney.
El banco JP Morgan recomendó en un reciente informe afirmar posiciones en títulos Boden 2015 y en papeles que se ajustan por CER, un índice que acompaña la evolución de los precios según la medición oficial, como el Bogar 2018, aunque sugirió tomar ganancias en los cupones atados a la expansión del PIB. Blasco desestimó esa opinión. "Mi recomendación es tener básicamente bonos en dólares, como es el 2017 o el 2015, esperando que baje fuertemente su rendimiento en los próximos meses y ahí se hace una ganancia de capital importante", dijo. "También estos bonos atados al PBI hay que tenerlos en cartera", sostuvo.
El analista Alejandro Vinitzky, de AVadvisory, dijo que el mercado busca una renta comparativa globalmente ventajosa, que se vislumbra en los bonos en dólares. "Los bonos largos tienen un nivel de exposición para el inversor de alto riesgo, convienen los bonos medianos", agregó. El Global 2017 se valorizó en torno de un 20% desde su colocación en junio hasta el cierre del 2010. "Estamos recomendando bonos 2017 y el del PBI", aseveró Rooney. Pero Enrique Álvarez, de IdeaGlobal afirma que los globales argentinos se podrían estancar. Y sostuvo: "la deuda soberana argentina es uno de los pocos activos de riesgo en la región con potenciales esperanzas positivas", explicó. (Reuters)
La expansión y una renovación de las relaciones con inversionistas foráneos han mejorado el riesgo país, que se dirige hacia los 400 puntos desde los 470 actuales si avanzan las negociaciones con el Club de París para normalizar una millonaria deuda incumplida. "Recomendamos bonos argentinos. La Argentina es uno de los muy pocos países de América latina que este año va a tener un buen desempeño en bonos en renta fija", aseveró a la agencia Reuters Kathryn Rooney, estratega macroeconómica de Bulltick Capital Markets en Miami.
"Tienen más espacio de apreciarse, especialmente versus otros bonos de la región", explicó.
Los cupones vinculados a la expansión económica, emitidos hace cinco años tras la reestructuración de la deuda incumplida en 2002 y que rindieron jugosos beneficios el año pasado, están de nuevo en el radar de los inversores. Se estima que este año la economía nacional crecerá un 6%. Sus atractivos retornos ya superaron un 18% en lo que va del año y, según RBS, se recuperarían si fueran afectados por alguna debilidad o riesgo externo.
"Tienen potencial todavía para crecer de un 20% a un 30% este año, tanto en dólares como en pesos", dijo Eduardo Blasco, de la asesoría de inversiones Maxinver.
El año pasado, los cupones atados al crecimiento de la economía rindieron enormes ganancias de hasta el 200%, dada una expansión del PBI que se estima en torno de un 9% para el 2010, una de las tasas más altas de la región.
El panorama seguirá siendo positivo si los retumbantes precios de las materias primas agrícolas ayudan a llenar las arcas fiscales. "No habrá problemas en pagar la deuda y va a ser muy buen año para bonos atados al crecimiento, cuyo precio ya tuvo una apreciación muy fuerte, y aún hay espacio para que se aprecie más", dijo Rooney.
El banco JP Morgan recomendó en un reciente informe afirmar posiciones en títulos Boden 2015 y en papeles que se ajustan por CER, un índice que acompaña la evolución de los precios según la medición oficial, como el Bogar 2018, aunque sugirió tomar ganancias en los cupones atados a la expansión del PIB. Blasco desestimó esa opinión. "Mi recomendación es tener básicamente bonos en dólares, como es el 2017 o el 2015, esperando que baje fuertemente su rendimiento en los próximos meses y ahí se hace una ganancia de capital importante", dijo. "También estos bonos atados al PBI hay que tenerlos en cartera", sostuvo.
El analista Alejandro Vinitzky, de AVadvisory, dijo que el mercado busca una renta comparativa globalmente ventajosa, que se vislumbra en los bonos en dólares. "Los bonos largos tienen un nivel de exposición para el inversor de alto riesgo, convienen los bonos medianos", agregó. El Global 2017 se valorizó en torno de un 20% desde su colocación en junio hasta el cierre del 2010. "Estamos recomendando bonos 2017 y el del PBI", aseveró Rooney. Pero Enrique Álvarez, de IdeaGlobal afirma que los globales argentinos se podrían estancar. Y sostuvo: "la deuda soberana argentina es uno de los pocos activos de riesgo en la región con potenciales esperanzas positivas", explicó. (Reuters)








