El líder chino pasó el examen en el Congreso

Hu Jintao se reunió con los legisladores estadounidenses y trató de morigerar las posiciones duras contra el avance de su país. No hablaron todos los congresistas pero, no obstante, advirtieron que se podrían aplicar castigos por las tarifas "amarillas".

ANTE LOS LEGISLADORES. Hu Jintao trató de convencer a los parlamentarios de que China no es una amenaza. REUTER
ANTE LOS LEGISLADORES. Hu Jintao trató de convencer a los parlamentarios de que China no es una amenaza. REUTER
21 Enero 2011
WASHINGTON-PEKIN.- El presidente Hu Jintao trató de convencer a los legisladores estadounidenses de que China es un motor de crecimiento no amenazante, tras una cumbre en la Casa Blanca que buscó limar las asperezas entre las dos economías más grandes del mundo. 
Luego de su cena con el presidente Barack Obama el miércoles por la noche, en el tercer día de su visita a Estados Unidos el líder chino escuchó a legisladores explayarse sobre propiedad intelectual, derechos humanos y sobre Corea del Norte. No debatieron sobre la política de divisas.
Hu se reunió con John Boehner, el nuevo presidente republicano de la Cámara de Representantes, antes de dirigirse al Senado para ver al líder demócrata de la mayoría Harry Reid; el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, el demócrata John Kerry, y los influyentes republicanos John McCain y Richard Lugar. 
"En nuestro encuentro tocamos algunos de esos desafíos, incluyendo la necesidad de protecciones más fuertes a la propiedad intelectual en China y una reducción del comportamiento agresivo de Corea del Norte", declaró Boehner en un comunicado tras la reunión, agregando que los derechos humanos también fueron un gran foco. 
"Los líderes chinos tienen una responsabilidad de hacer mejor las cosas y Estados Unidos tiene la responsabilidad de hacerlas cumplir", agregó. 
Los analistas definieron la visita de Hu a Washington como la más significativa de un líder chino en 30 años, dada la creciente fortaleza militar y diplomática del país. 
La visita de Hu al Congreso lo enfrentó al fraccionado circo de la política estadounidense, donde los legisladores pueden flanquear a los líderes partidistas para exigir acciones más fuertes contra lo que se percibe como prácticas comerciales injustas y violaciones de derechos humanos de China. 
Legisladores de ambos partidos amenazaron con castigar a China con nuevas tarifas y aunque todavía no se aprueban leyes de ese tipo, siguen siendo una posibilidad con la creciente molestia de los votantes por la lenta recuperación económica que afrontan los Estados Unidos y el desempleo que es superior al 9%. (Reuters)

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