Obama apaciguó el espíritu de los críticos

Gabriele Chwallek y Frank Brandmaier, DPA

21 Enero 2011
Washington.- Las visitas de Estado no suelen traer resultados espectaculares. Sin embargo, Barack Obama, puede estar contento con el viaje del jefe de Estado chino, Hu Jintao.

Obama logró posicionarse con claridad frente a los críticos conservadores, que consideran que Hu debería estar más cerca de la Corte Internacional de Justicia de La Haya que de la sala de banquetes de la Casa Blanca. Para sorpresa de muchos, Obama habló abiertamente sobre los derechos humanos en China y Hu reaccionó con un inusual reconocimiento de que en su país "aún falta mucho por hacer" en la materia.

De todas formas, el experto en China Kenneth Lieberthal advierte que las "palabras son más fáciles que los hechos". Aunque Obama también puede mostrar resultados concretos: 70 acuerdos, exportaciones adicionales por 45.000 millones de dólares (33.600 millones de euros) y 235.000 empleos que van a ser protegidos. Un bálsamo para un mercado laboral en crisis.

De acuerdo con una encuesta de "The Wall Street Journal" y de la emisora NBC, el 38% de los estadounidenses cree que en 20 años China será la máxima potencia mundial y sólo el 35% estima que EE.UU mantendrá ese lugar.

Los acuerdos millonarios alcanzados por Boeing y otras empresas con los chinos fueron oportunos para este encuentro.

A Estados Unidos no sólo le preocupa que el gigante asiático sea su mayor acreedor al tener bonos de su país por 900.000 millones de dólares, sino también el peligro de que el crecimiento chino pueda afectar la generación de empleo en Norteamérica.

Lo que no parece haberse movido mucho es la discusión sobre el valor del yuan. Colaboradores de Obama remarcaron que el presidente instó a Hu a avanzar más rápidamente en el asunto. Pero en este punto, el jefe de Estado chino fue quien se adelantó al marcar un claro límite a las ambiciones estadounidenses antes de su visita.

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