01 Junio 2003 Seguir en 
Los puestos estables -o estáticos- están en vías de desaparecer. Por eso, la capacitación de quien busca un nuevo empleo o un empleo mejor tiene que pasar por una sólida formación generalista y polivalente, que permita asumir posibles cambios profesionales.
De acuerdo con las guías que publica el Instituto Nacional de Empleo (INEM) de Madrid, y que pueden aplicarse a la realidad argentina y tucumana, cada vez serán más los profesionales que experimenten cambios en su actividad laboral, provocados por las nuevas tecnologías, la movilidad geográfica o funcional, la obsolescencia de su puesto, las nuevas demandas de los usuarios, etcétera.
Recomendaciones
Ello obliga a todos -trabajadores, desempleados y jóvenes que buscan su primer puesto- a informarse periódicamente sobre los cursos de capacitación que imparten las universidades o instituciones privadas de la provincia, en la región o en la capital del país.
En el marco de las nuevas tendencias laborales, la tercerización de servicios que realizan las grandes empresas (telefonía, recepción, limpieza, mensajería, cobranzas, etcétera) ha abierto un nuevo campo de empleo.
Leer los diarios locales es fundamental. Pero no solamente los avisos clasificados sobre demanda laboral, sino la información en general. Eso permitirá conocer, por ejemplo, cuáles son las las posibilidades que los distintos sectores de la actividad económica ofrecen en la zona de residencia, en función de la formación que cada uno tiene, de la experiencia y hasta de las cualidades personales.
Una actitud abierta y flexible es más que indispensable en tiempos de tanta desocupación. Hoy no pueden eliminarse oportunidades de trabajo por centrarse exclusivamente en empleos vinculados a las especialidades realizadas o a las áreas preferidas.
Transformaciones
Entre las nuevas tendencias que están transformando el mercado de trabajo destacamos las siguientes:
El impacto de las nuevas tecnologías que, aunque está provocando efectos negativos como la minimización de la mano de obra no cualificada, por otra parte tiene sus consecuencias positivas como las nuevas oportunidades para el autoempleo, la informática, el teletrabajo, el diseño gráfico, y otros.
El incremento de la externalización y/o subcontratación de algunos servicios, como contabilidad, mantenimiento, informatización, etc.,.., que, aunque pueden provocar la supresión o readaptación profesional de algunos puestos de la empresa- cliente, también posibilitarán los nuevos puestos de la subcontratada.
La aparición de una nueva cultura contractual en ciertos sectores promoviendo modalidades de contratación menos "seguras" pero más posibilistas. El proceso de tercerización de la economía, o potenciación del sector servicios, a corto y a largo plazo, constituyendo una importante reserva de empleos.
El teletrabajo
Una nueva modalidad que está cobrando cada vez más importancia,-aunque en Tucumán no está muy desarrollado todavía ya existe- y en la que la aplicación de las nuevas tecnologías va a posibilitar un mayor acceso al empleo, lo constituye el denominado teletrabajo, trabajo a distancia o trabajo en la casa. Se estima que en Estados Unidos y en Europa existen actualmente más de 50 millones de personas que trabajan desde sus casas.
Toda empresa cuya materia prima sea el flujo de información -cada día más demandada en nuestra sociedad- es susceptible de implantar esta modalidad laboral cuya expansión es imparable en todo el mundo: ventas, contabilidad, seguros, autoedición, captación y fidelización de clientes, etcétera.
Asimismo, los costos iniciales que requiere una "oficina doméstica" en cuanto a la inversión inicial y mantenimiento son mínimos, sin contar con las posibles subvenciones oficiales; siendo suficiente como equipo básico un ordenador portátil, un teléfono móvil, fax y modem.
Consideramos que esta alternativa impuesta por exigencias de competitividad y potenciada por los avances informáticos y las telecomunicaciones puede constituir para un considerable número de personas, una interesante prospectiva de empleo.
De acuerdo con las guías que publica el Instituto Nacional de Empleo (INEM) de Madrid, y que pueden aplicarse a la realidad argentina y tucumana, cada vez serán más los profesionales que experimenten cambios en su actividad laboral, provocados por las nuevas tecnologías, la movilidad geográfica o funcional, la obsolescencia de su puesto, las nuevas demandas de los usuarios, etcétera.
Recomendaciones
Ello obliga a todos -trabajadores, desempleados y jóvenes que buscan su primer puesto- a informarse periódicamente sobre los cursos de capacitación que imparten las universidades o instituciones privadas de la provincia, en la región o en la capital del país.
En el marco de las nuevas tendencias laborales, la tercerización de servicios que realizan las grandes empresas (telefonía, recepción, limpieza, mensajería, cobranzas, etcétera) ha abierto un nuevo campo de empleo.
Leer los diarios locales es fundamental. Pero no solamente los avisos clasificados sobre demanda laboral, sino la información en general. Eso permitirá conocer, por ejemplo, cuáles son las las posibilidades que los distintos sectores de la actividad económica ofrecen en la zona de residencia, en función de la formación que cada uno tiene, de la experiencia y hasta de las cualidades personales.
Una actitud abierta y flexible es más que indispensable en tiempos de tanta desocupación. Hoy no pueden eliminarse oportunidades de trabajo por centrarse exclusivamente en empleos vinculados a las especialidades realizadas o a las áreas preferidas.
Transformaciones
Entre las nuevas tendencias que están transformando el mercado de trabajo destacamos las siguientes:
El impacto de las nuevas tecnologías que, aunque está provocando efectos negativos como la minimización de la mano de obra no cualificada, por otra parte tiene sus consecuencias positivas como las nuevas oportunidades para el autoempleo, la informática, el teletrabajo, el diseño gráfico, y otros.
El incremento de la externalización y/o subcontratación de algunos servicios, como contabilidad, mantenimiento, informatización, etc.,.., que, aunque pueden provocar la supresión o readaptación profesional de algunos puestos de la empresa- cliente, también posibilitarán los nuevos puestos de la subcontratada.
La aparición de una nueva cultura contractual en ciertos sectores promoviendo modalidades de contratación menos "seguras" pero más posibilistas. El proceso de tercerización de la economía, o potenciación del sector servicios, a corto y a largo plazo, constituyendo una importante reserva de empleos.
El teletrabajo
Una nueva modalidad que está cobrando cada vez más importancia,-aunque en Tucumán no está muy desarrollado todavía ya existe- y en la que la aplicación de las nuevas tecnologías va a posibilitar un mayor acceso al empleo, lo constituye el denominado teletrabajo, trabajo a distancia o trabajo en la casa. Se estima que en Estados Unidos y en Europa existen actualmente más de 50 millones de personas que trabajan desde sus casas.
Toda empresa cuya materia prima sea el flujo de información -cada día más demandada en nuestra sociedad- es susceptible de implantar esta modalidad laboral cuya expansión es imparable en todo el mundo: ventas, contabilidad, seguros, autoedición, captación y fidelización de clientes, etcétera.
Asimismo, los costos iniciales que requiere una "oficina doméstica" en cuanto a la inversión inicial y mantenimiento son mínimos, sin contar con las posibles subvenciones oficiales; siendo suficiente como equipo básico un ordenador portátil, un teléfono móvil, fax y modem.
Consideramos que esta alternativa impuesta por exigencias de competitividad y potenciada por los avances informáticos y las telecomunicaciones puede constituir para un considerable número de personas, una interesante prospectiva de empleo.







