01 Junio 2003 Seguir en 
Cada día crece la necesidad de las empresas de mejorar la calidad de los servicios que prestan en el mercado. Por ello, es imprescindible prepararlas de acuerdo con los estándares establecidos por las normas ISO 9001/2000. Estas se aplican a todas las organizaciones, manufactureras o de servicio, de manera de asegurar y garantizar la excelencia de las prestaciones que ofrecen. Esta es la razón de ser de los sistemas de calidad. Así lo aseguró a LA GACETA, en una visita a Tucumán, el ingeniero Ramón Quagliata, quien asesora a las compañías en la materia.
Cuando una firma recibe una certificación de calidad, está obteniendo un reconocimiento no sólo provincial o nacional, sino también internacional. "Lo interesante es que quienes brindan los certificados son organismos mundiales, que no son parte integrante de la empresa receptora, ni tienen que ver con quienes asesoramos a las empresas para la adecuación e implementación del sistema. Son los organismos que, en definitiva, evalúan el sistema de gestión instrumentado y, si entienden que responde a los estándares internacionales de calidad, la conclusión de ese trabajo es extender la certificación ISO 9.000", explicó.
En esta tarea se trabaja con todo el personal de la planta, desde el presidente de la empresa hasta el empleado más recientemente incorporado. Mediante este sistema de calidad se revisa, analiza y observa cada una de las etapas y las tareas que se desarrollan dentro de la organización.
Un desafío que estimula
"En Tucumán, por ejemplo, la empresa SOS-San Bernardo está trabajando para ello. Como se trata de una prestadora de salud que tiene una serie de actividades relacionadas con la principal, toda la red tiene que ser revisada, para ver si cada una de ellas cumple con la normativa", dijo.
El hecho de que a fines de año la firma vaya a cumplir 25 años significa que "no es nueva y que, por ende, tiene un sistema de gestión". "La perduración en el tiempo también es un indicador de que hizo las cosas razonablemente bien. No es que a partir de ahora empezará a trabajar bien. La idea es que, desde la certificación, trabaje con mucha más eficiencia", manifestó Quagliata.
Desde mediados de 2002, el Instituto Universitario Aeronáutico de Córdoba trabaja con SOS-San Bernardo en la evaluación del estado de la firma. "A principios de este años comenzamos con las jornadas de capacitación y de revisión de los procedimientos propios. El objetivo es que a fin de año sea la primera organización de salud de esta región que tenga la certificación ISO 9001/2000", precisó.
Una necesidad mundial
La implementación de sistemas de calidad es una necesidad mundial. Ya existen cientos de miles de empresas certificadas en todas las actividades y la tendencia es que cada vez habrá más organizaciones con estos diplomas. El concepto es que la globalización, la colocación de los productos o la presencia en los mercados les será mucha más sencilla para aquellas compañías que cuenten con una certificación. "Básicamente, porque cada vez tienen que prestarles mayor atención a los clientes (el caso de SOS-San Bernardo es el paciente; no es cualquiera, no es una persona que va a comprar una camisa, sino que quiere que le devuelvan un poco de la salud que perdió). Además, los sistemas de gestión garantizan que las empresas ofrecen los servicios a los que se comprometen", señaló el especialista.
La certificación es una garantía doble. "Para el cliente, porque cuando contrata sabe que, efectivamente, tendrá el servicio. Y es una garantía de la empresa de que siempre brindará lo que ofrece: lo que dice es lo que, concretamente, hace. Esta es la razón de ser del éxito mundial de los sistemas de certificación", aseveró.
Más allá de suponer que es una actividad de mero marketing o de publicidad, es una herramienta poderosa para las dos piezas fundamentales de todo sistema: el cliente y la empresa. "Además, un sistema de calidad es una gimnasia, un trabajo continuo, que a la compañía le da la tranquilidad de que está haciendo bien las cosas", concluyó Quagliata
Cuando una firma recibe una certificación de calidad, está obteniendo un reconocimiento no sólo provincial o nacional, sino también internacional. "Lo interesante es que quienes brindan los certificados son organismos mundiales, que no son parte integrante de la empresa receptora, ni tienen que ver con quienes asesoramos a las empresas para la adecuación e implementación del sistema. Son los organismos que, en definitiva, evalúan el sistema de gestión instrumentado y, si entienden que responde a los estándares internacionales de calidad, la conclusión de ese trabajo es extender la certificación ISO 9.000", explicó.
En esta tarea se trabaja con todo el personal de la planta, desde el presidente de la empresa hasta el empleado más recientemente incorporado. Mediante este sistema de calidad se revisa, analiza y observa cada una de las etapas y las tareas que se desarrollan dentro de la organización.
Un desafío que estimula
"En Tucumán, por ejemplo, la empresa SOS-San Bernardo está trabajando para ello. Como se trata de una prestadora de salud que tiene una serie de actividades relacionadas con la principal, toda la red tiene que ser revisada, para ver si cada una de ellas cumple con la normativa", dijo.
El hecho de que a fines de año la firma vaya a cumplir 25 años significa que "no es nueva y que, por ende, tiene un sistema de gestión". "La perduración en el tiempo también es un indicador de que hizo las cosas razonablemente bien. No es que a partir de ahora empezará a trabajar bien. La idea es que, desde la certificación, trabaje con mucha más eficiencia", manifestó Quagliata.
Desde mediados de 2002, el Instituto Universitario Aeronáutico de Córdoba trabaja con SOS-San Bernardo en la evaluación del estado de la firma. "A principios de este años comenzamos con las jornadas de capacitación y de revisión de los procedimientos propios. El objetivo es que a fin de año sea la primera organización de salud de esta región que tenga la certificación ISO 9001/2000", precisó.
Una necesidad mundial
La implementación de sistemas de calidad es una necesidad mundial. Ya existen cientos de miles de empresas certificadas en todas las actividades y la tendencia es que cada vez habrá más organizaciones con estos diplomas. El concepto es que la globalización, la colocación de los productos o la presencia en los mercados les será mucha más sencilla para aquellas compañías que cuenten con una certificación. "Básicamente, porque cada vez tienen que prestarles mayor atención a los clientes (el caso de SOS-San Bernardo es el paciente; no es cualquiera, no es una persona que va a comprar una camisa, sino que quiere que le devuelvan un poco de la salud que perdió). Además, los sistemas de gestión garantizan que las empresas ofrecen los servicios a los que se comprometen", señaló el especialista.
La certificación es una garantía doble. "Para el cliente, porque cuando contrata sabe que, efectivamente, tendrá el servicio. Y es una garantía de la empresa de que siempre brindará lo que ofrece: lo que dice es lo que, concretamente, hace. Esta es la razón de ser del éxito mundial de los sistemas de certificación", aseveró.
Más allá de suponer que es una actividad de mero marketing o de publicidad, es una herramienta poderosa para las dos piezas fundamentales de todo sistema: el cliente y la empresa. "Además, un sistema de calidad es una gimnasia, un trabajo continuo, que a la compañía le da la tranquilidad de que está haciendo bien las cosas", concluyó Quagliata







