29 Mayo 2003 Seguir en 
MEXICO.- Analistas de los bancos de inversión de Wall Street criticaron ayer al flamante presidente argentino, Néstor Kirchner, y le reclamaron al mandatario urgentes reformas financieras y económicas, así como también una veloz reestructuración de la deuda del país.
En una conferencia en México, especialistas para América Latina de Goldman Sachs, J.P. Morgan Chase y Merrill Lynch desaprobaron la intención del Gobierno argentino de romper con las políticas neoliberales que transformaron al país en la década pasada y que muchos responsabilizan del alto desempleo y de la pobreza récord del país. "Los anuncios del Presidente en su discurso fueron desacertados" dijo Tulio Vera, director de mercados emergentes internacionales de Merrill Lynch.Para sacar a la Argentina de la crisis, Kirchner impulsa planes de obras públicas y subsidios para luchar contra el desempleo y contra la pobreza extrema. Pero la atención internacional está fija en la deuda pública del país, que asciende a unos U$S 137.000 millones y cuyos pagos mayoritarios están suspendidos desde hace casi un año y medio.Kirchner buscará una reducción del capital y de los intereses, así como renegociar los vencimientos a muy largo plazo.
"Tiene un enorme desafío en materia de reformas y en la reestructuración del sistema financiero, y no veo que las primeras señales de Kirchner vayan en esta dirección", dijo Paulo Leme, director de investigación económica en mercados emergentes de Goldman Sachs. "Hay mucho que hacer, y hasta ahora las señales no son claras de que esto se vaya a hacer", agregó el analista.
"De aquí en adelante, Argentina tiene que generar un efecto oferta que va por el lado del aumento de inversión y del aumento de exportaciones", dijo Alfredo Thorne, director para América Latina de J.P. Morgan Chase. "Eso depende de que avancen en la reestructuración de la deuda externa, de la deuda interna y de un acuerdo con el FMI", agregó. (Reuter)
En una conferencia en México, especialistas para América Latina de Goldman Sachs, J.P. Morgan Chase y Merrill Lynch desaprobaron la intención del Gobierno argentino de romper con las políticas neoliberales que transformaron al país en la década pasada y que muchos responsabilizan del alto desempleo y de la pobreza récord del país. "Los anuncios del Presidente en su discurso fueron desacertados" dijo Tulio Vera, director de mercados emergentes internacionales de Merrill Lynch.Para sacar a la Argentina de la crisis, Kirchner impulsa planes de obras públicas y subsidios para luchar contra el desempleo y contra la pobreza extrema. Pero la atención internacional está fija en la deuda pública del país, que asciende a unos U$S 137.000 millones y cuyos pagos mayoritarios están suspendidos desde hace casi un año y medio.Kirchner buscará una reducción del capital y de los intereses, así como renegociar los vencimientos a muy largo plazo.
"Tiene un enorme desafío en materia de reformas y en la reestructuración del sistema financiero, y no veo que las primeras señales de Kirchner vayan en esta dirección", dijo Paulo Leme, director de investigación económica en mercados emergentes de Goldman Sachs. "Hay mucho que hacer, y hasta ahora las señales no son claras de que esto se vaya a hacer", agregó el analista.
"De aquí en adelante, Argentina tiene que generar un efecto oferta que va por el lado del aumento de inversión y del aumento de exportaciones", dijo Alfredo Thorne, director para América Latina de J.P. Morgan Chase. "Eso depende de que avancen en la reestructuración de la deuda externa, de la deuda interna y de un acuerdo con el FMI", agregó. (Reuter)







