12 Mayo 2003 Seguir en 
A raíz del aumento de los robos de automóviles, sobre todo en Buenos Aires que es la principal zona de riesgo, las compañías de seguros han aumentado el precio de las pólizas. Sin embargo, en Tucumán los valores de los seguros de autos particulares tienden a mantenerse, después de la escalada que se produjo el año pasado.
De acuerdo con la estimación del gerente de una filial tucumana, en Buenos Aires el mismo seguro, de la misma compañía, cuesta un 20% o más por encima de lo que vale en nuestra provincia.
Como un fenómeno preocupante, se destaca que el transporte interprovincial de cargas se ve cada vez más acorralado por la inseguridad, al punto de que a los fleteros les resulta casi imposible obtener cobertura para la mercadería transportada. Hoy, para asegurar cargas o vehículos de alto valor las compañías están exigiendo la instalación de sistemas de rastreo satelital.
Muy caros
"Se nota una mayor exigencia de medidas de seguridad para automotores que superan los $50.000, como por ejemplo la colocación de un sistema satelital de rastreo", comentó Felipe Rosemberg, de la empresa Aval. Hay empresas que los exigen, incluso, en vehículos de más de $ 20.000. Pero la preocupación principal de las compañías de seguros es el robo de las mercaderías, que ahora es mucho más frecuente que la sustracción de autos. De 800.000 delitos denunciados el año pasado, se aclararon solamente 3.000.
"Va a ser un serio problema para Tucumán el transporte de los productos de la industria azucarera, porque las compañías se resisten a tomar el seguro de cobertura de mercaderías. Aunque cuenten con controles satelitales, no quieren asegurarlas -señaló Rosemberg-. En la misma época coinciden la demanda de fletes de la industria cítrica y la azucarera. En consecuencia, los transportistas prefieren tomar el citrus porque tiene mejor costo de flete, menor riesgo, y no debe cumplir las mismas exigencias del seguro para el azúcar". Otro ejecutivo de una compañía cuya casa central está en La Plata indicó que desde agosto de 2002 hasta la fecha no se modificaron las tarifas de esa empresa. Habían subido un 8% en abril del año pasado y un 20% en agosto.
"El tema tarifas está manoseado, porque hay un par de empresas nuevas que están vendiendo pólizas muy baratas. Por ejemplo, venden un seguro para taxi a $ 43 la cuota, cuando un seguro para ese tipo de vehículo, que es muy siniestrable, debe costar $ 70 como mínimo para poder cumplir con todas las exigencias de la ley", denunció el productor.
Primas limitadas
Estos seguros "limitados" no tienen reaseguro y no pueden pagar más que siniestros menores.
"La prima que cobran les sirve para pagar los siniestros chicos. A los grandes los mandan a juicio y, cuando el juicio termina, ya la compañía no existe. Opera con otro nombre", agregó el especialista, quien considera que este proceder sólo puede prosperar si cuenta con la complicidad de la Superintendencia de Seguros de la Nación. El organismo no estaría cumpliendo con su deber de controlar la actividad. El productor puso como ejemplo el de la compañía LUA (La Uruguaya), que fue cerrada y luego reabierta con el nombre de LUA La Porteña, hasta con el mismo logotipo.
"Licuaron todo el pasivo, no pagaron los siniestros y pasaron todo a la otra compañía. Hicieron caja unos meses y ahora la cerraron también a ésta -dijo el productor-. Eso no puede desconocer la Superintendencia".Aunque los seguros baratos no pueden responder frente a un siniestro importante, la situación económica lleva a la gente a optar por la precariedad. Para poder cumplir con la Municipalidad, están "comprando papeles".
Reciben bonos
Una compañía que creció mucho durante los últimos años, cobra $ 40 el seguro obligatorio de Responsabilidad Civil (RC) para autos particulares. Es el valor promedio de plaza, que suma desde $ 44 hasta $ 50 con cobertura por robo total. Todavía se ven obligados a recibir bonos. "Estamos jugados -admitió un productor-. Hay empresas que dejaron de recibir bonos, pero si nosotros lo hacemos perdemos la cartera de clientes. Cuando haya efectivo va a ser difícil recuperarla". También reconoció que últimamente aumentó el robo de autos en Tucumán, aunque no al nivel de Buenos Aires. Estimó que en nuestra provincia va creciendo la toma de seguros obligatorios (RC).
"Ultimamente la gente se está concientizando, debido a la cantidad de accidentes grandes que hubo, y tiene miedo de andar sin seguro -reveló-. Los controles que se están ejerciendo también influyen. Hay muchos menos vehículos sin asegurar que el año pasado".
Casi la mitad de los automotores circula sin cobertura
La caída del poder adquisitivo ha obligado a mucha gente a asegurar su unidad a un menor valor. Otros dejaron de renovar las pólizas o redujeron la cobertura del seguro por las dificultades para afrontar los pagos.
La Asociación de Compañías de Seguros estima que el 45% del parque automotor del país, 7 millones de unidades, no está asegurado.Los modelos de hasta seis años de antigüedad tuvieron un aumento de precios promedio del 96,2%. Los 0 kilómetro subieron el 136,4%. A mayor antigüedad, menor fue la suba de los precios. En consecuencia, las compañías aumentaron la suma asegurada según los nuevos valores del mercado.
En promedio, un auto que estaba asegurado en 10.000 pesos, por la inflación pasó a valer $ 19.620. Y si la póliza anual era de $ 1.000, el seguro debería ser $ 1.962 para reponer la unidad robada. A esto hay que agregar que antes de la devaluación las pólizas eran anuales y ahora se renuevan mensualmente o, a lo sumo, cada cuatro meses, con el pago, en general, en tres cuotas.
Pero, además de la inflación, hubo un aumento de los precios de los repuestos superior al de las unidades, ya que, según las compañías, aumentaron entre el 160 y el 185%, lo que influye en los costos de los seguros contra terceros. Pero, por sobre todo, se produjo un alarmante aumento de la siniestralidad, principalmente por robo.
PLANES DE AHORRO
Los autoplanes presionan a los usuarios para que elijan entre tres compañías
A pesar de que rige una resolución según la cual una persona que toma un crédito prendario tiene derecho a elegir su aseguradora, si alguien lo hace, los autoplanes le exigen al consumidor garantías adicionales, según dijo el productor Manuel Lamas. Si el usuario va por su cuenta a la misma compañía que le ofrece el concesionario, debe pagar un precio mayor. En resumen, se sigue presionando a los usuarios. Las denuncias en contra de las aseguradoras y los precios que se aplican en los planes cerrados y en los créditos prendarios, representan en algunas organizaciones de defensa del consumidor hasta el 40% de los reclamos."Los autoplanes siguen forzando la opción del consumidor, porque siguen comisionando con la aseguradora. Es parte del negocio del plan", reveló un productor.
Una asociación de productores asesora sobre cómo elegir libremente
La AAPAS, una de las asociaciones que reúne a los productores de seguros, elaboró un documento tipo para asesorar a los productores en caso de que sus clientes deseen elegir una aseguradora por fuera de los planes sugeridos por las administradoras de círculos de ahorro. El documento, que se encuentra en la página web de la asociación (aapas.org.ar), explica los alcances de la resolución 9/2002 y también comenta que la entidad ha comprobado que "la libertad de contratación de seguros está siendo limitada por los hechos". "Los círculos admiten las pólizas aportadas por los suscriptores -agrega- sólo en el caso de que sean emitidas por las aseguradoras incluidas en su listado. Por otra parte, obstaculizan con requisitos adicionales el cumplimiento efectivo de la Resolución 9/2002. Ante esta situación, es posible accionar remitiendo una carta documento (se provee un modelo de carta)".
De acuerdo con la estimación del gerente de una filial tucumana, en Buenos Aires el mismo seguro, de la misma compañía, cuesta un 20% o más por encima de lo que vale en nuestra provincia.
Como un fenómeno preocupante, se destaca que el transporte interprovincial de cargas se ve cada vez más acorralado por la inseguridad, al punto de que a los fleteros les resulta casi imposible obtener cobertura para la mercadería transportada. Hoy, para asegurar cargas o vehículos de alto valor las compañías están exigiendo la instalación de sistemas de rastreo satelital.
Muy caros
"Se nota una mayor exigencia de medidas de seguridad para automotores que superan los $50.000, como por ejemplo la colocación de un sistema satelital de rastreo", comentó Felipe Rosemberg, de la empresa Aval. Hay empresas que los exigen, incluso, en vehículos de más de $ 20.000. Pero la preocupación principal de las compañías de seguros es el robo de las mercaderías, que ahora es mucho más frecuente que la sustracción de autos. De 800.000 delitos denunciados el año pasado, se aclararon solamente 3.000.
"Va a ser un serio problema para Tucumán el transporte de los productos de la industria azucarera, porque las compañías se resisten a tomar el seguro de cobertura de mercaderías. Aunque cuenten con controles satelitales, no quieren asegurarlas -señaló Rosemberg-. En la misma época coinciden la demanda de fletes de la industria cítrica y la azucarera. En consecuencia, los transportistas prefieren tomar el citrus porque tiene mejor costo de flete, menor riesgo, y no debe cumplir las mismas exigencias del seguro para el azúcar". Otro ejecutivo de una compañía cuya casa central está en La Plata indicó que desde agosto de 2002 hasta la fecha no se modificaron las tarifas de esa empresa. Habían subido un 8% en abril del año pasado y un 20% en agosto.
"El tema tarifas está manoseado, porque hay un par de empresas nuevas que están vendiendo pólizas muy baratas. Por ejemplo, venden un seguro para taxi a $ 43 la cuota, cuando un seguro para ese tipo de vehículo, que es muy siniestrable, debe costar $ 70 como mínimo para poder cumplir con todas las exigencias de la ley", denunció el productor.
Primas limitadas
Estos seguros "limitados" no tienen reaseguro y no pueden pagar más que siniestros menores.
"La prima que cobran les sirve para pagar los siniestros chicos. A los grandes los mandan a juicio y, cuando el juicio termina, ya la compañía no existe. Opera con otro nombre", agregó el especialista, quien considera que este proceder sólo puede prosperar si cuenta con la complicidad de la Superintendencia de Seguros de la Nación. El organismo no estaría cumpliendo con su deber de controlar la actividad. El productor puso como ejemplo el de la compañía LUA (La Uruguaya), que fue cerrada y luego reabierta con el nombre de LUA La Porteña, hasta con el mismo logotipo.
"Licuaron todo el pasivo, no pagaron los siniestros y pasaron todo a la otra compañía. Hicieron caja unos meses y ahora la cerraron también a ésta -dijo el productor-. Eso no puede desconocer la Superintendencia".Aunque los seguros baratos no pueden responder frente a un siniestro importante, la situación económica lleva a la gente a optar por la precariedad. Para poder cumplir con la Municipalidad, están "comprando papeles".
Reciben bonos
Una compañía que creció mucho durante los últimos años, cobra $ 40 el seguro obligatorio de Responsabilidad Civil (RC) para autos particulares. Es el valor promedio de plaza, que suma desde $ 44 hasta $ 50 con cobertura por robo total. Todavía se ven obligados a recibir bonos. "Estamos jugados -admitió un productor-. Hay empresas que dejaron de recibir bonos, pero si nosotros lo hacemos perdemos la cartera de clientes. Cuando haya efectivo va a ser difícil recuperarla". También reconoció que últimamente aumentó el robo de autos en Tucumán, aunque no al nivel de Buenos Aires. Estimó que en nuestra provincia va creciendo la toma de seguros obligatorios (RC).
"Ultimamente la gente se está concientizando, debido a la cantidad de accidentes grandes que hubo, y tiene miedo de andar sin seguro -reveló-. Los controles que se están ejerciendo también influyen. Hay muchos menos vehículos sin asegurar que el año pasado".
La caída del poder adquisitivo ha obligado a mucha gente a asegurar su unidad a un menor valor. Otros dejaron de renovar las pólizas o redujeron la cobertura del seguro por las dificultades para afrontar los pagos.
La Asociación de Compañías de Seguros estima que el 45% del parque automotor del país, 7 millones de unidades, no está asegurado.Los modelos de hasta seis años de antigüedad tuvieron un aumento de precios promedio del 96,2%. Los 0 kilómetro subieron el 136,4%. A mayor antigüedad, menor fue la suba de los precios. En consecuencia, las compañías aumentaron la suma asegurada según los nuevos valores del mercado.
En promedio, un auto que estaba asegurado en 10.000 pesos, por la inflación pasó a valer $ 19.620. Y si la póliza anual era de $ 1.000, el seguro debería ser $ 1.962 para reponer la unidad robada. A esto hay que agregar que antes de la devaluación las pólizas eran anuales y ahora se renuevan mensualmente o, a lo sumo, cada cuatro meses, con el pago, en general, en tres cuotas.
Pero, además de la inflación, hubo un aumento de los precios de los repuestos superior al de las unidades, ya que, según las compañías, aumentaron entre el 160 y el 185%, lo que influye en los costos de los seguros contra terceros. Pero, por sobre todo, se produjo un alarmante aumento de la siniestralidad, principalmente por robo.
PLANES DE AHORRO
Los autoplanes presionan a los usuarios para que elijan entre tres compañías
A pesar de que rige una resolución según la cual una persona que toma un crédito prendario tiene derecho a elegir su aseguradora, si alguien lo hace, los autoplanes le exigen al consumidor garantías adicionales, según dijo el productor Manuel Lamas. Si el usuario va por su cuenta a la misma compañía que le ofrece el concesionario, debe pagar un precio mayor. En resumen, se sigue presionando a los usuarios. Las denuncias en contra de las aseguradoras y los precios que se aplican en los planes cerrados y en los créditos prendarios, representan en algunas organizaciones de defensa del consumidor hasta el 40% de los reclamos."Los autoplanes siguen forzando la opción del consumidor, porque siguen comisionando con la aseguradora. Es parte del negocio del plan", reveló un productor.
Una asociación de productores asesora sobre cómo elegir libremente
La AAPAS, una de las asociaciones que reúne a los productores de seguros, elaboró un documento tipo para asesorar a los productores en caso de que sus clientes deseen elegir una aseguradora por fuera de los planes sugeridos por las administradoras de círculos de ahorro. El documento, que se encuentra en la página web de la asociación (aapas.org.ar), explica los alcances de la resolución 9/2002 y también comenta que la entidad ha comprobado que "la libertad de contratación de seguros está siendo limitada por los hechos". "Los círculos admiten las pólizas aportadas por los suscriptores -agrega- sólo en el caso de que sean emitidas por las aseguradoras incluidas en su listado. Por otra parte, obstaculizan con requisitos adicionales el cumplimiento efectivo de la Resolución 9/2002. Ante esta situación, es posible accionar remitiendo una carta documento (se provee un modelo de carta)".







