11 Mayo 2003 Seguir en 
Es una necesidad imperiosa de nuestras organizaciones, desarrollar la creatividad y la innovación para enfrentar los múltiples problemas que se presentan en los tiempos actuales. Frente a esta realidad, muchos ejecutivos se plantean interrogantes básicos como, por ejemplo, qué es la creatividad; si puede enseñarse y si puede ser aprendida por las personas comunes.
Sobre la base de estos interrogantes, se puede, en primera instancia, definir a la creatividad como "el proceso mental que nos ayuda a generar ideas" (Simón Majaro). Muy vinculado con la creatividad se encuentra el concepto de innovación, al que se define como "la aplicación práctica de las nuevas ideas". Ambos conceptos están relacionados entre sí porque en una organización, la creatividad sólo tiene sentido cuando se busca su aplicación práctica.
Respecto de su aprendizaje, la creatividad no se enseña como un contenido más del conocimiento sino como una actitud. Es una disposición interna, un modo de afrontar las realidades, una manera de vivir y de pensar, que influye en todos los campos de la actividad humana. Respecto de si puede ser aprendida por todas las personas, los expertos coinciden en que el ser humano tiene un importante potencial creativo, sólo basta un firme y deliberado propósito de desarrollarlo.
Sometimiento a la memoria
Actualmente observamos en nuestras organizaciones, que los pensamientos están demasiado sometidos a la memoria, a los esquemas, a los caminos trillados. "La lógica es la herramienta usada para excavar agujeros más grandes y profundos. Pero si el agujero está en el lugar equivocado no hay grado de perfeccionamiento que me coloque en el lugar correcto", dice De Bono. "El pensamiento vertical es excavar en el mismo agujero, el lateral es ensayar en alguna otra parte", agrega.
Para que esto se despliegue es necesaria la renovación de la concepción de las instituciones. Esto significa que se debe ver a las organizaciones como sistemas humanos, como sistemas de cooperación, como entidades cuyos ejes centrales son las personas y los logros de sus objetivos personales y sociales. Creatividad y libertad están muy relacionadas. Una empresa que busque generar nuevas ideas debe crear espacios de libertad, permitiendo que su gente se suelte, que crea en ella misma, que observe las cosas desde otro ángulo, que sea capaz de preguntarse: "¿y si esto no fuera así?".
Pasos del proceso
El proceso que debe seguir una organización o un equipo para poner en marcha la innovación, debería contemplar los siguientes pasos:
1) El primer paso es la generación de ideas de una forma creativa, a través de la aplicación de técnicas como la tormenta de ideas, por ejemplo.
2) Posteriormente, es necesario definir pautas de selección de ideas , filtros que eliminen aquellas ideas que no son interesantes. Las ideas seleccionadas, deberán pasar el filtro de la viabilidad. Una idea puede ser atractiva, pero no resultar viable para la empresa desde algún punto de vista. Algunos criterios para realizar esta selección son:
Originalidad: si la idea posee un importante valor agregado Posibilidad de implementación: es necesario evaluar sus posibilidades desde los aspectos:
a) Financiero: si hay recursos suficientes para llevarla a cabo.
b)Técnico: si se dispone de las herramientas o tecnología para desarrollarlas.
c) Comercial: no es compatible con la estrategia comercial de la empresa o bien no existe mercado para ese producto.
Toda organización humana tiene una gran dosis de incertidumbre y de riesgo; pero eso no debe disminuir el afán creativo e innovador. Al contrario, debe impulsarlo porque los posibles errores en esas búsquedas e intentos son parte de la posibilidad de instaurar un sistema de mejoramiento permanente donde se aprende de uno mismo, de la competencia y de las posibilidades que ofrece el contexto.
Sobre la base de estos interrogantes, se puede, en primera instancia, definir a la creatividad como "el proceso mental que nos ayuda a generar ideas" (Simón Majaro). Muy vinculado con la creatividad se encuentra el concepto de innovación, al que se define como "la aplicación práctica de las nuevas ideas". Ambos conceptos están relacionados entre sí porque en una organización, la creatividad sólo tiene sentido cuando se busca su aplicación práctica.
Respecto de su aprendizaje, la creatividad no se enseña como un contenido más del conocimiento sino como una actitud. Es una disposición interna, un modo de afrontar las realidades, una manera de vivir y de pensar, que influye en todos los campos de la actividad humana. Respecto de si puede ser aprendida por todas las personas, los expertos coinciden en que el ser humano tiene un importante potencial creativo, sólo basta un firme y deliberado propósito de desarrollarlo.
Sometimiento a la memoria
Actualmente observamos en nuestras organizaciones, que los pensamientos están demasiado sometidos a la memoria, a los esquemas, a los caminos trillados. "La lógica es la herramienta usada para excavar agujeros más grandes y profundos. Pero si el agujero está en el lugar equivocado no hay grado de perfeccionamiento que me coloque en el lugar correcto", dice De Bono. "El pensamiento vertical es excavar en el mismo agujero, el lateral es ensayar en alguna otra parte", agrega.
Para que esto se despliegue es necesaria la renovación de la concepción de las instituciones. Esto significa que se debe ver a las organizaciones como sistemas humanos, como sistemas de cooperación, como entidades cuyos ejes centrales son las personas y los logros de sus objetivos personales y sociales. Creatividad y libertad están muy relacionadas. Una empresa que busque generar nuevas ideas debe crear espacios de libertad, permitiendo que su gente se suelte, que crea en ella misma, que observe las cosas desde otro ángulo, que sea capaz de preguntarse: "¿y si esto no fuera así?".
Pasos del proceso
El proceso que debe seguir una organización o un equipo para poner en marcha la innovación, debería contemplar los siguientes pasos:
1) El primer paso es la generación de ideas de una forma creativa, a través de la aplicación de técnicas como la tormenta de ideas, por ejemplo.
2) Posteriormente, es necesario definir pautas de selección de ideas , filtros que eliminen aquellas ideas que no son interesantes. Las ideas seleccionadas, deberán pasar el filtro de la viabilidad. Una idea puede ser atractiva, pero no resultar viable para la empresa desde algún punto de vista. Algunos criterios para realizar esta selección son:
Originalidad: si la idea posee un importante valor agregado Posibilidad de implementación: es necesario evaluar sus posibilidades desde los aspectos:
a) Financiero: si hay recursos suficientes para llevarla a cabo.
b)Técnico: si se dispone de las herramientas o tecnología para desarrollarlas.
c) Comercial: no es compatible con la estrategia comercial de la empresa o bien no existe mercado para ese producto.
Toda organización humana tiene una gran dosis de incertidumbre y de riesgo; pero eso no debe disminuir el afán creativo e innovador. Al contrario, debe impulsarlo porque los posibles errores en esas búsquedas e intentos son parte de la posibilidad de instaurar un sistema de mejoramiento permanente donde se aprende de uno mismo, de la competencia y de las posibilidades que ofrece el contexto.







